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El partido que apoya a Putin vence en 12 regiones entre denuncias de irregularidades

Las elecciones locales del domingo en Rusia que marcan la tendencia para las legislativas de diciembre

Rusia Unida (RU), el partido de los seguidores del jefe del Gobierno Vladímir Putin, ha vencido oficialmente en las elecciones regionales y municipales que se celebraron el domingo en 12 de los 83 territorios administrativos de Rusia. Sin embargo, observadores independientes denuncian irregularidades. Se ha producido "un brusco aumento de la cantidad de infracciones" que "en muchos casos eran serias y podían influir de forma sustancial en los resultados de la votaciones", según el comunicado emitido por Gólos, organización para la defensa de los derechos de los electores. En concreto, se limitaron los derechos de los observadores y se dificultó su acceso al recuento de votos, según Andréi Buzin, de esta organización.

Los comicios del 13 de marzo son los últimos antes de las legislativas y eran considerados como un ensayo general para la cita con las urnas de diciembre, que decidirá la composición de la próxima Duma Federal (cámara baja del Parlamento, dominada por RU) para una legislatura de cinco años (hasta diciembre de 2016).

RU ganó en todas las regiones e incluso mejoró sus resultados, según la Comisión Electoral Central. En conjunto, el partido gubernamental obtuvo un 68,56% de todos los escaños, mientras el Partido Comunista (PCFR) quedó en segundo lugar, al lograr el 12,98%. Por su parte, Rusia Justa (dirigida por el jefe de la Cámara Alta, Serguéi Mirónov), logró el 8,78% , el Partido Liberal Democrático (PLDFR), 6,03 %, y Patriotas de Rusia, 1,83%. A votación se sometieron un total de 547 escaños, en parte por sistema de lista de partidos y en parte por distrito mayoritario. Según Putin, los resultados mostraron la confianza de los rusos en las autoridades actuales. "Es más que satisfactorio", dijo el primer ministro.

En Chukotka, en el Lejano Oriente, el multimillonario Román Abramóvich renovó su escaño en el Parlamento local con un apoyo del 92% del electorado. Chukotka, donde Abramovich desempeñó el cargo de gobernador, fue, junto con Daguestán (en el norte del Cáucaso) y la ciudad siberiana de Kémerovo, uno de los tres lugares donde RU obtuvo su mejor resultado.

También los comunistas se aprovecharon del voto de protesta y mejoraron su posición, por ejemplo en la región de Oreol, en cuyo parlamento pasaron de seis escaños a 18. El resultado más bajo de RU (un 37%) se registró en la región de Kírov. Aún así, esta cifra supone un éxito respecto a la obtenida por RU en anteriores elecciones ( 28,5%). El gobernador de Kírov, Nikita Belij, fue en el pasado un dirigente de Pravoe Delo, partido liberal que, junto con Yábloko, tuvó su apogeo en los noventa, en época de Boris Yeltsin, y perdió su representación parlamentaria en la pasada década. El multimillonario Alexandr Lébedev, propietario del periódico "Independent", obtuvo un escaño en un distrito de Kírov y prometió invertir en el desarrollo económico de la zona.

El líder comunista, Guenadi Ziugánov, acusó a RU de haber llevado a cabo una "sucia campaña" y afirmó que la política rusa necesita un cambio de rumbo. "En Egipto, el partido en el poder alcanzó un 80% medio año antes de que lo echaran", sentenció. Los comunistas denunciaron "irregularidades cada vez más agresivas", tales como pucherazos y uso incontrolado de talones de desplazamiento que pueden emplearse para votar más de una vez. La Comisión Electoral dijo haber recibido solo 90 quejas en total. Su presidente, Vladímir Chúrov, explicó que se habían presentado 170 candidatos con antecedentes penales, lo que suponía una cifra récord en los últimos 20 años.

La organización Gólos había desplegado observadores en 11 regiones, pero no pudo hacerlo en Nizhni Nóvgorod debido a las "amenazas telefónicas" proferidas por personas que se presentaron como representantes de los servicios de Seguridad e Interior, señaló Buzin. Éste denunció pucherazos, votaciones en nombre de otros electores o por parte de personas sin derecho a votar y masivo empleo de talones de desplazamiento. Denunció también la omisión de los datos de irregularidades en las actas finales de los colegios. Los peores comicios tuvieron lugar en Daguestán, donde según Aleksandr Kynev, de Gólos, los resultados oficiales "no tienen nada que ver con la realidad" sino que son pactados por las fuerzas políticas dirigentes del territorio. El PLDRF presentaba 100 candidatos Daguestán, donde obtuvo un único voto. En la región de Tambov, a un 20% de los electores le fue llevada la urna a domicilio, lo que en teoría supondría que uno de cada cinco está inválido o enfermo. Kynev estimó que el grado de manipulación electoral puede llegar a un 15%. En Adigueia, en el norte del Cáucaso, el rector de la universidad tecnológica de Maikop arengó a los estudiantes para que no actuaran como observadores, tras lo cual 17 personas renunciaron a ejercer ese servicio cívico.