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El primer ministro iraquí critica la renovación del contrato a Blackwater

Según Nuri al Maliki, la medida no cuenta con la aprobación del Gobierno de Irak

El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, ha criticado hoy la renovación del contrato por parte de Estados Unidos con la empresa Blackwater para proteger a los diplomáticos norteamericanos, ya que, a su juicio, la compañía de seguridad había cometido una "masacre" contra los iraquíes.

El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció el viernes que el contrato con Blackwater se extenderá otro año, en momentos en que que el FBI está investigando un incidente ocurrido en septiembre de 2007, por el que están acusados varios guardias de la empresa que dispararon contra una multitud en el centro de Bagdad, causando la muerte de 17 civiles iraquíes.

"Cometieron una masacre contra los iraquíes y hasta ahora este asunto no se ha resuelto. No se han tomado acciones judiciales, no se ha producido ninguna compensación", ha declarado Maliki a la cadena de televisión CNN en una entrevista emitida el lunes.

"Diría que el lado estadounidense no debería haber renovado el contrato antes de haberse terminado los asuntos pendientes con esta empresa. Siento que esta decisión se ha tomado sin la aprobación del Gobierno iraquí", ha agregado el líder iraquí.

El incidente del año pasado enfureció al Gobierno iraquí y provocó que el Departamento de Estado cambiara algunos aspectos de su contrato con Blackwater, como el endurecimiento de las normas de actuación, y colocar cámaras y funcionarios de seguridad diplomática en todas las caravanas.

El jefe de la seguridad diplomática estadounidense, Gregory Starr, dijo el viernes en Washington que Blackwater estaba operando con el acuerdo del Gobierno iraquí, pero también dijo que estaba "preocupado" por la respuesta iraquí a la renovación del contrato.

"En esencia creo que hacen un muy buen trabajo," dijo a los periodistas refiriéndose a Blackwater. "El incidente del 16 de septiembre fue una tragedia. Tiene que investigarse cuidadosamente," apuntó.

Una orden emitida por la Autoridad Provisional de la Coalición iraquí en el 2004 impide que los contratistas de seguridad extranjeros sean acusados en tribunales locales y no está claro si podrían ser acusados bajo la ley estadounidense.

El FBI está investigando si los empleados de Blackwater infringieron la ley durante el tiroteo, cuando los guardias de la compañía, que por lo visto creían que estaban sufriendo un ataque, dispararon contra varios coches en un intenso tráfico, matando a civiles.

La empresa tiene entre 800 y 900 agentes de seguridad privadas operando en Irak.