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Iman asegura que Bowie sigue siendo su marido aunque haya fallecido y que no se volverá a casar

Cinco años después del fallecimiento de la estrella de rock, su viuda ha contado cómo se conocieron y que se convirtió para ella en un “romance épico”

David Bowie y su esposa Iman, juntos en 2005.
David Bowie y su esposa Iman, juntos en 2005.EVAN AGOSTINI

David Bowie e Imán Abdulmajid se conocieron en una cita a ciegas organizada gracias a un amigo en común en Los Ángeles. Él era un genio del rock y creador de éxitos como Ziggy Stardust y Space Oddity, mientras que ella era la supermodelo más conocida de Somalia, hablaba cinco idiomas y su belleza e inteligencia deslumbraban a medio mundo por aquel entonces. “David decía que era amor a primera vista”, ha asegurado Iman, de 66 años, en una entrevista a la revista People. “Me llevó unos meses conquistarle, pero lo logré”.

La que fue una de las primeras supermodelos africanas y el músico británico se casaron en 1992, tras dos años de relación. Ocho años después nació la única hija que tuvieron juntos: Alexandria Zahra Jones, aunque ambos tenían hijos de parejas anteriores. Era el segundo matrimonio para los, y también el definitivo. Bowie falleció en enero de 2016 víctima del cáncer, un hecho que Iman no ha superado. Cinco años después de su marcha, cuenta que “hay días más difíciles que otros”, pero que no todos sus recuerdos son tristes. En sus propias palabras, le mantienen en pie los 26 años que compartieron juntos.

Cuando su hija, Alexandria “Lexi” Jones, ahora de 21 años, le pregunta si le gustaría pasar página y conocer a otros hombres, Iman lo tiene claro. “Le digo ‘No, no lo haré’. Todavía siento que estoy casada. Hace unos años, alguien se refirió a David como mi difunto marido y le dije: ‘No, él no es mi difunto marido. Es mi marido”, ha confesado con firmeza. “Siento su presencia, especialmente cuando miro las gloriosas puestas de sol en nuestra casa. A David le encantan las puestas de sol”, recuerda la supermodelo, que tiene claro que para ella Bowie “está siempre presente”.

Ambos culminaron su amor en el altar en Florencia (Italia) el 6 de junio de 1992. Encontraron la felicidad en la ciudad de Nueva York, donde el músico podía “esconderse a plena vista” en sus librerías favoritas y llevar a su hija Alexandria a casa desde la escuela. “Le conocía como el hombre, David Jones, por su verdadero nombre”, ha señalado Iman, que ya reveló en charlas anteriores que ambos sabían diferenciar muy bien a sus personajes públicos de cómo se comportaban en la intimidad. “Cuando estábamos en casa éramos solo David e Iman”, afirmó ella en una entrevista junto a Oprah Winfrey que fue publicada el mismo año de la muerte de su esposo.

La que fue una historia de amor muy privada se ha traducido ahora en la primera fragancia de Iman, Love Memoir, la cual asevera que es un tributo a su “romance épico” con Bowie. La idea de comenzar este proyecto se le ocurrió en su casa de campo, ubicada en las montañas al norte del estado de Nueva York. Disfrutar de este lugar durante sus primeros años de soledad fue “eterno y doloroso”, pero consiguió crear algo que, según ella, “es un monumento al amor eterno”. Sin embargo, no pudo evitar volver a la ciudad cuanto antes para continuar con el trabajo que había dejado aparcado. “Acabé muy triste, así que volví corriendo”, ha revelado. “Pensé que había procesado [la pérdida], pero no lo había hecho en absoluto”.

Su gran historia de amor se puso en marcha en el año 1990, después de que Iman se mudara a Los Ángeles por trabajo. “Nunca tuve la intención de irme allí”, ha confesado durante la conversación. “No es ni por asomo uno de mis lugares favoritos. Es tan vasto… Pero personalmente creo que ese era mi destino. Mi destino me llamaba para estar allí y poder conocer a David”, ha sostenido. Después de su primera cita, ha recordado que voló a París para subirse a la pasarela de su amigo, el diseñador francés Thierry Mugler. Cuando llegó a su habitación de hotel, estaba llena de gardenias. Y cuando regresó a Los Ángeles, él estaba allí para recibirla en el aeropuerto. “Y así fue como todo empezó”, ha concluido, rememorando que la “cortejó como es debido” y que se sintió atraída por la amabilidad del músico. “En una de esas citas íbamos caminando por la calle, se me desabrochó el cordón del zapato y él se arrodilló para atármelo. Entonces pensé que era el indicado”, ha asegurado.

Tras la muerte de Bowie a los 69 años, Iman se ha mantenido en silencio a excepción de algunas breves apariciones en las redes sociales. Una de las últimas noticias en las que estaba implicada recogía que la supermodelo recibiría la mitad de la fortuna del músico: 50 millones de dólares (45,3 millones de euros), además del apartamento de dos áticos combinados que los dos compartían en el Soho de Nueva York desde 1999 y en el que murió el cantante.

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