Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Nicolas Sarkozy nombra a François Fillon como primer ministro de Francia

El nuevo jefe del Ejecutivo, ex consejero político del presidente en las elecciones, promete "servir a Francia" y darle "un lugar eminente" en el mundo

François Fillon será el nuevo primer ministro de Francia. Así lo ha anunciado esta mañana El Elíseo, horas antes de que se produzca el traspaso oficial de poderes del Ejecutivo francés. Nicolas Sarkozy ha elegido para este puesto a su consejero político en la campaña de las elecciones presidenciales.

"Las elecciones presidenciales llevaron a los franceses a escoger una política nueva. Es mi deber, es mi mandato. Respetaré todos los compromisos suscritos porque la renovación de la vida política tiene ese precio", afirmó Fillon, de 53 años, al final de la ceremonia del traspaso de poderes con su predecesor, Dominique de Villepin. Horas antes, Sarkozy daba el primer paso en la formación de su Gabinete, tras una reunión que ha comenzado a las 8.30 de hoy en la sede de la presidencia.

Fillon ha prometido asimismo estar "a la escucha de todos porque Francia en movimiento necesita a todos", y, ha recalcado el "espíritu de apertura" prometido por Sarkozy. Esta apertura debe manifestarse con la entrada de socialistas y centristas, junto a conservadores de la U MP, en el Gobierno, cuya composición debe conocerse mañana, antes del primer Consejo de ministros programado para la tarde, a tono con la voluntad del flamante presidente de actuar "de prisa".

Procedente del "gaullismo social", con una amplia experiencia gubernamental (ocupó cuatro carteras) y convertido desde hace dos años en fiel consejero de Sarkozy -que dijo de él que es "más que perfecto"-Fillon necesitará todas sus dotes de hábil negociador para aplicar el programa de "ruptura" del jefe de Estado. Bajo sus aires de calma y ponderación, que contrasta con la imagen del movimiento perpetuo del presidente, el nuevo primer ministro esconde una férrea determinación.

Como ministro de Asuntos Sociales del Ejecutivo de Jean-Pierre Raffarin impuso en 2003, con el apoyo del sindicato CFDT, la reforma de las pensiones que lleva su nombre, pese a las huelgas organizadas por la mayoría de las organizaciones sindicales.

Despechado de que Villepin no le incluyera en el Ejecutivo que formó tras el fracaso del referéndum hace dos años, Fillon diría que de la era de Chirac se recordarán "sólo mis reformas", y se fue con Sarkozy, el único capaz, según él, de acabar con el "inmovilismo".