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Las claves de la crisis en Túnez

Con la muerte por autoinmolación de un desempleado en diciembre de 2010 comenzó una oleada de protestas contra el gobierno de Ben Ali que han acabado con su salida del poder

Durante las últimas semanas Túnez vive la mayor oleada de protestas antigubernamentales de los últimos 24 años, desde 1987, cuando el presidente Zine Abidine Ben Ali llegó al poder. Los enfrentamientos entre manifestantes y policías se han sucedido. El país norteafricano ha vivido desde el 17 de diciembre jornadas de violencia que se han saldado con decenas de muertos (23 según el Gobierno; 66 según organizaciones de derechos humanos). El presidente ha abandonado el país y ha cedido el poder al primer ministro, Mohammed Ghannouchi.

¿Qué causó la crisis? El 17 de diciembre de 2010 Mohamed Bouaziz, un joven desempleado de 26 años, se inmoló frente al ayuntamiento del pueblo de Sidi Bouzid. Lo hizo después de que la policía le confiscara su puesto ambulante de frutas y verduras por carecer del permiso necesario. Bouzaiz murió en el hospital el 6 de enero. Las protestas y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad comenzaron en esa región, cuya economía se basa en la agricultura y que sufre una alta tasa de paro, y se extendieron a varias ciudades del país norteafricano.

¿Cómo han evolucionado las protestas? Comerciantes y estudiantes centraron las manifestaciones las primeras semanas en las calles y en las redes sociales de Internet. La protesta, centrada ahora en la corrupción del régimen, el ansia de libertad, y el desempleo (13%), se ha ampliado contra un presidente que lleva 24 años en el poder. Los días 8 y 9 de enero los enfrentamientos se intensificaron y llegaron a la capital, Túnez.

¿Cuál ha sido la postura del Gobierno? El Gobierno comenzó diciendo que era la oposición la que avivaba el levantamiento. Las universidades fueron cerradas para mantener a los estudiantes en sus casas dentro de lo posible. La violenta respuesta gubernamental ha provocado una cifra de muertos que oscila entre los 23 que admite el Gobierno y los 66 que ha anunciado la Federación Internacional de Derechos Humanos.

Para calmar la situación, en un mensaje difundido por la televisión estatal el 13 de enero, el presidente Ben Ali anunció su intención de no optar a la reelección en 2014 y la recuperación de la libertad de prensa y ordenó a las fuerzas de seguridad no reprimir las manifestaciones con armas de fuego. Además, decretó la reducción del precio de los alimentos básicos. El 12 de enero fueron puestas en libertad las personas que fueron detenidas durante los enfrentamientos de días anteriores y el presidente creó un comité para investigar la corrupción en el régimen.

¿Qué se puede esperar? Pese al anuncio del presidente de no presentarse en 2014, el pueblo tunecino ha mantenido las protestas en las calles al grito de "¡Fuera Ben Ali!". Un día después del mensaje del mandatario, decenas de miles de personas han marchado hacia la sede del Ministerio del Interior. Los participantes en la marcha se han congregado en torno a una pancarta escrita con letras rojas en la que se lee: "Ben Ali asesino" y gritan consignas contra el presidente al tiempo que entonan el himno del país. En torno a las 18.15 horas, Ben Ali ha abandonado en un avión el país ante la imposibilidad de frenar las protestas.