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El tirador de Nebraska: "Soy un pedazo de mierda pero ahora seré famoso"

El asesino de ocho personas había abandonado los estudios y había sido despedido de una hamburguesería

Robert Hawkins, el joven de 19 años que el miércoles perpetró una masacre al disparar indiscriminadamente en un centro comercial de Nebraska y causar la muerte de ocho personas antes de acabar con su vida, era un chico depresivo que se sentía como un "pedazo de mierda toda su vida" y que creía que, matando gente, se iba a hacer "famoso", según el contenido de la carta de tres páginas que dejó como despedida y que ha sido difundida por los medios estadounidenses.

Cuando tenía tres años, sus padres se divorciaron y se desentendieron de él. A partir de ese momento, el pequeño Hawkins entró a formar parte de la asistencia social y vivió en varias casas de acogida. Al parecer, fue expulsado, o abandonó, la última casa familiar qur conoció, informa Yolanda Monge.

En los últimos tiempos vivía acogido por una mujer, Deborah Maruca Kovac, a la que llamó 45 minutos antes de provocar una carnicería. Fue esta mujer también la que encontró la nota de despedida del joven poco después de recibir la llamada.

En la conversación de Hawkins con su "madre de acogida" le contó que había perdido su trabajo en un McDonald's. "Le dije 'vénte a casa y lo hablamos', pero él dijo que era demasiado tarde y que había dejado una nota en la que explicaba todo", ha contado Maruca.

"Perdón por todo"

En la misiva, el joven pedía "perdón por todo" lo que había hecho y afirmaba que no quería ser una carga para los demás, según Maruca. Hawkins también escribió que se sentía como un "trozo de mierda toda su vida" y que "ahora se haría famoso".

El gobernador de Nebraska, Dave Heineman, ha explicado que el Estado tuvo la custodia del joven durante unos cuatro años, pero no especificó las razones. La custodia finalizó en agosto de 2006 y, desde hace año y medio, Hawkins vivía con la familia de su amigo.

Maruca describió al joven como un "chico bueno", aunque tenía "muchos problemas emocionales, obviamente". Según señaló al periódico local Omaha World-Herald, Hawkins le había mostrado a Maruca la noche anterior al tiroteo un rifle, pero debido a su buen comportamiento no pensó nada malo. Hawkins había roto recientemente con su novia y perdió su trabajo por haber robado supuestamente 17 dólares (11,6 euros), según agrega el diario.

La policía cree que Hawkins robó el arma, un rifle AK-47, de su padrastro, según el jefe de la policía del Estado, Thomas Warren, quien añadió que se está investigando su procedencia y si el propietario tenía licencia.

De acuerdo con las investigaciones de la policía, Hawkins entró en una tienda del centro comercial, miró a su alrededor y salió un momento para volver seis minutos después con el rifle escondido debajo de su jersey, según muestran las cámaras de vigilacia.

La policía cree que el joven efectuó de manera indiscriminada unos 30 disparos con el rifle, sin que sus víctimas, de entre 24 y 66 años, fueran seleccionadas previamente. Tras el tiroteo, Hawkins fue hallado muerto en la tercera planta del centro comercial, tras suicidarse con la misma arma.

Este es el segundo tiroteo masivo que se produce en un centro comercial en Estados Unidos este año. El pasado febrero, cinco personas murieron y otras cuatro resultaron heridas en un centro comercial en Salt Lake City. Se da la circunstancia de que el autor del tiroteo fue otro joven, en este caso de 18 años, llamado Sulejman Talovic.