¿A quién molesta este Nobel?

No por lo que ha hecho, sino por lo que hará. No como un reconocimiento, sino como un compromiso. Ni como un laurel, sino como una carga. Así lo ha entendido el premiado, que recibió la noticia con un discurso en el que transfirió todo el mérito del premio a las ansias que tiene el mundo por contar con unos Estados Unidos que hagan avanzar la paz y el desarme. No suele suceder en la historia de los Nobel de la Paz, que sirven para reconocer méritos efectivos y tangibles, no meramente potenciales o intencionales, en algunos casos por encima de la categoría moral de quienes los han conseguido. Gracias a este sistema, hay en la lista de galardonados algunas personalidades que bien pudieran haber comparecido también ante un tribunal internacional por crímenes de guerra.

El jurado, fiel a la tradición del premio, quiere galardonar a quienes se han esforzado por evitar o terminar guerras y conflictos armados, han construido organizaciones internacionales para mantener la paz y han privilegiado el multilateralismo. Los dos presidentes norteamericanos en ejercicio que lo han recibido, Theodore Roosevelt y Woodrow Wilson, no eran precisamente unos pacifistas, pero el primero vio premiados sus esfuerzos para poner fin a la guerra entre Japón y Rusia entre 1904 y 1905, y el segundo por sus famosos Catorce Puntos, principios regidos por la idea de un orden internacional justo, en el que las naciones se autodeterminarían libremente, con los que se puso fin a la Primera Guerra Mundial.

Un tercer presidente, Jimmy Carter, lo recibió en 2002 por su mediación en conflictos, pero el jurado reconoció que sus mayores méritos habían sido los acuerdos de Camp David, de 1978, entre Egipto e Israel, si bien no se le pudo premiar entonces debido a un problema burocrático y fueron nominados en cambio el presidente egipcio Anwar el Sadat y el primer ministro israelí Menajem Begin.

Nada de esto ha conseguido todavía Obama. No es extraña la estupefacción. Destaca, sin embargo, la lista de los indignados por el premio, mezclados enemigos y adversarios de todos los extremos, desde los talibanes y Hamás hasta los halcones israelíes, los amigos de Aznar y Bush, neocons, teocons y cons. Luego está la lista de los escépticos, encabezada por Obama mismo. Sabe que no se lo merece y que deberá esforzarse por merecérselo. Sobre todo porque las cosas no le van nada bien. Tiene muchos frentes abiertos y todavía no ha cosechado ni un resultado. Ha esmaltado sus nueve meses de presidencia con bellos discursos, quizás los más bellos discursos jamás pronunciados por un presidente norteamericano, pero necesita con urgencia que empiece la cosecha en alguno de estos pedregosos campos donde ha labrado y sembrado.

Este premio puede ayudarle, pero también dañarle. Es un aguijón. Y una amplificación todavía mayor de su proyección internacional, además del reforzamiento de esta marca tan potente. Pero también una elevación sideral de las expectativas y, en consecuencia, de las posibilidades de decepción y de fracaso. Lo peor sería que se lo creyera. Que se diera por satisfecho con la que ha hecho hasta ahora. Nadie se lo perdonaría. Ni él mismo.

Comentarios

Sr. Bassets, Respeto mucho lo que Ud. dice, pero no me lo creo. No soy talibana ni amiga de Aznar, mucho menos de Bush, pero este premio me parece una patochada del muy desprestigiado Nobel. Es imposible ser presidente de EEUU,el país má odiado del mundo, sin ejercer algún tipo de violencia. Ahondará aún más la división entre republicanos y obamistas, al poner al Presi en un pedestal.El papanatismo y el pelotilleo se extienden y empalagan. No sólo Hamas y los talibanes están estupefactos: recuerde lo que es la población civil de esos países, que hasta ahora sólo ha recibido bonitos discursos de Obama y mucho plomo de su ejército.
Y termino: que Obama no haya renunciado muestra que la adulación le está haciendo mella. Un saludo.
Si Barack Obama hubiera declinado el Premio, con un brillante discurso, es probable que también hubiera sido criticado.Puede que hubieran dicho que a sabiendas de que es joven, guapo e inteligente, ahora quiere transmitir humildad e integridad. Pero es lo que debería haber hecho. No aceptarlo por la simple razón de que no ha hecho nada (aún) para merecerlo. Sólo las buenas intenciones no bastan, por lo tanto no cuentan. Además para cualquier Presidente de EE.UU, incluído Obama, la prioridad de su mandato, no es la paz mundial, sino "defender los intereses de EE.UU. diplomáticamente primero, o, por otros medios, la fuerza, si es necesario". Palabras que B.Clinton dixit, en su discurso inaugural al terminar de jurar su cargo. Aún me parece que las estoy oyendo.
El premio Nobel, Nelson Mandela, que con su inteligencia emocional supo aglutinar a un pueblo y terminar con un sistema político repudiado, dejo el trabajo inconcluso por cuestiones de edad y quién sabe si también por falta de inconsciencia y preparación de su pueblo. En esta ocasión, nunca mejor dicho, ojalá este premio sea de suficiente estímulo para el Sr Obama para aglutinar a los dirigentes del mundo y proponer un nuevo modelo que promueva "la motivación por el progreso del ser humano" como paradigma e ideal, sin la división y exclusión de las personas por cualquier causa o discriminación. Mientras, esperaremos se suprima la tiranía y dictadura del dinero y se disponga del mismo libremente como bien universal, como medio e instrumento de intercambio, si queremos el progreso y soluciones a las causas de la crisis y los problemas implícitos con el sistema económico. La propia sociedad de consumo y sistema productivo deben ser remplazados por la "motivación de un mundo de abundancia" en armonía y equilibrio con el entorno en que todas las personas puedan acceder y disfrutar activamente de los derechos humanos en libertad y libre elección, sin más condicionante que el conocimiento y la disponibilidad de cada cual con los medios de producción, transformación de la propia naturaleza y los recursos. Así, las diferencias deben de sobrevenir por la propia naturaleza y el esfuerzo del intelecto, no por las cosas y medios creados por el hombre. Lo creado por el hombre debe estar al servicio del ser humano y no al revés Felicidades y suerte Sr Obama , la vamos a necesitar…
El Nobel, esta vez, vale más por lo que tiene de futuro, que por lo breve que pudiera sumarse del pasado reciente de Obama, y de su presente, pleno de asignatiras por cumplir (El fin del bloqueo a Cuba, por ejemplo). Estoy de acuerdo, sin embargo, en que nadie en Estados Unidos había dado al mundo un golpe de esperanza tal, por lo menos durante los últimos ocho años. La entrega del Nobel a Obama es, desde mi perspectiva, un llamado estratégico a la responsabilidad y el compromiso, por parte de Estados Undos, como primera potencia mundial, respecto de las realidades y el futuro internacionales.
Páginas Libres Don Lluís, me parece muy interesante su artículo: ¿A quién molesta este Nobel? Quiero también sentar mi posición en su blog. El presidente Obama: Premio Nobel de la Paz 2009 El prestigioso diario español El País, nos informa que: “El presidente de Estados Unidos se hace con el Nobel de la Paz en una votación sorprendente. El Instituto de Noruega reconoce sus "esfuerzos por una diplomacia multilateral" y su "visión de un mundo sin armas nucleares". “ Como señala Antonio Cano, corresponsal de El País en Washington, D.C., nunca como ahora el Nobel había sido la expresión de una esperanza, de un llamado a la acción tan fuerte en el imaginario de la humanidad: “El Nobel de la Paz agiganta la dimensión universal de Barack Obama y eleva hasta el desasosiego las expectativas sobre su presidencia y su responsabilidad personal en la transformación del mundo que conocemos. Obama ha aceptado públicamente esa pesadísima carga al declarar que entendía la concesión del prestigioso premio como "una llamada a la acción", un estímulo para hacer frente a conflictos que desangran a la humanidad desde hace décadas y a nuevas amenazas que renuevan cada día los riesgos de una catástrofe.”. Desde estas Páginas Libres, hacemos nuestra esta esperanza y este llamado a la acción por un nuevo orden mundial compasivo, solidario y pacífico, no sin ser consientes de que es un camino empedrado y lleno de emboscadas. Es un sí, pero todavía no, es la tensión del pensamiento y la acción en una aventura humana por la verdad, la justicia y la paz mundial. http://www.blog.pucp.edu.pe/manuelpiqueras
Esta vez, Lluis, te has superado a ti mismo. ¡Mira que defender que se dé a alguien un premio antes de hacer lo que supuestamente debía haber hecho para ganárselo! Una pregunta: ¿si a un científico le hubiesen dado el Nobel por decir que iba a inventar una vacuna contra el cáncer (para "animarle" a inventarla), estarías defendiendo esa estupidez con la misma convicción y seriedad con la que defiendes la del Nobel de Obama? Y después os quejáis de que "El Periodismo" esté en crisis... si es que os lo ganáis a pulso.
A mi me importa un comino que le hayan dado el premio Nobel de la Paz a Obama, hace ya tiempo que ese premio no tiene ninguna credibilidad, imaginen, Henry Kissinger tiene uno y a Gandhi ni se dignaron en entregarselo. ¿Paz? y eso ¿qué es?, ¿lo que siembran los drones norteamericanos en Afganistan? ¿ignorar los crimenes de guerra perpetrados por aliados? ¿no mover ni un dedo ante un golpe de estado en un país vecino? ¿amanazas de sanciones a un pueblo por querer hacer lo que yo hago en mi casa desde hace tiempo?Esperen sentados aquellos en los que todavía vive la esperanza que sembró el slogan "change we can believe in", porque no es más que eso, una frase bonita, carente por completo de contenido.
El Nobel no es una canonización (en el caso que éstas últimas existiesen). Es un premio donde quienes no lo obtuvieron importan tanto o más que quienes tienen es título.Lo que sí no hay que perder de vista es que Obama es sólo una promesa y una construcción de esperanza por parte de quienes ven en él algo más que un presidente de EE.UU. Haciendo una analogía con el fútbol, el balón de oro se lo dan a un consagrado, no a una promesa. Con el Nobel, es lo mismo (debiera).
Increible como se tragan los discursos rimbombantes y cargados de falsedad de Obama. Ahora me explico el efecto hipnótico sobre los euros de los discursos de Hitler y Mussolini (quiénes, sea dicho de paso, no dependían de un teleprompter para hacerlos mejores y más arrebatantes que Obama.) Lo único que puede justificar esta gulibilidad es que Obama les dice exactamente lo que quieren oir, y les descompone la mente para que no vean la realidad: OBAMA SIGUE UNA Y TODAS LAS POLÍTICAS DE BUSH. No ha cambiado nada, pero los euros no se dan cuenta, estan ciegos, han perdido todo respeto propio y como decia mi nana en otro universo y otro tiempo: "se hacen aguas" por él.Para recordar un dicho inglés: "Si los deseos fueran hechos, los mendigos cabalgaran" El Premio Nobel de la Paz se comenzó a desprestigiar con Arias, se puso peor con Menchú, agonizó con Carter, y reventó con Algore, El Farsante. El resto es ya pudrición política, entrega total, y absoluta desvergüenza.En verdad en verdad os digo que no se si es que sois tarados o es que no os reponéis del Sindrome de Enajenación por Bush.
Un punto que se me quedó en el boligrafo: Obama ha vuelto a ordenar las FAMOSAS RENDICIONES DE PRISIONEROS. Aquellas por las que TODOS en este blog, guiados por el Gran Sacerdote Bassets vociferaron, insultaron, desearon muerte violenta, condenaron al infierno, pidieron condena de tortura eterna, y dedicaron misas y novenarios por la muerte de Bush. ¿A donde está la revulsión, la crítica, los insultos contra el Laureado de la Paz quién ahora manda a torturar los prisioneros a Egipto?Quién intente dudarlo... Les refiero a esa Joya Informativa de "Ultra Derecha": New York Times.Estoy harto de estar harto y ya me cansé de tanta HIPOCRESÍA. Por Dios, ¡¡¡qué ASCO!!!
Estimados colegas, casi estoy de acuerdo con la mayoría de los comentarios, si bien añadir, que muy pocos hombres a lo largo de la historia han podido ser relevantes para cambiar el curso de los acontecimientos del mundo. En el caso del Nobel de Obama, sin duda han existido otros personajes merecedores de dicho galardón, al igual que otros para nada lo han merecido habiéndolo recibido. El premio, más parece un incentivo en intentar aplicar un antídoto existente a los venenos y males que tenemos, que una recompensa por el descubrimiento de un invento o vacuna. En la actualidad, millones de seres humanos vivimos mejor que hace apenas cien años que muchos de nuestros antecesores, que dicho sea de paso, han sido como los anteriores durante cientos y algunos miles de años los muñidores del progreso que disfrutamos, con todos los males y defectos que queramos. El Sr. Obama en poco más de 250 días, sin duda ha realizado progresos por lo menos en la intención de los discursos y en algunos hechos, pocos si queremos, al igual que unas cuantas contradicciones. Obama, posiblemente sea de momento, lo único que tenemos próximo y con suficiente influencia para intentar aplicar el antídoto y un cambio de rumbo a mejor, que requerirá de tiempo como siempre y que apenas podremos disfrutar los que aquí ahora estamos presentes. Es inevitable, nuestro tiempo es demasiado breve como para poder ver cambios significativos, salvo que sobrevenga un gran desastre natural o una guerra mundial, no previsible en estos tiempos. Así pues solo nos queda la confianza en el ser humano y en su necesidad vital de progresar, aunque sea a unos tiempos diferentes de los nuestros. Reitero la conveniencia del Nobel para Obama aunque solo sea un gesto para el ánimo y la confianza para él y para todos. Gracias y saludo para todos…
Para el Futuro Pacífico del Mundo prometo hacer lo siguiente:1.- Desarrollar en un mes la Cura Final del Cáncer.2.- Destruir todas las armas atómicas del mundo.3.- Abolir todos los ejércitos del mundo.4.- Crear la Unión Perfecta Europea.5.- Abolir todos los gobiernos genocidas.6.- Hacer que toda la gente del mundo se ame.7.- Curar el HIV en 6 semanas.8.- Permitir a partir de enero 2010 la inmigración sin límites a Europa.9.- Reconfortar a los izquierdos que creyeron en Obama. Yes, I can.10.- Destruir en una semana a USA e Israel para felicidad de todos los idiotas y descuadernados del mundo.AHORA EXIJO MIS PREMIOS NOBEL EN FÍSICA, MEDICINA, ECONOMÍA, PAZ, Y TODOS LOS DEMÁS POR MIS BUENAS INTENCIONES.
Como bien dices en tus dos párrafos finales, más que molestar deja en bastante mal lugar el criterio de concesión de estos premios, supuestamente, los más pretigiosos del mundo. Y de la misma forma, Obama no necesitaba que esta noticia le pusiera aún más encima el cañón de luz al que está expuesto desde que tomó posesión. Como he escrito en mi blog, creo que esta presidencia afronta un reto my sutil y no por ello menos relevante: la gestión de las expectativas creadas en un entorno político y económico poco apto para grandes revoluciones: http://tinyurl.com/ykg6qv4

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