Génova sopesa impulsar a Almeida como candidato a presidir el PP de Madrid ante la “deslealtad” de Ayuso con Casado

El alcalde de Madrid asegura que tomará la decisión cuando se convoque el congreso del partido

Isabel Díaz Ayuso, Pablo Casado y José Luis Martínez-Almeida, el 19 de octubre en las instalaciones del nuevo Campus de IE Tower, en Madrid.Foto: ALBERTO ORTEGA (EUROPA PRESS) | Vídeo: EUROPA PRESS

Los cuchillos están afilados. “La guerra es total, a muerte”, describe un veterano dirigente del Partido Popular ya retirado de la política, pero con información sobre lo que se cuece de puertas adentro. La batalla por el control del PP de Madrid entre la dirección nacional y la de la comunidad, con sede en la Puerta del Sol, se ha ido enredando hasta llegar a un choque de trenes de consecuencias impredecibles. En Génova el enfado es mayúsculo con Isabel Díaz Ayuso. Se acusa a la presidenta madrileña de actuar con “deslealtad” ante el líder del partido, Pablo Casado, y de “traspasar líneas rojas” por los movimientos de los últimos días: su equipo llegó a atribuir a la cúpula maniobras “ilegales” para controlar la formación en Madrid. El conflicto ha escalado hasta tal punto que todas las opciones están encima de la mesa. La cúpula baraja impulsar al alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, a disputarle a Ayuso la presidencia del PP de Madrid. El regidor guarda sus cartas, pero no lo ha descartado y tomará la decisión cuando se convoque el congreso del partido, aún sin fecha.

En la dirección nacional del PP la lista de agravios con Ayuso es extensa. Todo empieza, relatan, cuando la líder madrileña se saltó la orden de evitar las distracciones sobre la convención nacional del partido de principios de octubre. A punto de terminar el mes de agosto, sin embargo, la Comunidad informó de que Ayuso se postularía para presidir el PP de Madrid, y se abrió la caja de los truenos. En el equipo de la presidenta contraponen que ella solo manifestó su deseo de presentarse después de escuchar durante meses en el partido hablar de la llamada “tercera vía” ―que no fuera ni ella ni el alcalde de la capital― para dirigir el PP madrileño. Pero a partir de ahí, todo fue en cascada: en Génova molestó el viaje de la líder madrileña a Estados Unidos la semana de la convención, que intentó “tapar” la cita, se quejan, apareciendo todos los días en la prensa nacional. Después trascendió que la presidenta tenía bloqueado al secretario general, Teodoro García Egea, en WhatsApp, y el equipo de la sede popular de la Puerta del Sol denunció que la dirección nacional estaba realizando maniobras irregulares para controlar el partido a sus espaldas, como publicó EL PAÍS. El pasado viernes, la junta directiva regional vivió una discusión entre partidarios de Ayuso y de Génova sobre la fecha del congreso del PP madrileño, que también enfrenta a las dos partes. La relación se ha deteriorado tanto que la dirección nacional sopesa promover al alcalde como alternativa a Ayuso en el cónclave, que no se adelantará como quería la presidenta.

En Génova ponen de ejemplo al alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, que se convertirá en el próximo líder autonómico del PP de Aragón, como el camino que puede seguir Almeida: de alcalde a presidente autonómico del partido. Además, en el círculo más cercano a Casado revelan su desconfianza hacia Ayuso por decisiones como la de bloquear en WhatsApp a García Egea. “Si quieres presidir el partido y bloqueas al secretario general no es la mejor forma de demostrar que eres la mejor para hacerlo”. La decisión sobre promover una segunda lista con el alcalde como candidato todavía no está tomada, pero la posibilidad se acerca a medida que las relaciones empeoran. Con todo, Génova quiere enfriar el conflicto, que constata que perjudica a Casado, aunque ha tomado la decisión firme de “respetar el calendario” de los congresos. Es decir, que en ningún caso se adelantará el cónclave, por mucho que lo pida la presidenta, y aunque eso prolongue el choque.

Almeida no desvela sus intenciones

El alcalde de la capital no ha desvelado aún sus intenciones, pero ha pasado de renunciar a la batalla por liderar la organización —“no entra en mis planes presentarme a presidente del PP de Madrid”, dijo en abril— a dejar la puerta abierta —“las decisiones que tenga que tomar serán en el momento que correspondan, que es cuando se convoque el congreso”, dijo este martes—. Hasta ahora, Almeida ha actuado alineado con la dirección nacional, y según fuentes de su entorno está a la expectativa de lo que decida Génova. En principio, hará lo que le pida Casado que haga.

En el caso de que el PP vaya al choque con dos listas en el congreso, la clave estará también en las normas del cónclave. Si el formato fuera el mismo que el del último congreso nacional que ganó Casado, como algunas fuentes del partido creen que sucederá, Génova contaría con la baza de los compromisarios ante Ayuso. Según las normas que rigieron el último cónclave, si un aspirante queda a 15 puntos o menos del ganador en el voto de las bases, se organiza una segunda ronda en la que ya deciden los compromisarios, más controlables por el aparato. Así, aunque la líder madrileña ganara el voto de las bases, todavía podría perder la batalla.

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La presidenta madrileña trató este martes en público de rebajar la tensión con Almeida. “El alcalde de Madrid y yo somos un tándem, un tique electoral, compañeros de dos administraciones que han caminado juntas, y que lo van a seguir haciendo”, subrayó Ayuso. También prometió seguir trabajando “con plena lealtad” y pidió que el proceso interno “discurra con rapidez, también con unidad”.

La integración de las dos facciones en una hipotética lista conjunta para evitar el choque en el congreso parece difícil. Ana Camins, secretaria general del PP en Madrid, y Ángel Carromero, presidente del comité electoral, son significados casadistas. Y ambos parecen en la diana de los ayusistas. En la sede de la Puerta del Sol aseguran que “no es un problema meter a gente nueva que revitalice el partido”, en una hipotética lista pactada con la dirección nacional. Sin embargo, argumentan, “lo que ocurre es que los que están no quieren ser relevados”. “Los que están” hace referencia, principalmente, al presidente interino, Pío García Escudero, a Camins y a Carromero. “Almeida tendrá manos libres”, añaden estas fuentes. “Almeida no es un problema”. Ayuso ya garantizó en septiembre al alcalde que tendría independencia en la elaboración de las listas municipales si ella preside el PP de Madrid. Este martes, reiteró ese guiño al regidor.

Llegados a este punto, quizá de no retorno, en el PP muchos cuadros creen que la única forma de evitar el choque sería una conversación entre Casado y Ayuso. Pero de momento no se prevé esa posibilidad. “No está prevista una reunión entre ambos, lo que no quiere decir que no pueda producirse”, transmite una fuente de la confianza de la presidenta de Madrid. En el círculo del presidente popular recuerdan que Casado ha “delegado” en el secretario general esta cuestión. Y la relación entre los dos líderes está muy tocada. “Eran muy amigos, y algunos están intentando romper esa amistad”, reconoce una fuente de Génova. “No sé si lo han conseguido”.

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