Moreno defiende “ganar influencia y poder andaluz” en el Congreso

El presidente de la Junta asume la petición andalucista de declarar el 4 de diciembre el Día de la Bandera de Andalucía

El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, y el expresidente del Partido Andalucista, Alejandro Rojas Marcos, durante la presentación del libro 'Historia del Partido Andalucista', en la Casa Museo de Blas Infante, en Sevilla.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, y el expresidente del Partido Andalucista, Alejandro Rojas Marcos, durante la presentación del libro 'Historia del Partido Andalucista', en la Casa Museo de Blas Infante, en Sevilla.Joaquin Corchero (Europa Press)

El Partido Andalucista (PA), fundado por Alejandro Rojas-Marcos, murió con dignidad en 2015, el mismo día en que cumplió 50 años. Nadie quería que su nombre fuera arrastrado de convocatoria en convocatoria electoral después de que los andaluces en las elecciones de 2008 lo dejaran fuera del Parlamento por primera vez desde 1982. El PA está bien muerto, pero su legado sigue muy vivo y continúa siendo objeto de deseo por parte del resto de las formaciones políticas andaluzas, lo que no deja de ser un éxito después de su sepultura. Al fin y al cabo, el PA, que tuvo en la Transición grupo parlamentario propio en el Congreso de los Diputados y también representación en el Parlamento de Cataluña, siempre cayó bien entre los andaluces, era el partido que levantaba más simpatía, pero sin correspondencia en los votos. Ser andalucista nunca fue sinónimo de nacionalista andaluz.

El PA está a punto de conseguir lo que nunca logró en 40 años de autogobierno ni a lo largo de su historia: conmemorar el 4 de diciembre de 1977 como el Día de la Bandera de Andalucía. Todo ha pasado este miércoles durante la presentación de un libro de historia puro y duro, el que ha escrito el profesor de Derecho Constitucional de la UPO, historiador y ex secretario nacional de Comunicación del PA, José Luis Villar: Por un poder andaluz. Historia del Partido Andalucista (1965-1976), editado por Almuzara.

Rojas-Marcos, que tiene 82 años y sigue siendo el mismo de siempre, invitó al presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno, a la promoción del libro celebrada en la casa natal de Blas Infante. Moreno aceptó al segundo la invitación sin necesidad de consultar agenda ni asesores. Y el acto celebrado este mediodía se ha convertido en un acto político de reivindicación del “poder andaluz” por parte de Moreno que, tras la mayoría absoluta lograda el pasado 19 de junio, se siente más reforzado y mejor que nunca. “Yo creo en un poder andaluz, tenemos que empoderarnos. Hay que construir poder andaluz desde la transversalidad, desde todas las instancias. Nos falta influencia. No puede ser que seis diputados determinen políticas que tienen que ser para el conjunto. Y eso lo tenemos que reivindicar”, ha dicho el presidente de la Junta.

Moreno alude con los de “los seis diputados” al PNV, aunque olvidó citar que Andalucía es la comunidad que más diputados aporta al Congreso (61) y nunca el “poder andaluz” ha logrado imponerse a la disciplina de voto de los partidos con implantación estatal.

Ensanchar la base electoral al modo PSOE

El presidente de la Junta está aprovechando sus primeros meses de su segunda legislatura (aún no ha cumplido ni los 100 días) para ensanchar su base electoral a su derecha y a su izquierda. Es una operación de largo recorrido, pero que tiene una primera parada en las elecciones municipales del 28 de mayo próximo. Ya solo le falta colocar en la Administración regional a la expresidenta del Parlamento, Marta Bosquet, para incorporar a su disciplina a las caras más visibles de Ciudadanos. Moreno, además, lo está haciendo al modo PSOE: todas las banderas que le gustan, que creen que pueden contribuir a ganar músculo y estatura, las coge. Al PSOE esa estrategia le dio un excelente resultado durante casi 37 años. ¿Para qué un partido andalucista si está ya el PSOE? Y Moreno parece que se hace la misma pregunta: ¿Para qué el PSOE si está ya el PP andaluz?

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Aunque Rojas-Marcos ha dejado dicho que con el libro del PA “nadie le está haciendo un favor a nadie”, el andalucista sí ha señalado al líder del PP andaluz como un aplicado aprendiz del andalucismo. “El PA no existe en la lucha electoral, pero sigue abriendo camino y está claro que el presidente andaluz ha tomado algún legado. Has marcado un camino. Se te nota in crescendo un enamoramiento andaluz”. Moreno sonreía, aplaudía y piropeaba al que fuera también exalcalde de Sevilla, como si fuera un alumno en primero de andalucismo: “¡Qué bien hablas! Si llegas a estar activo a lo mejor ahora no tengo 58 escaños”, le ha dicho. Moreno se ha mostrado agradecido de compartir un rato con “un personaje histórico que contribuyó para que Andalucía tuviera voz y fuera reconocida. El PA y Rojas-Marcos han sido fundamentales para que Andalucía sea lo que hoy es”.

Semejantes palabras nunca las ha escuchado el fundador del PA en boca de ningún presidente socialista, aunque Rafael Escuredo, el primero elegido en las urnas, en alguna ocasión sí ha reconocido la contribución de los andalucistas al proceso autonómico andaluz. Rojas-Marcos no pudo evitar, porque nunca lo ha hecho, su desdén por los dirigentes del PSOE. “Nos copiaban y se avergonzaban de que nos copiaban y nos dieron garrotazos”. Para el dirigente andalucista, Alfonso Guerra (PSOE) y Óscar Alzaga (UCD) pusieron “obstáculos insalvables” para que el referéndum de autonomía para Andalucía celebrado el 28 de febrero de 1980 no saliera. El 28F supuso el principio del fin de la UCD en España, el ocaso del PA y el auge del PSOE. Rojas-Marcos tuvo palabras de reconocimiento para Escuredo y Manuel Clavero Arévalo, al que Moreno llama “padre de la Andalucía moderna”, aunque con matices. Los dos, según él, fueron “usados y tirados” por sus respectivos partidos.

Cuando apenas quedaban unos minutos para el final de lo que en teoría era la presentación de un libro de historia, pero que ha resultado ser otra cosa, Rojas-Marcos ha aprovechado para reivindicar las manifestaciones multitudinarias en demanda de autogobierno del 4 de diciembre de 1977 como el “día más importante de la historia” de Andalucía. “El PSOE convirtió el 28 de febrero en el Día de Andalucía. A los andalucistas no nos gustó, porque fue una fecha de enfrentamiento”, ha dicho. Y le ha pedio a Moreno que declarara oficial el 4 de diciembre como el Día de la Bandera de Andalucía. Moreno ha sonreído y le ha dado el mejor regalo que nunca pudo tener el PA en vida: “La propuesta tiene sentido y, como las cosas que tienen sentido, nos las tomamos en serio, pues es probable que salga adelante”.

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