EDUCACIÓN

Las escuelas que separan por sexo cuestionan la legalidad de retirarles los conciertos

Los centros afectados por la decisión de la Generalitat de Cataluña defienden que es una persecución “ideológica” y que “a nivel jurídico no tiene recorrido”

Colegio La Vall, exclusivo para niñas, en Sabadell.
Colegio La Vall, exclusivo para niñas, en Sabadell.Cristobal Castro

Las escuelas que separan por sexo a los alumnos (la llamada escuela diferenciada) consideran que la decisión de la Generalitat de retirarles el concierto educativo es ilegal y se sienten amparadas por la normativa actual y por sentencias judiciales previas. Escuelas y familias opinan que la acción del Departamento de Educación, que ha decidido dejar de financiar estos centros, es meramente “ideológica” y que “a nivel jurídico no tiene recorrido”. El Departamento, en cambio, asegura que estas escuelas no cumplen con el principio de “igualdad”.

El pasado 22 de mayo, Educación publicaba en el Diario Oficial de la Generalitat la renovación provisional de los conciertos educativos y hacía realidad una de las advertencias lanzadas desde hacía tiempo por el consejero del ramo, Josep Bargalló: la retirada de la financiación a aquellos centros que separen niños y niñas. Las escuelas afectadas son 11, todas ellas vinculadas al Opus Dei: Canigó (Barcelona), Bell-lloc del Pla (Girona), Les Alzines (Girona), Pineda y Xaloc (L’Hospitalet de Llobregat), Institució Lleida, Campjoliu (L’Arboç, Tarragona), Institució Tarragona (Reus), La Vall (Sabadell), La Farga y Viaró (Sant Cugat del Vallès). Estas 11 escuelas suman casi 9.000 alumnos en primaria y secundaria y reciben de la Generalitat un total de 25 millones en estos dos niveles, según cálculos de este diario a partir de datos del Departamento respecto al curso actual.

En la resolución, Educación recuerda que el 3 de marzo requirió a estos centros que en el plazo de 10 días justificaran “las razones pedagógicas” del modelo de educación diferenciada. El procedimiento quedó interrumpido por el estado de alarma. “Dado que no se ha podido acreditar el cumplimiento de las razones educativas de la elección de un modelo de escolarización diferenciada por sexo, ni la adopción de medidas académicas necesarias para garantizar que esta organización diferenciada no constituya un impedimento a la igualdad, tal como establece la Ley Orgánica de Educación, no se puede aprobar la renovación del concierto”, concluye la resolución. No obstante, el Departamento les ha concedido una prórroga de un año porque la retirada se hizo pública justo cuando acabó el proceso de inscripción.

La Institución Familiar de Educación, la principal empresa de este colectivo, asegura que presentaron la documentación en el plazo previsto y lamenta que Educación la “haya ignorado”. No obstante, están “tranquilos”, dicen, porque la ley los ampara. “Todas nuestras escuelas cumplen los requisitos legales, igual que en las anteriores renovaciones, y no hay ninguna normativa que sustente que ahora no cumplimos los requisitos”, asegura Teresa Martínez, consejera delegada de la institución, que cuenta con ocho escuelas en Cataluña. De estas, solo cinco están afectadas por la resolución, ya que algunos de sus centros han empezado el proceso hacia la educación mixta, como el Montclar y Mestral de Igualada, que se fusionaron por el descenso de alumnos; y la escuela Airina de Terrassa, que será mixta a partir de primaria el curso que viene.

Las escuelas ya han presentado alegaciones, que el Departamento está estudiando. Pero Educación defiende que, aunque el sector asegure que incluyen valores como la “igualdad y el respeto al otro”, no especifican medidas para aplicarlos. “No incluye el trabajo pedagógico que se puede asegurar a través de la convivencia porque esta no existe en el modelo diferenciado”, tercian desde el Departamento. El sector avisa de que, si se rechazan sus alegaciones, tomarán “acciones legales”.

”Es un tema ideológico”

En este punto, la diferenciada tiene el apoyo de las cuatro patronales de la concertada, que consideran que la retirada del concierto “no respeta la normativa vigente”. “No hay ningún motivo legal. La voluntad política de Esquerra era retirar el concierto a estas escuelas, lo tenían que hacer de cara al electorado. Es un tema ideológico, pero a nivel jurídico no tiene recorrido. Hasta ahora se han ganado todas las sentencias”, asevera Carles Camí, presidente de la Asociación de centros autónomos de enseñanza, patronal que agrupa las escuelas afectadas. Por su parte, el sindicato USOC, mayoritario en la concertada, añade que la retirada vulnera el derecho de los padres a escoger el modelo educativo para sus hijos.

La federación de asociaciones de familias de la escuela pública (Fapac), tradicionalmente crítica con estos conciertos, tampoco ve recorrido a la decisión de Educación; al contrario, creen que es una operación de maquillaje. “El Departamento sabe perfectamente que jurídicamente no puede evitar la renovación de los conciertos por el simple hecho de que estas escuelas segreguen por sexo”, asegura la Fapac, que recuerdan que los tribunales han defendido este modelo. Por eso, creen que el hecho de prorrogar un año los conciertos, “es el tiempo que necesitan las escuelas para obtener una resolución favorable de los tribunales”.

Las 11 escuelas a las que se han retirado el concierto no son todas las que aplican un modelo diferenciado. El Real monasterio Santa Isabel, gestionado por los Legionarios de Cristo, también separa niños y niñas en primaria y ESO. “Están separados en las clases, pero después se mezclan en el comedor o en el patio, no es del todo diferenciada”, aseguran desde el centro. La Generalitat también financia la Escolania de Montserrat, centro privado exclusivo para niños que actualmente acoge a 54 chicos de 9 a 14 años. Educación otorga una subvención directa “para el sostenimiento” de esta escuela, que el curso pasado fue de 370.000 euros. Educación defiende que esta ayuda “no tiene el mismo alcance ni la seguridad que da el concierto”.

Sin clichés ni presiones sociales

María (nombre ficticio) tiene tres hijos, que acuden a La Farga (para niños, en Sant Cugat) y La Vall (de niñas, Sabadell). Explica que optó por este modelo por la combinación de nivel académico y valores sociales y defiende que es especialmente beneficioso para las niñas. “Si solo están con otras niñas no se sienten tan cohibidas porque no existen clichés ni el miedo a ser demasiado preguntona o demasiado lista. Tampoco vas a clase a ligar, ni te miran cómo vas vestida. Como no hay presiones sociales, esto hace que haya más niñas que se dediquen a las ciencias, o más niños que se dediquen a aspectos creativos porque en este caso nadie se reirá de ti”, abunda esta madre y exalumna de La Vall.

Desde la Fapel, que agrupa las asociaciones de familias de la diferenciada, niegan que el modelo sea sexista. “Sería discriminatorio si a los niños se les preparara para el trabajo y a las niñas para la casa, pero el currículo es igual”, defiende su presidente Josep Manuel Prats, quien añade que los menores tienen otros espacios para mezclarse. “En la escuela pasan poco tiempo y después ya se socializan en casa, en la calle o las extraescolares”.



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