Condenado a prisión un dentista por abusar de una menor durante una consulta

La Audiencia le impone una pena de dos años de prisión después de que el odontólogo reconociera los hechos

Fachada de la Ciudad de la Justicia, en Valencia.
Fachada de la Ciudad de la Justicia, en Valencia.Mònica Torres

La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a dos años de prisión y otros dos años de inhabilitación especial para cualquier profesión que conlleve contacto con menores a un dentista que abusó sexualmente de una paciente de 15 años durante una consulta odontológica.

El hombre, que en el juicio reconoció los hechos y se mostró conforme con la pena solicitada por la Fiscalía, no podrá comunicarse ni acercarse durante cuatro años a la víctima, a la que deberá indemnizar además con 2.000 euros por los daños morales que sufrió a consecuencia de los hechos.

La joven acudió el 9 de diciembre de 2020 a la clínica de Valencia en la que ejercía el condenado para someterse a una revisión de su tratamiento de ortodoncia. Según el relato de hechos probados, cuando la menor estaba sentándose en el sillón dental, el facultativo, “con la intención de satisfacer sus deseos libidinosos y siendo plenamente consciente de la edad de la misma, le acarició la cadera y le pasó la mano por el muslo derecho cuando ella estaba sentándose en el sillón de pacientes”.

A continuación, cuando la chica se incorporó, el facultativo le pellizcó y le cogió el tirante del sujetador por la espalda, lo estiró y lo soltó de golpe. Cuando finalizó la consulta, el condenado llevó a la menor a una habitación en la que se encontraban a solas y le pidió su número de teléfono con la excusa de mandarle las fotos de su boca que le había hecho.

Sin embargo, en lugar de eso, comenzó a enviarle mensajes de WhatsApp con insinuaciones y coqueteos en los que mostraba su intención de volverla a ver, “llegando a decirle abiertamente ‘me mata la ropa interior blanca’ y haciendo alusión al tiempo que quedaba para su cumpleaños, diciéndole que le quedaban dos años y un mes para que fuera mayor de edad y preguntándole ‘¿Vas a salir? ¿Me visitas?”. Después, el dentista le pidió que borrara los mensajes, con lo que la menor, “sorprendida e incómoda” decidió bloquearlo y contarle lo sucedido a su madre.

La sentencia es firme y no puede recurrirse.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete
Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS