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Pakistán anuncia la disolución de la Asamblea Nacional el 15 de noviembre

La Casa Blanca pide al presidente Pervez Musharraf que restaure el orden constitucional y libere a miles de detenidos bajo el estado de excepción

Islamabad / Ramala / Londres

El Gobierno de Pakistán ha anunciado hoy que disolverá la Asamblea Nacional el 15 de noviembre y ha convocado a elecciones para dentro de 60 días, según el fiscal general, en medio de las presiones de Estados Unidos tras el establecimiento del estado de excepción por parte del presidente Pervez Musharraf.

La Casa Blanca ha pedido hoy al Gobierno paquistaní que libere a los miles de opositores detenidos, después de que Musharraf decretara la suspensión de las garantías constitucionales y el aplazamiento sine die de las elecciones legislativas el pasado fin de semana. En este sentido, el primer ministro paquistaní ha confirmado esta tarde que las elecciones se realizarán en enero, tal y como se había previsto, a pesar del estado de emergencia.

En declaraciones a la agencia Reuters, el fiscal general de Pakistán, Malik Abdul Qayyum, ha dicho que "se ha decidido que no habrá retrasos en las elecciones y para el 15 de noviembre las asambleas (nacionales y provinciales) serán disueltas y las elecciones se celebrarán en los próximos 60 días".

El establecimiento del estado de excepción en Pakistán por parte del presidente Musharraf no ha gustado nada a EE UU, aliado de Islamabad en la guerra contra el terrorismo, ni a Reino Unido, antigua metrópoli. La secretaria de Estado de EE UU, Condoleezza Rice, ha pedido hoy a Musharraf que "se quite el uniforme" militar y restablezca el orden constitucional. Mientras, Londres amenaza con cortar el suministro de ayuda.

Rice, que se encuentra en Ramala en el marco de las negociaciones entre israelíes y palestinos, se ha referido a la situación en Pakistán, aliado de Washington en la guerra contra el terrorismo. "Creemos que el mejor camino para Pakistán es volver rápidamente a la senda constitucional y celebrar elecciones. Además, el presidente Musharraf ha dicho que se quitará el uniforme, lo cual sería un paso importante", ha dicho Rice, en referencia a una promesa del presidente de abandonar su puesto de jefe del ejército paquistaní.

Musharraf ha confirmado hoy en una reunión con diplomáticos que está decidido a renunciar como jefe del Ejército y convertirse en un presidente civil.

"Estoy decidido a ejecutar esta tercera etapa de la transición completamente y me quitaré el uniforme una vez corrijamos estos escollos en el sistema judicial, el ejecutivo y el parlamento", ha dicho el presidente a los diplomáticos asentados en el país, comentarios transmitidos en la televisión estatal de Pakistán.

Mientras, el primer ministro británico, Gordon Brown, ha dicho que el establecimiento del estado de excepción en el país decretado por Musharraf el sábado podría afectar a los programas de ayuda al desarrollo que Reino Unido tiene en marcha en Pakistán. "Consideramos las implicaciones para nuestros programas de desarrollo y asistencia en Pakistán", ha dicho un portavoz de Brown a los periodistas.

Represión

Mientras, sigue aumentanto el número de personas detenidas en Pakistán desde que el sábado por la tarde se decretara el estado de excepción. Ya son más de 2.000 los arrestados, en su mayoría de las fuerzas islamistas de la oposición y del colectivo de abogados, también muy crítico con Musharraf. Sólo en las últimas horas, las fuerzas de seguridad paquistaníes han detenido entre 600 y 700 simpatizantes del principal partido islamista de la oposición, además de más de un centenar de manifestantes que participaban en las primeras protestas contra la suspensión del orden constitucional.

"Entre 600 y 700 de nuestros partidarios han sido cercados en las provincias de Punjab y Sindh (centro y sur del país) durante esta madrugada", ha denunciado Liaquat Baluch, antiguo líder del partido Jamaat-e-Islami a la agencia Reuters.

Las primeras protestas del colectivo de la abogacía -un colectivo opositor a Musharraf- contra la medida de imponer el estado de excepción, se ha saldado con la detención de al menos 147 personas, según informaron fuentes judiciales.

La manifestación más importante ha tenido lugar en la ciudad sureña de Karachi, donde 110 personas han sido arrestadas y 17 han resultado heridas tras una carga policial con porras y gases contra los abogados, que habían logrado penetrar por la fuerza en la sede del Tribunal Superior provincial.

En Rawalpindi, ciudad próxima a Islamabad y cuartel general del Ejército, otros 37 abogados han sido detenidos durante las protestas, que ha sido reprimida con cargas por las fuerzas de seguridad.

Con las nuevas detenciones, son ya más de 2.000 las personas arrestadas desde que Musharraf impuso el estado de excepción el pasado sábado, según ha confirmado una fuente del Ministerio paquistaní de Interior que pidió el anonimato.

Los colectivos de abogados habían convocado para hoy una jornada de protesta en todo el país contra la medida, aunque las manifestaciones están prohibidas y la Policía está impidiendo que los asistentes se congreguen.

Musharraf decretó el estado de excepción escudándose en el aumento de la violencia de extremistas islámicos y en la "interferencia" del poder judicial en la política del Gobierno, aunque la oposición considera que lo ha hecho para evitar un veredicto del Supremo que podía invalidar su reciente reelección como presidente.