Junts apoya ahora estar en la mesa y anima al expresidente catalán a dañar al Estado

Puigneró celebra que Carles Puigdemont “agriete” las estructuras del Estado

El expresidente catalán Carles Puigdemont, ante los micrófonos, junto al vicepresidente de la Generalitat y consejero de Políticas Digitales y Territorio, Jordi Puigneró (a la derecha), y los otros seis consejeros catalanes de Junts, el pasado junio frente a la residencia de Puigdemont en Waterloo.

El vicepresidente catalán, Jordi Puigneró, quiere que su formación, Junts per Catalunya, forme parte de la mesa de diálogo entre el Ejecutivo de Pedro Sánchez y el Govern, y reivindica que para ello no tenga que renunciar a la lista de nombres que propuso (que incluía a varios expresos indultados del procés). Pero, a la vez que reclama estar presente en esa vía negociadora, el partido aplaude la estrategia comandada desde Bélgica por el expresidente prófugo Carles Puigdemont, consistente en “agrietar las estructuras del Estado”, en palabras de Puigneró.

Junts no formó parte de la reunión de la mesa el pasado mes de septiembre, debido a que el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, de ERC, rechazó la delegación que proponían sus socios porque tres de ellos no eran consejeros del Govern, como él había exigido.

Ayer, en una entrevista en Catalunya Ràdio, Puigneró reiteró la voluntad de Junts de integrarse en la mesa: “Si nos aceptan, queremos estar”, dijo, para añadir que es “inaceptable” que se les imponga quiénes tienen que ser sus representantes. El vicepresidente, no obstante, no dio el asunto por zanjado y dio a entender que seguirán abordando la cuestión en las próximas semanas: “Queremos una solución acordada con el Estado y deberíamos hacer todos juntos lo posible para que esto se pueda dar”. Fuentes de ERC celebraron que sus socios manifiesten esa voluntad de integrarse, aunque dejan claro que los nombres que propongan deben ser consejeros.

Puigdemont y el Estado

Pese a ese interés en que Junts se integre en la mesa, Puigneró se alineó con la estrategia del expresidente huido: “Mientras algunos intentan dialogar con el Gobierno español, Puigdemont agrieta las estructuras del Estado”, festejó en la misma entrevista al ser preguntado por las alusiones de Pablo Casado, líder del PP, sobre la situación judicial del exmandatario. Puigneró se refería a su convencimiento de que la justicia italiana acabará denegando la entrega de Puigdemont a España, dejando en evidencia al Tribunal Supremo; la justicia española, auguró, sufrirá una “goleada escandalosa a nivel europeo”. Para el vicepresidente, al igual que para otros cargos de Junts, la estrategia del “exilio” para “hacer caer” a la justicia española es efectiva.

ERC se sumó también a las críticas por la “obsesión” de la justicia española y el “ridículo” en el que, en su opinión, cae al insistir en reclamar a Puigdemont para que sea juzgado.

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