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Sarkozy y Merkel hacen frente común contra la amenaza nuclear iraní

Los dos mandatarios acuerdan en el Consejo de Ministros franco-alemán estrechar la cooperación para luchar contra la inmigración ilegal

Tras reunirse con la canciller alemana, Angela Merkel, el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, ha declarado hoy que Berlín y París están en la "misma longitud de onda" en el tema de Irán, ya que ambos rechazan que Teherán se dote de armas nucleares. Los dos mandatarios se han encontrado hoy en Berlín en el marco del consejo de ministros franco-alemán que se celebra anualmente.

La integración de los inmigrantes y la oposición al programa nuclear que desarrolla Irán eran los dos puntos clave a tratar en el consejo de ministros conjunto de Alemania y Francia que hoy se ha celebrado en Berlín bajo la dirección de la canciller germana y el presidente galo, Nicolas Sarkozy.

A la salida del consejo, Sarkozy se ha referido al contencioso internacional por el desarrollo del programa nuclear iraquí, al que se oponen las potencias occidentales temiendo que esconda la pretensión de hacerse con armas nucleares, pese a que Teherán asegura que su programa es pacífico. Tanto Francia, miembro permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, como Alemania, que forma parte del grupo de seis negociadores con Irán (los cinco del Consejo de Seguridad más Alemania) son partidarios de sancionar al régimen de Mahmud Ahmadineyad, como defiende EE UU, mientras que Rusia y China son reacios al estimar que no hay pruebas de que Irán intente dotarse de armamento atómico.

Para ambos, una doble vía de sanciones y diálogo con Teherán es la mejor forma de encontrar una solución al problema, aunque reconocen que el tiempo corre en su contra. Tras reunirse ambos la semana pasada con el presidente de EE UU, George W. Bush, Sarkozy ha declarado que sus "posiciones son muy cercanas en el tema de Irán. "Podemos tener un problema de tempo, pero en los principales puntos de esta política estamos en la misma longitud de onda", ha dicho Sarkozy. Parece que el empecinamiento de Irán en desafiar a la comunidad internacional han inclinado a Alemania al bando de los que defienden más sanciones, pese a que hace unos meses era más reacia.

Inmigración

Merkel y Sarkozy han anunciado también el estrechamiento de la cooperación entre sus dos países en el campo de la inmigración, otro de los temas de la agenda del Consejo de Ministros conjunto. "La integración de los extranjeros que viven en nuestros países y la inmigración ilegal es una cuestión que nos afecta a todos y ha de ser tratada desde todos los ámbitos, incluido el europeo", ha dicho Sarkozy. Merkel ha añadido que los titulares de Interior, Justicia y Exteriores de ambos países presentarán las próximas semanas acciones en el campo de la integración y la emigración en consonancia con la propuesta de la Comisión Europea. "¿De que nos sirve Schengen si nuestras políticas en esta materia no están armonizadas?", se ha preguntado el jefe del Eliseo.

Los dos dirigentes han visitado un instituto con alta concentración de estudiantes extranjeros, mientras los ministros de Exteriores de ambos países, Bernard Kouchner y Frank-Walter Steinmeier, respectivamente, grababan en estudio una canción titulada Alemania con una banda turco-alemana.

Intento de agresión a Merkel

Las fuerzas de seguridad alemanas han detenido a un hombre que se ha lanzado gritando en dirección a la canciller federal, Angela Merkel, en una visita a una escuela de Berlín, acompañada del presidente francés, Nicolas Sarkozy. El sujeto ha sido interceptado por los guardaespaldas a pocos metros de la canciller, cuando recorría junto a su huésped una escuela del barrio de Reinickendorf. La canciller y el presidente se daban un baño de multitudes entre escolares, personal docente y ciudadanos, momento que al parecer ha aprovechado el hombre para protagonizar lo que la policía ha calificado de "pequeño incidente". El detenido pretendía protestar contra la ley aprobada el pasado viernes por la cámara baja del Parlamento (Bundestag) que permitirá guardar los datos de las llamadas telefónicas y consultas en Internet durante seis meses. Hace unas semanas se produjo un incidente parecido al acercarse peligrosamente un hombre al presidente alemán, Horst Köhler, tras la entrega del Premio de la Paz de los Libreros Alemanes en Fráncfot. En esa ocasión, los guardaespaldas también lograron detener al supuesto agresor, quien resultó ser un perturbado que pretendía hablar con el presidente.

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