Cataluña enviará ‘mossos’ de paisano también a escuelas de primaria
“No hay un problema de seguridad ni convivencia en los centros educativos catalanes”, asegura el Govern sobre una medida que ha arrancado ya esta semana en 14 centros


El plan de introducción de agentes de los Mossos de paisano en centros educativos para mejorar la convivencia y reducir la conflictividad no solo afectará a institutos. También llegará a institutos escuela, centros de FP, pero también a escuelas de primaria. Así lo ha admitido la consejera de Educación de la Generalitat, Esther Niubó, que este martes ha explicado en rueda de prensa la prueba piloto, avanzada el pasado jueves por EL PAÍS. La medida ha arrancado ya esta semana en 14 centros, con la incorporación de seis agentes, pero a final de curso y a final de año se evaluará el plan y se decidirá qué elementos se corrigen y si se extiende a otros centros.
Cinco días después de publicarse los detalles sobre el plan piloto —que genera aplausos entre una parte del profesorado, pero una oposición frontal de los sindicatos—, el Departamento de Educación ha comparecido para presentar los detalles y para lanzar un mensaje de tranquilidad. “No hay un problema de seguridad ni convivencia en los centros educativos catalanes”, ha asegurado Niubó, pero seguidamente ha apostillado: “Tenemos una realidad compleja, donde hay conflictos y a veces se trasladan a los centros educativos”.
Niubó ha explicado que los 14 centros —inicialmente eran 13 y se añadió uno en el último momento— “no se han elegido por ser conflictivos o de máxima complejidad, sino por criterios de proximidad con el territorio y en coordinación con los centros”. Asimismo, ha detallado que entre los seleccionados hay escuelas de primaria, pero también institutos escuela, centros de secundario y de FP, tanto de núcleos metropolitanos como rurales. En concreto, participan dos centros de L’Hospitalet, uno del Prat, otro de Sabadell y varios de las zonas de Vic, Tàrrega y el Pirineo leridano.
La consejera también ha detallado que el origen del plan está en la petición de los servicios territoriales. “Nos pedían dar un paso más y pasar de un escenario reactivo —actuar cuando se produce el conflicto— a uno de prevención, de poder actuar antes que los conflictos estallen”. Educación asegura que durante este último año “se ha recogido la inquietud de profesores y direcciones sobre los conflictos que tienen en su entorno”, pero niegan que el plan sea una respuesta a las recientes encuestas que reflejan un elevado número de incidentes, como la realizada por el Departamento de Interior, en que el 64% de alumnos decía haber sido víctima o testimonio de una situación violenta. “El plan no responde a una emergencia, sino a una necesidad estructural”, aseguran fuentes de Educación.
El Departamento también ha dado este martes más detalles del perfil y acciones de los policías que participarán en el plan, bautizados como “agentes de convivencia”. Desde octubre, los Mossos ya trabajan en la selección de este personal, “que han sido formados en convivencia y mediación y que ya forman parte del equipo de proximidad”, trabajando en la oficina de relación comunitaria. Son agentes, que se han presentado voluntarios, y que estarán presentes en los centros, pero no en las aulas, para hacer prevención y mediación, siempre de acuerdo con las direcciones. Tampoco está previsto que participen en los claustros, a no ser que la situación lo requiera. Algunos de ellos tendrán presencia permanente en el centro, como el caso del instituto del Prat o el de Sabadell, pero en otros casos, como en la zona de Vic, un solo agente cubrirá cuatro centros.
Sobre sus funciones, los agentes harán actuaciones “desde una perspectiva educativa y restaurativa, pero no actuarán por libre”, asegura Educación, sino siempre en coordinación con las direcciones. El nuevo agente de convivencia también presentará diferencias respecto a otras figuras, como el agente tutor que ya existe en los institutos. En este último caso, el policía acude al centro cuando se produce un problema, mientras que el agente de convivencia “está integrado en el centro, conoce las problemáticas y se puede avanzar al conflicto”. “Son agentes especialistas en tareas de prevención y mediación que no deben sustituir el personal educativo, sino acompañarlos y complementarlos y aportar su experiencia. No hay un cambio de figuras, sino que vienen a sumar”, ha aseverado Niubó.
El Departamento de Educación matiza que los agentes “no se integrarán en la estructura de personal” de los institutos y que no sustituirán al resto de figuras que ya trabajan en el ámbito de convivencia, como son los integradores y educadores sociales, ni los coordinadores antibullying, conocidos como cocobe. “El agente complementa recursos existentes, no se reemplaza ninguna figura”, inciden desde el Departamento.
Sobre las críticas por parte de los sindicatos, que afean que no se les haya consultado ni informado del plan antes, el Departamento asegura que “hay muchas pruebas piloto en marcha y a veces se explican cuando llevan un tiempo en marcha para explicar cómo están funcionando”. Además, limitan las quejas al ámbito sindical, con el que mantiene fuertes tensiones desde hace meses, y defienden que los centros participantes “se adhirieron voluntariamente y ninguno ha renunciado”. Este lunes se realizó una protesta ante dos institutos de L’Hospitalet participantes en el proyecto y este martes, otra en Vic, que ha concentrado medio centenar de personas.
Educación realizará una valoración de la prueba a final de curso y otra final de año. “Si es positiva, podríamos estudiar ponerla a disposición de los centros que quieran”, aseguran de forma cautelosa estas fuentes, que no quieren hablar de una extensión generalizada de la medida.


























































