Mueren dos de los 65 ancianos infectados en una residencia de Lugo

La Xunta vincula a un trabajador de este centro concertado del municipio de O Incio con un edificio que ha sido confinado en Monforte de Lemos

Tres trabajadoras, en la residencia O Incio este viernes por la mañana.
Tres trabajadoras, en la residencia O Incio este viernes por la mañana.Carlos Castro (EP)

Dos varones de 77 y 93 años, y ambos, según la Consellería de Sanidade de la Xunta, con “patologías previas”, han fallecido horas después de salir a la luz el mayor brote de covid-19 que hay actualmente en Galicia, el de la residencia concertada O Incio, en el municipio lucense del mismo nombre. Uno de los hombres había sido trasladado este jueves al hospital Lucus Augusti, de la capital provincial, mientras que el otro ha muerto en el propio centro geriátrico, perteneciente a la Fundación San Rosendo, que ha sido intervenido esta mañana.

El miércoles se supo que un trabajador de la Residencia O Incio (O Incio, Lugo) había dado positivo al test PCR. Esa misma tarde se realizaron pruebas a los demás empleados y a los 128 residentes. Y el jueves por la mañana las sospechas se convertían en cruda realidad, con 65 ancianos y cuatro miembros de la plantilla que daban positivo. También el jueves, pero por la tarde, Política Social confirmó que ese primer trabajador por el que saltaron las alarmas “tiene vínculo” con el otro gran brote que mantiene confinado un edificio en Monforte, que hasta ahora suma 40 contagiados.

La Xunta confirma la relación, pero todavía no afirma que ese empleado sea el causante de los demás contagios de esta residencia. Mientras tanto, el brote de Monforte, supuestamente originado por una vecina del bloque 41 de la calle Duquesa de Alba, ha cuadruplicado sus infectados desde su inicio. El edificio, enclavado en la zona de copas, fue confinado después de que el martes se conociesen los primeros 10 casos positivos, la mayoría de miembros de familias de origen latinoamericano que trabajan en la comarca. El Ayuntamiento de Monforte y otros de su entorno han cancelado actividades y cerrado instalaciones como las piscinas ante el temor a la propagación del virus.

De los 65 ancianos infectados de la residencia O Incio, Sanidade solo optó por ingresar el jueves a dos personas, y una de estas víctimas del coronavirus es la que ha muerto esta madrugada. El BNG se adelantó a las decisiones de la Xunta y exigió la intervención del centro ante la gravedad de la situación detectada en su interior. En un comunicado, la diputada por Lugo Carmen Aira pidió al Gobierno gallego un protocolo para “las personas más vulnerables”, e información detallada a las familias para que no se produjese la situación de angustia y caos que se vivió en otras residencias gallegas durante la primera oleada. El número de casos activos de covid-19 en Galicia se ha vuelto a disparar este viernes hasta los 1.995 tras sumar esta mañana otros 212.