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Un francés y su hija, desaparecidos tras el naufragio del 'Sea Diamond'

Evacuados 1.153 turistas -entre ellos 112 españoles- y 391 tripulantes del crucero que naufragó frente a la isla griega de Santorini

El choque del crucero Sea Diamond contra varios arrecifes y su posterior naufragio frente a la isla griega de Santorini ha desembocado este viernes en una tragedia al confirmarse la desaparición de dos turistas franceses, un padre y su hija, que no se encuentran entre las personas evacuadas de la embarcación. Una treintena de españoles, de los 112 que viajaban en el crucero, han llegado ya a Madrid y Barcelona procedentes de Atenas, muy asustados, y han criticado la actuación de la naviera tras la colisión, mientras señalaban que hay "un montón de heridos".

Fue Anne Allain, mujer y madre de los desaparecidos, la que alertó a las autoridades de que no encontraba entre los pasajeros evacuados ni a su esposo, Jean-Christophe Allain de 45 años, ni su hija Maud, de 16. El capitán del crucero anunció el jueves, a las 18.40 que los 1.155 pasajeros del barco estaban a salvo, pero el portavoz de la compañía Louis Cruiser Lines ha anunciado que no han terminado aún el recuento definitivo en relación con la lista de pasajeros.

Tras reunirse con la turista francesa, la ministra de Turismo griega, Fany Petralia, ha declarado que la cabina en la parte inferior del crucero en la que se encontraban los desaparecidos "se inundó pocos instantes" después del choque. Allain explicó a la televisión pública que logró nadar a los niveles superiores del barco y se reunió con su hijo más pequeño en la cubierta y no volvió a ver al resto de su familia.

En la embarcación viajaban 112 españoles (cuatro de ellos menores de edad). El crucero de 140 metros de eslora se hundió la madrugada del viernes a orillas de esa isla, adónde había sido remolcado por otras embarcaciones para evacuar a los ocupantes. La mayoría de los pasajeros del Sea Diamond son estadounidenses.

Joan García, pasajero que viajaba en el crucero con su mujer e hijo, ha declarado tras llegar a Barcelona que la "lancha (de salvamento) que ocupamos daba bandazos de un lado a otro, pensamos que podía caer al agua desde una altura de 15 metros". García ha explicado a la prensa tras llegar al aeropuerto de El Prat procedente de Atenas, que, al principio "vieron a la tripulación salvavidas y gente que subía y bajaba" y asegura que se vivió "un caos", aunque "tuvimos la suerte de ocupar la segunda lancha".

Según la información proporcionada por la compañía del barco, Louis Cruisers Lines, el capitán, envió un mensaje de socorro debido a que la nave empezó a llenarse de agua y sufrió una pronunciada inclinación. "Hemos intentado apartar al barco de las rocas y arrastrarlo hacia el puerto principal", declaró el gobernador de Santorini, Chrysanthos Roussis. "La situación parece estable y las tareas de evacuación están yendo bien de momento", añadió. Los vientos de la zona son moderados.

Una guía de turistas a bordo del barco declaró al canal privado de televisión ateniense Skai que se encontraban navegando con buenas condiciones meteorológicas, cerca de la costa, cuando sintieron un fuerte golpe, seguido por la inclinación del crucero. Esta guía confirmó que "el rescate se ha realizado con tranquilidad y sin pánico".

Lanchas de la capitanía griega, helicópteros y pescadores colaboraron en el rescate del barco, que empezó a hundirse a unos dos kilómetros de la isla, en el mar Egeo, tras chocar contra unas rocas. La nave, de 140 metros de eslora, fue remolcada por un transbordador a las cercanías de la costa. El Sea Diamond es un crucero de bandera griega construido en 1986 y renovado en 1999.