Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Irán y EE UU acercan posturas en la cumbre de La Haya sobre Afganistán

Richard Holbrooke, enviado de Obama para la región, mantiene un breve encuentro con el viceministro iraní de Exteriores.- Clinton ofrece reconciliación a los talibanes afganos dispuestos a renunciar a la violencia

La cumbre celebrada hoy en La Haya sobre Afganistán ha servido al menos para dos cosas: Por un lado, EE UU, a través de su secretaria de Estado, Hillary Clinton, ha hecho oficial su nuevo enfoque sobre la estrategia a seguir en el país asiático, abogando públicamente por el diálogo con los talibanes dispuestos a abandonar la violencia. Por otro, después de años, EE UU e Irán, enfrentados por el programa nuclear iraní, se han sentado a la misma mesa. El enviado especial del presidente Barack Obama para Afganistán y Pakistán, Richard Holbrooke, se ha reunido con el viceministro iraní de Exteriores, Mohamed Mehdi Ajundzadeh, en un encuentro que Clinton ha calificado de "cordial". Además, la jefa de la diplomacia estadounidense se ha felicitado por el ofrecimiento iraní de ayudar a combatir el tráfico de drogas en Afganistán.

Según ha relatado la jefa de la diplomacia estadounidense tras las sesiones de trabajo de la mañana, el diplomático Holbrooke se ha reunido con el número dos del Ministerio iraní de Exteriores. Ha sido un "breve" encuentro improvisado que Clinton ha calificado de "cordial", aunque, según ha declarado, los dos interlocutores "no se han centrado en nada sustancial". Tan sólo han acordado "mantenerse en contacto". Pese a la brevedad del encuentro, es significativo porque supone un primer acercamiento entre los dos países, cuyas relaciones han sido tensas desde que triunfó la revolución islámica del ayatolá Jomeini en 1979. Han sido especialmente tensas últimamente por el polémico programa nuclear iraní: Occidente teme que Teherán intente conseguir armas atómicas, aunque Irán sostiene que es un programa exclusivamente civil y pacífico.

Al encuentro se añade, además, el anuncio hecho durante la mañana por Ajundzadeh, que ha mostrado la disposición de su país a colaborar en la lucha contra el narcotráfico en Afganistán, lo que supone un gesto a la nueva administración estadounidense de Obama, que intenta distanciarse de la política de enfrentamiento del anterior presidente, George W. Bush. Clinton ha apreciado el gesto y ha calificado de "prometedora" la intervención del representante iraní. "El discurso ha expuesto algunas ideas claras que perseguimos todos juntos".

Ajundzadeh ha dicho que su país "está plenamente dispuesto a participar en proyectos dirigidos a combatir el tráfico de drogas en Afganistán y en otros sobre desarrollo y reconstrucción del país". Respondía así a la petición de Clinton a los vecinos de Afganistán para que se impliquen en la estabilización del país. No obstante, ha reiterado la postura de Teherán contraria a la presencia de soldados extranjeros en suelo afgano. "La presencia de fuerzas extranjeras no ha mejorado las cosas en el país y un incremento [previsto por la OTAN y por EE UU] se demostrará también ineficaz", ha dicho.

Mano tendida a los talibanes

Ante más de 90 delegados de países e instituciones internacionales, la secretaria de EE UU, Hillary Clinton, ha tendido la mano a los talibanes, a aquéllos que están dispuestos, según sus palabras, a abandonar el extremismo. "Debemos apoyar los esfuerzos del Gobierno afgano para separar los extremistas de Al Qaeda y los talibanes de aquellos quienes quieren salir de esa convicción pero sin desesperar", ha asegurado Clinton. "Se les debería ofrecer una honorable manera de reconciliación y reintegración dentro de una sociedad en paz, siempre que quieran abandonar la violencia, romper con Al Qaeda, y apoyar la constitución".

Las palabras de la nueva responsable de Exteriores de EE UU cambian por completo los mensajes lanzados por la Administración de George W. Bush, que evitó desde el inicio del conflicto armado con los talibanes cualquier reconciliación con ellos. La amnistía ofrecida por la Administración Obama ofrece un nuevo horizonte, más cuando el presidente estadounidense ha rediseñado la estrategia en el país centroasiático con el envío de más militares para entrenar a las fuerzas afganas y civiles para impulsar el desarrollo de las instituciones. Obama pretender aumentar el contingente militar estadounidense en el país en 17.000 efectivos y enviar otros 4.000 soldados para entrenar a la policía afgana.

Clinton ha subrayado su deseo de que las contribuciones de otros países sean "flexibles" y "coordinadas", aunque ha reconocido que la Policía y el Ejército afganos "tendrán que llevar la delantera" en garantizar la seguridad del país. La Casa Blanca desea que el Ejército nacional afgano pueda aumentar sus efectivos hasta los 134.000 y el cuerpo de policía hasta los 82.000 en 2011. Por otra parte, Washington comprometerá 40 millones de dólares para contribuir a la celebración de elecciones presidenciales el próximo 20 de agosto.

Karzai pide ayuda regional

El presidente de Afganistán, Hamid Karzai, ha dado oficialmente la bienvenida a la nueva estrategia de Estados Unidos en su país y ha pedido la colaboración de sus vecinos regionales para acabar con el terrorismo. Ante más de 90 delegados de países e instituciones internacionales, Karzai ha pedido la cooperación de países como Irán y Pakistán.

"Doy la bienvenida al creciente reconocimiento que sin una verdadera cooperación de los vecinos de Afganistán, la victoria sobre el terrorismo puede no ser asegurada", ha dicho Karzai al comienzo de la conferencia en La Haya para buscar un nuevo impulso a la estabilidad y el desarrollo del país centroasiático.

La cita de hoy, bajo la presidencia de Naciones Unidas (ONU), subraya la necesidad de implicar a los vecinos, incluida la República Islámica de Irán, en la resolución del conflicto afgano. Gobiernos y expertos internacionales están de acuerdo con este enfoque. De hecho, Afganistán será el objetivo de la OTAN durante años.