Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El duelo por la alcaldía de París queda muy ajustado en la primera vuelta

Las primeras estimaciones sitúan a la conservadora Kosciusko-Morizet por delante de la francoespañola Anne Hidalgo, pero esta logra ventaja en los distritos clave

Anne Hidalgo, tras los primeros resultados. Ampliar foto
Anne Hidalgo, tras los primeros resultados. EFE

La socialista francoespañola Anne Hildago aspiraba a contener la derrota socialista en las municipales francesas, manteniendo el liderazgo en la capital parisiense, antiguo bastión de la derecha arrebatado en 2001 por el alcalde saliente Bertrand Delanoë. Los sondeos anteriores a las elecciones de este domingo la daban por unanimidad por delante de la conservadora de la Unión por un Movimiento Popular, Nathalie Kosciusko-Morizet, aunque el margen parecía reducirse. Sin embargo, un primer sondeo sobre las nueve y media de la noche situaba a Kosciusko con una pequeña ventaja sobre Hidalgo. Esta, por otra parte, aparecía en cabeza en los distritos clave XII y XIV. En el distrito XIV, donde se presentaba la Kosciusko, las estimaciones la situaban entre nueve y cuatro puntos por detrás de Hidalgo. La estrechez del duelo y el golpe de los primeros sondeos hacían imposible para los socialistas celebrar nada anoche.

Aunque los primeros sondeos globales la favorecían de manera sorpresiva —el último sondeo preelectoral indicaba una diferencia de tan solo dos puntos a favor de Hidalgo— la tarea de la conservadora, conocida por sus iniciales, NKM, para lograr imponerse parece complicada. París cuenta con un sistema de votación particular por el que cada uno de los 20 distritos cuenta con un número de consejeros, en función de su población, quienes a su vez son los encargados de votar por el alcalde o alcaldesa. Este reparto favorece a la izquierda, mejor implanta en los distritos más poblados. NKM debería conseguir el 53% o el 54% de los votos en segunda vuelta para conseguir imponerse, según el Instituto Délits d’Opinion. En las presidenciales de 2007, cuando se encontraba en lo más alto de su popularidad, Sarkozy logró el 50,2% en París.

Minada por las tensiones internas de su partido, sin el apoyo real del aparato —se enfrentaba en primera vuelta a más de una decena de listas disidentes— protagonista de alguna que otra polémica durante su campaña, NKM necesitaría así conseguir una serie de distritos de peso, como el XIV en el que se presenta como cabeza de serie. En este distrito, los primeros sondeos a pie de urna de la televisión TF1 la situaban con entre el 31 y el 34% de los votos, lejos detrás de la candidata socialista, con entre los 37 a 40%. En otro estratégico distrito, el XII, según una estimación publicada por Le Monde, ganaba Hidalgo con el 37,4% frente al 32,7% de su rival.

Hidalgo, de 54 años, nacida en San Fernando (Cádiz), que en la primera vuelta presentaba un frente unido con el Partido Comunista y el Partido Radical de Izquierda (PRG), cuenta además con el apoyo de los ecologistas de Europe Ecologie Les Verts (EELV), socios de Gobierno, para la segunda vuelta. Estos podrían haberse beneficiado del reciente pico de polución en París, que han vuelto a colocar el medioambiente en el centro del debate político, dado que los primeros datos les daban unos resultados algo por encima de los sondeos. A ellos se sumarán previsiblemente los votos del Partido de Izquierda.

El principal temor de la que ha sido adjunta al alcalde saliente durante sus 13 años al frente de la ciudad, era la desmovilización de la izquierda, dada la impopularidad del ejecutivo socialista y del presidente François Hollande.

Sin embargo, y a diferencia de lo ocurrido en el conjunto de Francia, la tasa de participación, habitualmente menos elevada en la capital francesa, fue en esta primera vuelta superaba en un punto a la de las pasadas municipales de 2008, del 53,4% una hora antes del cierre de las urnas.