El ajuar narco de toneladas de hachís, coches de alta gama y 50.000 euros en efectivo en una mochila infantil

La Guardia Civil detiene a 40 personas acusadas de mover droga y tabaco entre las costas de Cádiz y Málaga

Agentes desplegados el pasado de 2 de diciembre en la operación Pólvora de la Guardia Civil, en la que hay 40 detenidos entre Cádiz y Málaga.
Agentes desplegados el pasado de 2 de diciembre en la operación Pólvora de la Guardia Civil, en la que hay 40 detenidos entre Cádiz y Málaga.Ocon Sur

La niña, de unos 12 años, no se separa de su mochila. Hasta se peina con ella puesta. A su alrededor, varios guardias civiles acaban de entrar en casa para detener a su padre, un gruista de treinta y pocos años investigado por trabajar para el narco. Uno de los agentes repara en el extraño comportamiento de la menor y le pregunta qué lleva en el macuto. “Los libros para clase”, responde nerviosa. Cuando el investigador abre la bolsa, bajo el material escolar aparece una bolsa de plástico con 50.000 euros. La escena, narrada por fuentes cercanas al caso, ocurrió el pasado jueves 2 de diciembre en La Línea de la Concepción (Cádiz) en el transcurso de una nueva operación contra el narcotráfico que suma 40 detenidos entre Cádiz y Málaga y casi seis toneladas de hachís decomisado.

La anécdota no solo ejemplifica esa narcocultura que emponzoña generaciones, familias y barrios en algunas zonas de la provincia gaditana. También sirve a Ocon Sur, el mando creado por la Guardia Civil para luchar contra el tráfico de drogas en Andalucía, para atestiguar el poderío económico que supuestamente amasaba la organización criminal investigada en la llamada operación Pólvora. Además del dinero que la niña iba a sacar de la casa, en el domicilio —repleto de objetos brillantes, estatuas de Buda y otros elementos decorativos ostentosos— encontraron otros 150.000 euros debajo del colchón, acumulados por alguien a quien los investigadores ni siquiera consideraban el máximo líder de la banda. A los 40 detenidos se les ha intervenido un total de 268.000 euros en efectivo, dos armas cortas, una escopeta, material para comunicaciones y 25 vehículos, muchos de alta gama y robados.

Las constantes operaciones policiales contra los narcos en el Estrecho de Gibraltar han llevado a los sospechosos a agudizar el ingenio con constantes cambios con los que pretenden despistar a los investigadores. En Ocon ya llevan tiempo detectando que los traficantes optan cada vez más por repartir las tareas y logística necesarias para realizar un alijo desde Marruecos en pequeños grupos que funcionan a modo de subcontratas que se asocian con unas y otras, en función de las necesidades. En el caso de este grupo, los 40 investigados eran especialistas en trasladar la droga desde el mar a tierra, ocultarla en escondrijos conocidos denominados guarderías y entregarlas a un comprador. El líder de la organización era un hombre de algo más de 30 años, residente en la barriada linense de Los Junquillos, al que también se le está investigando por sus posibles lazos con la mafia de Los Castaña, los poderosos narcos del hachís, según afirman fuentes cercanas a la investigación.

Tabaco para “confundir”

La organización era capaz de introducir hasta seis toneladas de hachís a la semana. Para ello, usaba pequeñas embarcaciones neumáticas en las que trasbordaban la droga en alta mar, procedente a su vez de semirrígidas más grandes y potentes conocidas como narcolanchas. El uso de estas lanchas de menor eslora sirve para realizar descargas en la costa de una forma más discreta y a bordo de una tipología de embarcación que no está prohibida. Según las pesquisas, el grupo investigado aprovechaba tanto esas semirrígidas menores como las cuadrillas para la descarga de droga para contrabandear también tabaco procedente de Gibraltar —se les ha intervenido 17.250 cajetillas— y, de paso, crear maniobras de distracción. “Se aprovechaban de la confusión que generaba, en ocasiones durante una actuación, el no poder garantizar si se trataba de un alijo de drogas o de un alijo de cajas de tabaco de contrabando”, ha asegurado este martes la Guardia Civil.

Joyas intervenidas el pasado de 2 de diciembre en la operación Pólvora de la Guardia Civil.
Joyas intervenidas el pasado de 2 de diciembre en la operación Pólvora de la Guardia Civil.
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La mafia era una “gran conocedora” del territorio entre Puente Mayorga (San Roque, Cádiz), la zona en la que empezaron a alijar y Manilva (Málaga), la localidad a la que trasladaron su actividad al saberse vigilados, según explica Ocon Sur. De hecho, las pesquisas contra la organización comenzaron el pasado mes de abril, cuando los agentes detuvieron a dos personas e intervinieron 2.675 kilos de hachís y seis coches en una guardería de la droga. Tras la explotación del operativo, ha quedado al descubierto una red de hasta 10 escondites entre las localidades de San Roque, La Línea y Manilva para la ocultación del hachís y de los vehículos sustraídos.

Hasta 300 guardias civiles se desplegaron este 2 de diciembre para la operación, dirigida por el Juzgado de Instrucción número 1 de San Roque. 31 registros después, el operativo se da por finalizado con unos 40 detenidos, que fueron apresados tanto esa jornada como los dos días sucesivos en las localidades de La Línea, San Roque, Algeciras, Manilva y Málaga. Entre ellos, está el propietario de esos 200.000 euros, distribuidos entre el colchón y la mochila de su hija. Ahora tendrá que demostrar si, realmente, es fruto de “sus ahorros” —como aseguró a los agentes— o de los supuestos beneficios del hachís que le atribuye la investigación.

Sobre la firma

Jesús A. Cañas

Es corresponsal de EL PAÍS en Cádiz desde 2016. Antes trabajó para periódicos del grupo Vocento. Se licenció en Periodismo por la Universidad de Sevilla y es Máster de Arquitectura y Patrimonio Histórico por la US y el IAPH. En 2019, recibió el premio Cádiz de Periodismo por uno de sus trabajos sobre el narcotráfico en el Estrecho de Gibraltar.

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