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El ministro de Exteriores británico asegura que la detención de diplomáticos en Libia fue un "grave malentendido"

William Hague comparece en la Cámara de los Comunes para admitir que él autorizó personalmente la operación

La detención de un equipo diplomático británico en Libia, que entró en el país escoltado por unidades de las fuerzas especiales de asalto (SAS), fue un "grave malentendido", ha afirmado hoy el ministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido, William Hague.

Durante una comparecencia en la Cámara de los Comunes, Hague ha admitido que él autorizó personalmente la operación y ha explicado que la misión "fue retirada ayer (domingo) tras un grave malentendido sobre su papel, lo que condujo a su detención temporal".

El secretario del Foreign Office ha destacado que, después de que los grupos opositores en el este de Libia formaran el sábado un consejo nacional interino en Bengasi, su departamento se puso en contacto con miembros del mismo, que "acogieron de manera positiva la idea de una misión diplomática británica a Libia".

"Este compromiso es de vital importancia para conseguir un mejor entendimiento de la situación política, militar y humanitaria sobre el terreno", ha argumentado el ministro, quien ha precisado que la incertidumbre en Libia recomendó la escolta militar de la misión diplomática.

Según sus palabras, se trataba "de incrementar los contactos iniciales y de evaluar las posibilidades de un diálogo diplomático". Hague ha asegurado que la situación que condujo a la detención quedó resuelta y que los diplomáticos pudieron finalmente entrevistarse con el presidente del consejo, Mustafa Abdel-Jalil. No obstante, Hague ha dicho que "lo mejor para este equipo claramente fue retirase", pero que la intención del Gobierno de Londres es enviar nuevas misiones diplomáticas al este de Libia "a su debido tiempo".

La oposición laborista se ha mofado del fracaso de la misión y el portavoz de Asuntos Exteriores, Douglas Alexander, ha manifestado que lo ocurrido es una muestra de la incapacidad del Gobierno. "Creo que hablo en nombre de muchos cuando digo que la noticia de que personal diplomático y militar británico estaba retenido (en Libia) se vio como un nuevo revés para el Reino Unido y suscitó preguntas sobre la capacidad de control y de respuesta del Gobierno a la situación que se desarrolla en Libia", ha afirmado Alexander.