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Raúl Castro anuncia la celebración del VI Congreso del Partido Comunista en 2009

Con siete años de retraso, el congreso deberá fijar los objetivos políticos y económicos del país

La era Raúl Castro se consolida. El nuevo presidente de Cuba ha dejado claro hoy que la "provisionalidad" de su Gobierno ha acabado y ha anunciado que el esperado VI Congreso de Partido Comunista (PCC), que lleva seis años de retraso y deberá fijar los objetivos políticos y económicos del país de cara al futuro, se celebrará en el segundo semestre de 2009. En estos momentos de cambio, que algunos consideran simple sucesión y otros 'transición a la cubana', Castro ha confirmado que una de sus principales prioridades es fortalecer las instituciones, y sobre todo el Partido Comunista, pensando en el relevo de la dirigencia histórica.

Vestido con guayabera blanca, Raúl Castro ha presidido hoy el VI Pleno del Comité Central del PCC, que se ha convertido en el suceso político más importante desde que Fidel Castro cayó enfermo hace 21 meses. "Los acuerdos que hemos aprobado dan fin a la etapa de provisionalidad iniciada el 31 de julio de 2006 con la proclama del Comandante en Jefe, hasta el mensaje en que nos expresó su propósito de ser solo un soldado de las ideas", ha dicho en su primera comparecencia oficial desde que asumió la presidencia el 24 de febrero.

El Pleno del Comité Central ha aprobado la constitución de una comisión reducida del Buró Político presidida por Raúl Castro e integrada por seis miembros -que coincide con el presidente y vicepresidentes del Consejo de Estado-, que actuará como un núcleo duro de Gobierno para "hacer más operativo y funcional el proceso de toma de decisiones que requieran un rápido tratamiento". Además, fueron elegidos miembros del Buró Político tres hombres de total confianza de Raúl: el histórico Ramiro Valdés, el secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba, Salvador Valdés Mesa, y el jefe del Estado Mayor del Ejército, Álvaro López Miera.

Con este equipo, y convencido de que "afianzar el papel del Partido" y las instituciones es vital "para enfrentar los retos del futuro", Raúl Castro ha anunciado la celebración del VI Congreso, que habrá de definir en primer lugar si Fidel Castro, de 81 años, sigue siendo su primer secretario, algo que parece altamente improbable.

Según los analistas, será un encuentro crucial ya que de este cónclave saldrán las líneas maestras para la transformación del modelo socialista cubano, en la dirección que sea. En palabras de Raúl, el VI Congreso, cuya organización implica un amplio proceso de debates y discusiones previas, será "una magnífica oportunidad para meditar colectivamente acerca de las experiencias de estos años de Revolución en el poder y un momento importante para conformar, con proyección de futuro, la política del Partido en los diferentes ámbitos de nuestra sociedad".

Al hablar a los miembros del Comité Central, Castro ha reiterado que el incremento de la producción de alimentos es "asunto de máxima seguridad nacional", y ha advertido a los secretarios provinciales del PCC que las reformas en la agricultura que ahora comienzan, y que contemplan la entrega masiva de tierras en usufructo a los campesinos, deben implementarse sin dilación ni burocratismo.

Conmutación de la pena de muerte

En un anuncio sorpresivo, el nuevo presidente cubano también ha informado de una medida de gracia de su Gobierno, dos meses después de asumir el poder: la conmutación de la pena de muerte a los presos condenados a esta sanción, con excepción de tres acusados de terrorismo. Según miembros de la disidencia, la medida podría beneficiar a unos 30 prisioneros. La pena de muerte será sustituida por cadena perpetua o 30 años de privación de libertad.

Raúl ha aclarado que la decisión no se debía a "presiones" sino a un "acto soberano", aunque ha agregado que no implicaba la supresión de la pena capital del código penal. "En diversas ocasiones hemos discutido sobre el tema y siempre ha prevalecido el criterio de que, en las actuales circunstancias, no podemos desarmarnos frente a un imperio que no cesa de acosarnos y agredirnos". No obstante, ha sugerido que también podría ser conmutada la pena a los tres presos mencionados, el salvadoreño Raúl Ernesto Cruz León y el guatemalteco Otto René Rodríguez Llerena, acusados por actos terroristas con bombas contra varios hoteles en 1997, y el cubano-americano Humberto Real Suárez, condenado en 1996 por el asesinato de un funcionario del Partido Comunista, tras infiltrarse en la isla.

Tras el cese fulminante del ministro de Educación en días pasados, Raúl Castro nombró al veterano José Ramón Fernández, vicepresidente del Consejo de Ministros, como delegado y principal responsable con todo lo que tiene que ver con la educación.