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El jefe de la CIA admite que EE UU tardará cinco años en responder con eficacia a Al Qaeda

George Tenet reconoce ante la comisión del 11-S que los servicios de inteligencia no supieron proteger al país de los atentados

La comisión independiente creada por el Congreso de Estados Unidos para investigar los errores que condujeron al 11-S ha contado hoy con el testimonio del director de la CIA, George Tenet, quien ha sido demoledor en sus conclusiones, al reconocer que su país estaba "desprotegido" en 2001 y seguirá estándolo frente a la amenaza de Al Qaeda hasta dentro de por lo menos cinco años.

Ese es el plazo que ha calculado Tenet que necesita la inteligencia estadounidense para poner en marcha "el tipo de servicio clandestino que nuestro país necesita" y poder infiltrarse en las organizaciones terroristas y combatirlas con eficacia. "Me pregunto si tenemos cinco años...esto me preocupa un poco", ha añadido con inquietud el presidente de la comisión, el republicano Thomas Kean, al escuchar el dato aportado por Tenet.

En su segunda comparecencia bajo juramento, el responsable de la agencia de espionaje desde 1997 ha reconocido además que ninguno de los servicios de inteligencia o de las fuerzas de seguridad tuvo pista alguna sobre la trama del 11-S. Pese a que la CIA tuvo "una buena estrategia" y realizó "buenas inversiones", la agencia "jamás penetró los complots del 11 de septiembre en el extranjero", ha admitido. "Todos sabíamos la intención de (Osama) Bin Laden de atacar nuestra patria, pero fuimos incapaces de traducir este conocimiento en una defensa eficaz del país". "Nuestro fracaso a la hora de detectar a los terroristas a tiempo o la incapacidad del FBI para encontrarlos ha mostrado las debilidades del sistema", ha confesado. "Cometimos errores", ha resumido.

No obstante, en un intento de limpiar la imagen de los servicios de espionaje en la última década, ha situado el origen de esta descoordinación y falta de eficacia en el final de la Guerra Fría, cuando el bloque soviético, ya en plena descomposición, comenzó a dejar de ser una amenaza para la seguridad de los estadounidenses. Fue entonces cuando, según el responsable del espionaje, se perdieron "cerca del 25% de nuestra gente y miles de millones de dólares en inversión de capital". Un cambio radical en la cultura de los servicios de inteligencia que tuvo su fatal consecuencia en los atentados que costaron la vida a más de 3.000 personas el 11 de septiembre de 2001, según la tesis defendida ante los congresistas por Tenet.

CIA y FBI, culpables del fracaso antiterrorista

La comparecencia de Tenet se produce en medio de las crecientes críticas contra la CIA y el FBI, por su falta de coordinación en los meses que precedieron a los atentados. En su informe previo a la comparecencia de los políticos, la comisión aseguraba que había indicios suficientes para haber hecho algo más y frenar los ataques, pero el problema fue que "un muro burocrático" impidió que ambas agencias pusieran en común las informaciones que tenían.

El documento señala también que Estados Unidos estaba bien preparado para responder a una guerra convencional, pero que no tenía los mecanismos necesarios para prevenir atentados terroristas de las características de los del 11 de septiembre de 2001. "Con la excepción importante de posibles ataques con armas químicas, biológicas, radiológicas o nucleares, los métodos desarrollados durante décadas para prevenir de ataques sorpresa no se aplicaron a la prevención de atentados terroristas", se afirma.

El documento añade que aunque durante la década de los 90 había muchas informaciones sobre Osama bin Laden y la creciente importancia de Al Qaeda, no hubo una evaluación completa y amplia sobre lo que estaba planeando y organizando la red terrorista.