Oprah Winfrey

Oprah Winfrey planta cara a un bulo que la acusa de haber sido detenida por tráfico de menores

La comunicadora, con 43 millones de seguidores en sus redes, ha desmentido la noticia. No es la primera vez que es víctima de situaciones similares

Oprah Winfrey, en febrero de 2020.
Oprah Winfrey, en febrero de 2020.Brad Barket / AP

Las redes sociales, útiles para informarse y entretenerse, pueden ser peligrosas en cuanto a la propagación de noticias falsas. La última en ser víctima de una de ellas ha sido Oprah Winfrey, una de las comunicadoras y empresarias más conocidas y ricas de Estados Unidos. La presentadora ha tenido que publicar un mensaje mediante el que ha negado que haya sido detenida. Aunque ella no da los motivos de ese supuesto arresto, las noticias falsas que corrían por la web la acusaban de tráfico sexual, algo que no es cierto.

“Me acaban de llamar por teléfono porque mi nombre es tendencia [en las redes]. Y han mentido con algunas noticias completamente falsas. No es cierto. No me han arrestado ni han hecho una redada. Ahora, simplemente manteneos bien esterilizados y a distancia del resto del mundo. Cuidaos mucho todos”, ha escrito la presentadora para sus casi 43 millones de seguidores, haciendo referencia a la crisis del coronavirus y dejando ver que hay temas mucho más importantes que esas falsas noticias de la que la quieren acusar.

Esas fake news de que Winfrey, de 66 años, había sido acusada de tráfico de menores salieron de una plataforma que a menudo propaga ese tipo de bulos y que hizo que el nombre de la comunicadora fuera trending topic durante horas, hasta que ella decidió pararlo. La mentira llegó porque se publicaron unas fotos de una casa, que afirmaban que pertenecía a Winfrey, en la que se apreciaba una obra, con una cinta roja rodeando el jardín y vallas como si fueran túneles. De hecho, en ese mismo bulo se afirmaba que el hecho de que Tom Hanks se hubiera infectado de coronavirus era una tapadera, puesto que él también estaba implicado en esa red de trata, de la que también formarían parte Madonna, Celine Dion o Kevin Spacey, que también iban a ser detenidos.

Como comentaba un periodista de la NBC sobre este asunto, que empezó a correr rápidamente por todo Estados Unidos, “Oprah es supertendencia en el país porque una gente de un foro se ha inventado completamente una historia sobre que es una comeniños ficticia. Los engaños de esta gente son muy poco bienvenidos en un momento como este”.

Este no es el primer episodio de este tipo que sufre la comunicadora, que a finales de 2017 tuvo que volver a salir a hablar con sus seguidores porque había gente que estaba intentando suplantar su identidad para timarles y pedirles dinero.

“Os aviso de que hay alguien que está intentando hacerse pasar por mí para pediros dinero a cambio de tener acceso a otra cuenta mía personal en las redes sociales. Es mentira. Es un fraude. No le creáis. No cedáis ningún dato personal a nadie que se haga pasar por mí o por cualquier otra persona”, escribía Winfrey en su perfil auténtico en Navidad de 2017.

Más doloroso para ella fue el episodio que le ocurrió hace más de una década. A principios de 2007, la estrella de la televisión estadounidense decidía abrir una escuela para niñas en África, en la localidad surafricana de Henley-on-Klip, al sur de Johannesburgo. Allí arrancaba su Academia de Liderazgo para Chicas Oprah Winfrey, financiada por su propia fundación y que intentó educar a 5.000 niñas a lo largo de una década.

Sin embargo, en octubre de ese mismo año salieron a la luz los abusos que había sufrido algunas de esas alumnas. La presentadora decidió viajar hasta Sudáfrica y pedir allí disculpas a los padres de las jóvenes. “Los decepcioné. Lo siento mucho, lo siento mucho”, les dijo. Pese a lo ocurrido, en el año 2012 se licenciaron las primeras 72 alumnas. 13 años después de su creación, la Academia sigue abierta y con una alta tasa de éxito entre los centenares de niñas que han pasado por ella.

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