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Un joven resulta herido de bala en el quinto tiroteo en dos meses en Marbella

La Policía Nacional, que ya investiga los hechos, ha detenido a dos personas que dispararon hasta 15 veces a la terraza de un restaurante hace tres semanas en el distrito marbellí de Nueva Andalucía

Coche de Policía Nacional ante la comisaría de Marbella (Málaga), en una imagen de archivo.Foto: JORGE ZAPATA

Muchas bandas criminales en un espacio demasiado pequeño. Es la razón que achacan los especialistas policiales al aumento reciente de los tiroteos en la Costa del Sol, donde los roces, los robos y las disputas por el territorio entre organizaciones dedicadas al narcotráfico son constantes. La madrugada de este martes se ha producido el quinto incidente con armas de fuego involucradas en menos de dos meses, todos ocurridos en el distrito de Nueva Andalucía, en Marbella (Málaga, 150.725 habitantes). Esta vez ha sido en la urbanización Los Naranjos, donde un joven de 21 años ha resultado herido tras recibir tres disparos. La Policía Nacional investiga lo ocurrido mientras la víctima permanece ingresada en el hospital Costa del Sol. Presenta tres heridas por arma de fuego en ambas rodillas y en el glúteo, según fuentes sanitarias, que no revisten gravedad.

Los hechos sucedieron pasados unos minutos de la medianoche. Varias personas llamaron al servicio de Emergencias 112 Andalucía avisando de que se habían escuchado varios disparos. Agentes de la Policía Nacional acudieron al lugar, la urbanización Los Naranjos, tan rápido que aún estaba ocurriendo el tiroteo. Los implicados se dieron entonces a la fuga en varios vehículos, pero los agentes encontraron a un hombre de 21 años que había recibido tres disparos. De manera paralela a la evacuación hospitalaria del herido, se activó un dispositivo para intentar dar con los coches que participaron en el incidente, que permanece bajo investigación.

Este es el quinto caso donde las armas de fuego están involucradas en menos de dos meses en Marbella, todos en el distrito de Nueva Andalucía, en el entorno de Puerto Banús. Uno de ellos ocurrió el pasado 11 de marzo y la Policía Nacional ha anunciado este mediodía la detención de dos personas por ello, ambas “vinculadas con el crimen organizado”, según ha aclarado la investigación. Se trata de dos hombres que se acercaron hasta un restaurante a media mañana en una motocicleta y efectuaron al menos 15 disparos sobre su terraza, destrozando así las cristaleras del establecimiento pero sin que nadie resultara herido.

Fue el copiloto el que se apeó del vehículo, se acercó al restaurante y disparó. Acto seguido, se subió en la motocicleta en la que el piloto le esperaba y huyeron de la zona. El Grupo de Crimen Organizado de la Comisaría de Marbella se puso al mando de la investigación y se sirvieron de las decenas de cámaras de videovigilancia que hay en el entorno —en este barrio de Marbella cada negocio dispone de las suyas y, además, hay otras instaladas por la Policía Local en distintos puntos— para, primero, identificar el vehículo. Y, segundo, establecer el itinerario que habían realizado los sospechosos para averiguar el domicilio donde se habían ocultado. Allí fueron arrestados el pasado 25 de marzo por los investigadores, que dirigieron un gran dispositivo en el que contaron con el apoyo de miembros del Grupo Operativo Especial de Seguridad (GOES) y de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) además de medios aéreos. Tras pasar a disposición judicial, los dos arrestados han sido enviados a prisión.

También en la cárcel se encuentran otros dos hombres de nacionalidad sueca que fueron detenidos —junto a un tercero, que quedó en libertad— tras intentar asesinar a un compatriota. Ocurrió en la calle Yedra, también en Nueva Andalucía, cuando la madrugada del 10 de febrero un joven se bajó de un vehículo con un pasamontañas y disparó varias veces contra dos ciudadanos suecos que caminaban por la vía. Uno de ellos resultó herido en la pierna y el brazo, por lo que tuvo que ser hospitalizado. Un mes más tarde, la Policía Nacional detuvo a tres de los implicados: tanto el autor material de los disparos como dos compinches que le ayudaron con la logística y el seguimiento de las víctimas. Los agentes enmarcaron estos hechos dentro de un enfrentamiento de clanes suecos afincados en la Costa del Sol.

Fuentes policiales aseguran que tanto este tiroteo como los posteriores —como el del tiroteo en el restaurante, otro joven que resultó herido a pocos metros de allí en una cafetería o el de esta pasada madrugada— no tienen relación entre sí. Y que son consecuencia del alto número de organizaciones criminales dedicadas al tráfico de drogas asentadas en la zona. Esa presencia convierte en una olla a presión la zona y genera numerosos enfrentamientos, disputas por el territorio o robos de mercancía. “Son muchas organizaciones en un espacio pequeño. Hay roces y, a veces, el equilibrio se rompe”, explicaba la semana pasada un agente especializado. Otras veces son “simples calentones” en los que los narcotraficantes usan armas de fuego cada vez con mayor facilidad. “Poco pasa”, resumía con sorna otro agente hace unos días sobre la situación en Marbella.

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