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UGT denuncia que una empresa de ‘catering’ ha suspendido de empleo a 18 mujeres por negarse a llevar cofia

El sindicato considera que la prenda es un “símbolo de degradación”. La firma asegura que se trata de una diadema y que las trabajadoras rechazaron ponérsela 20 minutos antes de una boda

Una empleada con la cofia denunciada por UGT en una imagen remitida por el sindicato.
Una empleada con la cofia denunciada por UGT en una imagen remitida por el sindicato.REMITIDA UGT (REMITIDA UGT)

El sindicato UGT ha denunciado que 18 empleadas han sido suspendidas de empleo y sueldo durante 14 días en una empresa de catering por negarse a llevar una “cofia” que incluía el uniforme al considerar este complemento un “símbolo de degradación femenina, vejatorio y clasista”.

Por su parte, la denunciada, Servicios Logísticos de Catering SL, ha manifestado a EFE, tras asegurar que es una empresa “moderna, flexible y dirigida por una mujer”, que no se trata de una cofia sino de “una diadema” que embellece y “refuerza la higiene” en el servicio.

UGT ha manifestado en un comunicado que se trata de una sanción “desproporcionada”, por lo que ha anunciado que la va a recurrir, y, aunque el sindicato reconoce el derecho a elegir uniformidad por parte de la empresa, sostiene que, en esta situación en concreto, la pieza en cuestión vulnera la legislación que regula los Planes de Igualdad.

“La uniformidad no puede ser sexista, tiene que ser igual para toda la plantilla”, según la responsable de la Secretaría de Igualdad de la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT-PV, Mar Cruz. “De hecho, se trata de una sanción sexista, porque solo afecta a las mujeres, solo ellas pueden ser sancionadas y obligadas a llevarlo, bajo el pretexto de recoger el cabello, cuando otros compañeros hombres con cabello largo simplemente lo llevan recogido”, añade Cruz, quien exige que se retire la sanción, se retire la cofia del uniforme y “todo vuelva a la normalidad”.

La directora de la empresa, Raquel Vicente, ha explicado que las trabajadoras se negaron a ponerse la prenda, sin dialogar, “a 20 minutos de entrar los novios” en un banquete de boda, generando una situación “muy incómoda” e “inaceptable” que derivó en la sanción. “Se generó una situación tensa, incómoda y comprometida 20 minutos antes de la boda. No son las formas, pues creemos en el diálogo. Podrían haber aceptado ese complemento del uniforme, dada la situación, y, luego, haber dialogado con la empresa sobre ello”, ha dicho Vicente.

Según ha señalado, han estrenado uniformes nuevos con el asesoramiento de una empresa “también dirigida por mujeres” y este uniforme incluye “una diadema” porque les pareció “un detalle bonito que embellece y, al tiempo, permite que, por higiene, el cabello quede más recogido”. “Nada más lejos de querer que las empleadas lleven algo sexista en esta empresa, moderna, flexible y dirigida por mujeres y asesorada por mujeres”, ha insistido.

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