A juicio una trama que alquilaba pisos en Barcelona sin pagar la renta y los ofrecía a turistas en Airbnb

El juez lleva al banquillo a 11 personas, lideradas por un padre y su hijo, que estafaron a más de 50 propietarios

Anuncios de pisos en alquiler en una inmobiliaria de Barcelona.
Anuncios de pisos en alquiler en una inmobiliaria de Barcelona.MASSIMILIANO MINOCRI

Andriy B. y otras diez personas irán a juicio por convertir pisos de alquiler en apartamentos turísticos que anunciaban en la plataforma Airbnb. Los miembros de la organización utilizaban empresas sin actividad y presentaban nóminas falsas para aparentar una “solvencia” ante propietarios de pisos de Barcelona, que les alquilaban las viviendas. Una vez dentro, los procesados no pagaban las cuotas de alquiler y transformaban la vivienda para acoger a turistas de todo el mundo, según el auto del titular del juzgado de instrucción número 10 de Barcelona, Francisco Maíllo, que pone fin a la investigación.

El auto, al que ha accedido EL PAÍS, detalla que gracias a esa estafa los investigados obtuvieron unos beneficios cercanos a los 600.000 euros. El grupo liderado por Andriy B. siguió operando incluso tras el estallido de la pandemia y la declaración del estado de alarma: “Ante la disminución o ausencia de turistas, dedicaron los pisos al alquiler convencional, siempre sin abonar cantidad alguna a los propietarios”, detalla el juez, que les lleva al banquillo por los delitos de estafa agravada, falsedad documental, pertenencia a organización criminal y amenazas y coacciones. La Fiscalía aún no ha presentado su escrito de acusación.

La banda liderada por Andriy B. y su padre, Ihor B., llegó a hacerse con un importante parque de viviendas, todas situadas en el distrito del Eixample de Barcelona. El auto judicial cita 50 pisos, tanto de particulares como gestionados por inmobiliarias. Cuando los propietarios reclamaban la expulsión por impago del alquiler, los miembros de la organización les exigían cantidades de dinero para abandonarlas e incluso llegaron a amenazarles, según el auto judicial. “En ningún caso pretendían vivir en los pisos, que eran meros instrumentos para cometer los delitos. Se trataba de conseguir los pisos, de los que nunca pagarían la renta, para explotarlos mediante el arrendamiento temporal por días a turistas a través de la red”, indica Maíllo.

Una de las investigadas, Nadia E. llegó a presentar denuncias falsas por allanamiento de morada ante la policía, cuando lo cierto es que ni ella ni los demás llegaron a vivir realmente en esas viviendas. El juez la considera uno de los miembros “más activos” de la banda en la captación de pisos. En agosto de 2020, tras ser detenidos y puestos en libertad, Andriy B. y otros tres procesados “amenazaron y coaccionaron” al inquilino de un piso. “Prepárate para vivir el infierno. Si te tengo que matar te voy a matar, pero de ahí te vas a ir”.

La estafa fue posible gracias a la utilización de una serie de empresas fantasma, sin actividad alguna. Esas empresas, como Activas Sociosanitaria de Serveis Integrals, generaban nónimas que a nombre de los candidatos al alquiler para ofrecer confianza a los propietarios. Esas empresas servían también para recibir los pagos por los pisos turísticos que los ocupantes ponían rápidamente en alquiler en la plataforma Airbnb.

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Sobre la firma

Jesús García Bueno

Periodista especializado en información judicial. Ha desarrollado su carrera en la redacción de Barcelona, donde ha cubierto escándalos de corrupción y el procés. Licenciado por la UAB, ha sido profesor universitario. Ha colaborado en el programa 'Salvados' y como investigador en el documental '800 metros' de Netflix, sobre los atentados del 17-A.

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