Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El enviado de la ONU se reúne en pocas horas con el dictador birmano y con la líder opositora

El diplomático nigeriano se trasladó al aeropuerto y abandonó el país, sin ofrecer la rueda de prensa que el Gobierno había anunciado

El enviado especial de la ONU para Birmania (Myanmar), Ibrahim Gambari, se ha vuelto a reunir hoy en Yangon con la líder del movimiento democrático birmano y Premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, quien está bajo arresto domiciliario desde 2003. Horas antes, Gambari se reunió con el general Than Shwe, el jefe de la Junta Militar, en un intento de buscar una salida a la crisis que vive el país asiático, sacudido por una brutal represión para acallar las masivas protestas. Fuentes diplomáticas han indicado a los periodistas que la entrevista se produjo en la ciudad de Naypyitaw, la nueva capital del país y el búnker de la cúpula militar.

Las conversaciones trataron sobre la crisis birmana provocada por la brutal represión de las manifestaciones pacíficas contra el régimen, pero se desconoce, de momento, si Gambari ha conseguido algún tipo de acuerdo entre Shwe y Suu Kyi.

Después de hablar con Suu Kyi en la residencia de la opositora en la Avenida de la Universidad, el diplomático nigeriano se trasladó al aeropuerto y abandonó el país, sin ofrecer la rueda de prensa que el Gobierno había anunciado. Ese anuncio gubernamental había sorprendido a los periodistas porque contrastaba con la censura impuesta a todas las informaciones sobre la represión, las víctimas, las detenciones y los malos tratos ocurridos durante las manifestaciones.

La ONU ya ha mostrado su preocupación por el estado de las personas detenidas en los últimos días, más de 6.000, según los medios de la disidencia. Than Shwe, considerado como el principal obstáculo para la democratización de Birmania, acordó ayer hablar con Gambari, que llegó a Birmania el sábado y sólo se ha entrevistado con rangos medios de la Junta Militar.

El domingo Ibrahim se reunió en torno a una hora en Yangon (antigua Rangún) con la líder del movimiento democrático birmano, Aung San Suu Kyi, de 62 años, Premio Nobel de la Paz y en arresto domiciliario desde 2003, un castigo que ha cumplido casi 12 de los 18 últimos años. De acuerdo con los medios de la disidencia, Ibrahim planearía volver a reunirse con Suu Kyi antes de abandonar Birmania.

Por otra parte, el ministro de Asuntos Exteriores birmano, Nyan Win, ha justificado hoy la represión de las manifestaciones en favor de la democracia en su país porque son parte de una estrategia "neocolonialista" de desestabilización.

16 muertos

Al menos 16 personas han muerto desde que empezó la violenta represión, el 26 de septiembre, entre ellas dos extranjeros, aunque la cifra podría ser muy superior si se confirman las informaciones de la disidencia que denuncian que la Junta Militar ha hecho desaparecer decenas de cadáveres.