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Secuestrado un carguero yemení en el este de África

Los piratas somalíes siguen actuando, a pesar del aumento de seguridad en la zona del golfo de Adén y las amenazas de las milicias islámicas

Los piratas somalíes secuestraron el fin de semana un barco yemení cargado con acero, a pesar del incremento de la vigilancia en el problemático golfo de Adén y las advertencias de las milicias islámicas de que "es delito" capturar barcos de países musulmanes.

El secuestro, que ha sido informado hoy, se suma a la denuncia de los dueños de un pesquero tailandés que fue hundido la semana pasada por la Armada india que lo confundió con una embarcación pirata. Catorce tripulantes del pesquero continúan desaparecidos.

La navegación por la costa del Cuerno de África sigue siendo muy peligrosa, por lo que uno de armadores más grandes de Asia dijo que estaban desviando las embarcaciones más vulnerables del golfo de Adén.

Los piratas somalíes han protagonizado cientos de ataques a barcos en lo que va de año, exigiendo millones de euros en rescates, lo que ha impulsado los costes de los seguros, el desvío de los barcos por rutas más largas. Más de 200 rehenes están en manos de los piratas.

El secuestro de un petrolero saudí el pasado 15 de noviembre, la mayor captura de una embarcación por parte de estos delincuentes, ha hecho sonar la alarma mundial acerca de la seguridad en esa zona tan transitada por los barcos que se dirigen al Canal de Suez. Los piratas piden un rescate de 15 millones de dólares por el petrolero que lleva consigo 100 millones de barriles de crudo.

La agencia oficial SABA de Yemen ha informado de que el barco MV Adina estaba viajando desde el puerto de Mukalla a la isla sureña de Socotra y transporta 507 toneladas de acero. Las fuerzas de seguridad yemeníes han informado de que las autoridades están en contacto con los piratas, que exigen un rescate de dos millones de dólares. El barco tiene una tripulación de siete personas: tres somalíes, dos yemeníes y dos panameños.

Desvío de los barcos

En tanto, la compañía naviera taiwanesa TMT, ha informado de que está redirigiendo a 20 buques petroleros hacia el Cabo de la Buena Esperanza. La flota de esta naviera es empleada regularmente para llevar crudo a los consumidores en Europa y Estados Unidos.

En Kenia, el comando militar para África de EE UU ha manifestado su preocupación por la piratería a la que consideran un asunto "muy serio". Alemania ya ha anunciado que podría enviar hasta 1.400 soldados al golfo de Adén como parte de la fuerza de la Unión Europea que tiene previsto iniciar operaciones en la zona el próximo mes, según fuentes del Gobierno en Berlín.

Hundimiento erróneo

Por su parte, la cadena CNN reseña hoy que continúan desaparecidos 14 marineros de un pesquero taiwanés que fue hundido la semana pasada por la Armada india que lo confundió con un barco nodriza que utilizan los piratas para lanzar sus ataques.

Un miembro de la tripulación ha sobrevivido tras pasar seis días a la deriva en el golfo de Adén, y otro ha muerto, según Wicham Sirichaiekawat, dueño del Ekawat Nava 5.

La semana pasada, la Armada india informó de que la fragata INS Tabar se había enfrentado con un barco nodriza, al que hundió después de dispararle. Wicham dijo que ese barco era el suyo que estaba en proceso de ser capturado por los piratas cuando comenzó la tanda de disparos. Las autoridades indias insisten en que su fragata actuó contra una embarcación pirata que le había amenazado.