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La normalización entre Turquía y Armenia irrita a Azerbayán

El Palamento armenio debatirá los protocolos firmados con Turquía sólo después de que el Legislativo de este último país los ratifique

El Palamento armenio debatirá los protocolos firmados con Turquía sólo después de que el Legislativo de este último país los ratifique, ha anunciado hoy Galust Saakián, líder del grupo del Partido Republicano, que tiene la mayoría en la cámara. Esto se debe a que fue Turquía y no Armenia la que cerró la frontera en 1993, ha explicado el diputado. Ankara dio ese paso en solidaridad con Azerbaiyán, que mantuvo una guerra por el enclave del Alto Karabaj -poblado mayoritariamente por armenios- en la que fue derrotada. No es de extrañar, pues, que Bakú reaccionara con gran molestia a la normalización de las relaciones entre sus vecinos, que en su opinión no debería realizarse "antes de que las tropas armenias se retiren de los territorios azerbaiyanos ocupados", según se dice en un comunicado del ministerio de Exteriores azerí.

La normalización entre ambos países en las actuales condiciones "está en directa contradicción con los intereses de Azerbaiyán y ensombrese el espíritu de las fraternales relaciones con Turquía, que poseen profundas raíces históricas", subraya la nota. Los azerbaiyanos son también un pueblo túrquico con idioma muy parecido y con una población mayoritariamente musulmana. En el comunicado divulgado por Bakú se afirma que debido a "la agresión de Armenia, un 20% de las tierras azerbaiyanas han sido ocupadas" y cerca de "un millón de ciudadanos" de Azerbaiyán ha sido víctima de "la limpieza étnica" de parte de los armenios.

Fronteras e integridad territorial

En la misma Armenia, la normalización con Turquía puede desatar una nueva crisis política interna. La oposición se ha mostrado contraria a los protocolos, particularmente a los puntos que se refieren al reconocimiento mutuo de las fronteras y de la integridad territorial de otros países. El problema es que el Alto Karabaj oficialmente pertenece a Azerbaiyán, aunque de facto se trata de una región independiente bajo la protección militar de Armenia, la cual garantiza su existencia.

Los protocolos están repletos de trampas y bombas de tiempo, como lo demuestran los citados puntos, según la oposición. Además, una gran parte de la población de Armenia considera que para una verdadera normalización de las relaciones con Turquía es necesario que ésta reconozca el genocidio cometido entre 1915 y 1918. El Gobierno armenio, sin embargo, está dispuesto a enfrentarse con más manifestaciones multitudinarias de protesta, como la habida el viernes pasado, porque considera que el país debe salir a cualquier precio de su aislamiento.

El presidente armenio, Serge Sarkisián, ha estado en Moscú en una visita de trabajo relámpago, oficialmente para tratar problemas bilaterales. Sin embargo, nadie duda que uno de los temas centrales en las conversaciones mantenidas por Sarkisián con su colega Dmitri Medvédev fue el de la normalización de las relaciones con Turquía. Moscú es el principal aliado de Yereván, es de quien recibe el armamento que garantiza la seguridad tanto propia como del Ato Kabaraj y por ello es natural que Sarkisián viajara a Rusia para discutir con Medvédev la influencia de los protocolos en la situación interna de Armenia y las perspectivas que abren para el futuro desarrollo del país.

La diplomacia del fútbol

Mientras tanto, el fútbol continúa contribuyendo al acercamiento entre Armenia y Turquía. La asistencia del presidente turco Abdulá Gul al partido entre las selecciones de ambos países en septiembre del año pasado marcó un auténtico hito en el mejoramiento de las relaciones armenio-turcas. Ahora, Sarkisián viajará a Bursa, en el noroeste de Turquía, para el partido de vuelta de las calificaciones al campeonato mundial de 2010.

"Si no sucede nada extraordinario en estos dos días, iré a Bursa, para alentar a mi querida selección. No tengo razones serias para no aceptar la invitación", había señalado Sarkisián en el aeropuerto de Yereván antes de viajar a Moscú".