Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Miles de palestinos condenan las expropiaciones en el Día de la Tierra

Los manifestantes piden el reconocimiento de poblados y campos palestinos expropiados por Israel

Miles de palestinos han participado hoy en Israel y los territorios palestinos ocupados en distintas marchas para protestar la expropiación de sus terrenos por el Estado judío con motivo del Día de la Tierra.

Como en anteriores ocasiones, la jornada -seguida también en los campos de refugiados de países árabes vecinos y en otros Estados- ha tenido su epicentro en Sajnín, una ciudad árabe de la Galilea, en el norte de Israel.

Allí se han congregado a mediodía unas 8.000 personas que portaban banderas palestinas y cantaban eslóganes como "Mi nación, mi nación, mi vida es para ti", "Nuestra tierra es lo más importante" o "Barak, Barak, ministro de Defensa (israelí), a ¿cuántos niños has matado hoy?".

Los participantes, en su mayoría familias, han visitado las tumbas de los seis palestinos con ciudadanía israelí, que murieron por fuego de la Policía de Israel cuando se manifestaban de forma pacífica en 1976 contra la expropiación de 2.000 hectáreas en favor de localidades judías, suceso que originó el llamado Día de la Tierra.

Los manifestantes se desplazaron después al poblado vecino de Arabe mientras doblaban las campanas de las iglesias y desde los minaretes de las mezquitas los almuédanos animaban a la gente a participar. "Estamos aquí para honrar a los mártires y unir la fuerza árabe en la lucha por alcanzar la igualdad con los judíos en el Estado de Israel", ha dicho el portavoz del Ayuntamiento de Sajnín, Gasal Abu-Raya.

Otro de los presentes, el campesino Mohamed Abu Maydi, recordaba cómo cambió su vida cuando Israel le expropió siete hectáreas de tierra cultivable. "Mi hijo ya sólo juega en esa zona y yo voy a menudo a verla. Hacemos vida en torno a esa tierra, sobre la que nunca abandonaremos nuestro derecho. Si la expropiación era tan necesaria, ¿por qué no se ha usado? Hemos pedido a Israel que nos las devuelva o nos compense, pero nada", lamentaba.

La jornada tiene como principal novedad este año la convocatoria de una manifestación en El-Araqib, uno de los 45 poblados beduinos del desierto del Neguev, en el sur de Israel, cuya existencia no reconocen las autoridades del país y, por tanto, no aparecen en los mapas oficiales, aunque daten de antes del nacimiento del Estado judío en 1948.

Los organizadores esperan alcanzar los 5.000 asistentes en la protesta. "Esta convocatoria distingue las celebraciones de este año y esperamos que aumente la determinación de sus habitantes por construir en los poblados", pese a la amenaza de demolición de los hogares al ser edificados sin permiso legal, ha indicado el diputado israelí Talab Al-Sana, de la Lista Arabe Unida.

En Cisjordania, el primer ministro palestino, Salam Fayad, se unió por la mañana a una marcha en el poblado de Qarawat Bani Hassan, cerca de Salfit (norte), a la que acudieron unas doscientas personas entre israelíes, palestinos y activistas internacionales, informaron los Comités de Coordinación de la Resistencia Popular.

También en Budrus, al oeste de Ramala, se congregaron unos trescientos hombres y mujeres, que plantaron árboles junto al muro israelí de separación antes de ser dispersados por soldados con gas lacrimógeno y balas de goma, según la misma fuente.

Gaza, bajo control del movimiento islamista Hamás, fue el escenario de tres manifestaciones -en el norte, centro y sur de la franja- que sumaron centenares de participantes.

Durante las protestas, soldados israelíes abrieron fuego intensamente desde torres de control y vehículos blindados en la frontera e hirieron al menos a seis palestinos, uno de ellos de gravedad, según testigos.

La multitud agitaba banderas palestinas y mostraba pancartas con lemas en contra de la "zona tampón" de trescientos metros de anchura impuesta por Israel en torno a la barrera que separa ambos territorios para evitar ataques de las milicias palestinas y que impide a agricultores de la franja trabajar sus tierras.

Bastantes civiles palestinos entran en esta zona bien sin darse cuenta, bien para tratar de colarse en Israel en busca de trabajo, bien para recoger chatarra o guijarros que venden luego para subsistir en una economía destrozada por años de bloqueo israelí.

Esta mañana, un palestino de quince años de edad, Mohamed al Farmawi, murió en el sudeste de Gaza por fuego israelí al acercarse a la barrera fronteriza, según testigos y fuentes de la seguridad palestina. El Ejército israelí asegura no tener constancia del incidente.