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La autopsia de Rayan concluye que su muerte fue natural por un paro cardíaco súbito y no por ‘cocaína rosa’

El chico de 14 años se desplomó el pasado mes de febrero al lado de una parada de metro del municipio madrileño de Getafe y se investigó si alguien le había suministrado droga en grandes cantidades sin saberlo

A la derecha, el menor fallecido en una parada de metro en Getafe en una imagen de redes sociales. A la izquierda, el altar que le han dedicado sus amigos en un parque del municipio, en otra imagen de redes sociales.
A la derecha, el menor fallecido en una parada de metro en Getafe en una imagen de redes sociales. A la izquierda, el altar que le han dedicado sus amigos en un parque del municipio, en otra imagen de redes sociales.
Patricia Peiró

El 16 de febrero un chico de 14 años llamado Rayan H. falleció de forma repentina cerca del metro de Espartales, en Getafe (Madrid). Entonces, su entorno denunció que alguien le había dado grandes cantidades de droga, en concreto la conocida como cocaína rosa, que le había provocado la muerte. Sin embargo, el informe de autopsia definitiva, en manos de los investigadores, concluye que el fallecimiento del chico se debió a un paro cardíaco súbito y califica la etiología legal o causa del fallecimiento de muerte natural. No había consumido drogas, indican fuentes policiales.

Este informe es un paso definitivo para descartar otras posibles vías de investigación, incluida la que señaló en un primer momento el entorno del chico de que unos conocidos con los que había quedado le habían metido cocaína rosa ―una nueva droga de moda que mezcla varias más baratas que la cocaína como ketamina, MDMA (éxtasis) y speed― en la bebida. Después de tomar declaración a todos los que estaban junto a Rayan ese día y de analizar las cámaras de seguridad de la zona, esta versión quedó descartada, algo que ha venido a confirmar el informe de autopsia definitiva.

El menor se encontraba junto a varios amigos tomando una bebida energética a unos pasos de la parada de metro de Espartales cuando se desplomó. Los testigos contaron entonces que se dio un primer golpe en la barbilla al caer, que recobró momentáneamente la consciencia, pero que en seguida volvió a desmayarse. Un hombre que pasaba por la zona con nociones de primeros auxilios comenzó con las primeras maniobras de reanimación, que después continuó el Summa 112, pero no se pudo hacer nada por reactivar su corazón.

En un principio se planteó que el chico hubiese llegado a consumir cocaína de forma voluntaria, pero los resultados definitivos de la autopsia han sido determinantes para poner fin a esta investigación y descartar el homicidio involuntario o la sobredosis.

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Sobre la firma

Patricia Peiró
Redactora de la sección de Madrid, con el foco en los sucesos y los tribunales. Colabora en La Ventana de la Cadena Ser en una sección sobre crónica negra. Realizó el podcast ‘Igor el ruso: la huida de un asesino’ con Podium Podcast.
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