Brexit

Gibraltar y las localidades del entorno celebran el pacto “histórico” que garantiza el libre paso en la frontera

El ministro principal del Peñón y los alcaldes campogibraltareños se congratulan por el principio de acuerdo | Boris Johnson saluda el pacto “con entusiasmo”

Casemates Square, en Gibraltar, el 30 de diciembre de 2020.
Casemates Square, en Gibraltar, el 30 de diciembre de 2020.Alejandro Ruesga Sanchez

Pacto “histórico” —palabra más repetida de la jornada— para Gibraltar y su entorno. La ministra de Exteriores española, Arancha González Laya, anuncia que se “levanta la Verja” tras un principio de acuerdo. El ministro principal de la Roca, Fabián Picardo, llama en directo a “resetear” las relaciones para un futuro con esperanza. El primer ministro británico, Boris Johnson, saluda el pacto “con entusiasmo”. Los alcaldes españoles de la comarca se congratulan a la carrera. Y todo con el apellido histórico. Tan importante es el anuncio para la zona que a Jose Antonio Villanueva, trabajador de mantenimiento en residencias de ancianos del Peñón, aún no puede ni creérselo: “Mañana tengo que ir a Gibraltar porque me toca la prueba PCR y me llevaré el contrato, el certificado de que trabajo allí, el DNI y el pasaporte, que nunca se sabe”.

Tan acostumbrados están los 9.000 trabajadores españoles transfronterizos en el Peñón —de los 15.000 comunitarios europeos que trabajan en la colonia, según fuentes de su Gobierno— y los 303.000 habitantes de la comarca española a sentirse atrapados en constantes cuitas de soberanía que les afectan en su día a día, que Villanueva todavía recela. “Me ha pillado de guardia en el trabajo y lo he estado siguiendo. Es bueno para todos. Aunque todo esto se supone, a ver si llega. Siempre se dice una cosa, pero al final de lo que se escucha a lo que pasa es bastante diferente”, acertaba a valorar el trabajador al poco de enterarse del anuncio del principio de acuerdo.

Más información

Pero tras un año de una pandemia que ahora registra sus peores datos en Gibraltar y de una angustiosa cuenta atrás del Brexit que expiró esta Nochevieja, el principio de pacto ha sabido a bálsamo tras un 2020 para olvidar. La sintonía entre España y el Reino Unido se traduce en la práctica desde la pasada medianoche, cuando la frontera gibraltareña ya no está obligada a implantar medidas propias de una frontera dura, como el control exhaustivo de pasaportes. A la larga, la Verja desaparecerá. Y Picardo no ha ocultado su alegría por ello. “Estas son las cosas que le importan a la gente, a nuestros ciudadanos, a nuestros trabajadores, a nuestros empresarios”, ha asegurado en una conferencia de prensa convocada de urgencia tras la comparecencia de González Laya.

Ese predominio de la práctica frente a la disputa de soberanía de la colonia es el que llevan años pidiendo diversos protagonistas del Campo de Gibraltar, como Juan Franco, alcalde de La Línea, localidad más cercana a la frontera. “Es una ventaja importantísima y fundamental para nuestra economía. Espero que en el periodo complementario se termine de articular la arquitectura que va a tener la frontera. Es un día histórico”, ha valorado en declaraciones a EL PAÍS. En términos similares se ha manifestado el regidor de Algeciras, José Ignacio Landaluce: “Sin duda, es un momento para la esperanza y así debemos valorarlo todos”. O el máximo dirigente de Los Barrios, Miguel Alconchel: “Después de todo, lo que estamos sufriendo de abandono en esta comarca; un Brexit duro hubiese sido terrible. Hay que felicitarse por este principio de acuerdo”.

La cascada de buenas palabras ha llegado después de horas de sufrimiento por unas negociaciones que parecían haberse quedado atascadas. El pasado miércoles, Juan Franco llegaba a “rogar” a las partes que evitasen una salida sin acuerdo que hubiese provocado que solo Gibraltar se hubiese visto abocado a un Brexit duro, después de que el acuerdo marco entre la Unión Europea y el Reino Unido se desbloquease hace días. Picardo, uno de los participantes de esos equipos de negociación ha reconocido este jueves que, durante todos estos últimos días ha sufrido la presión que se vivía: “Esto no ha sido fácil (…). Todos los negociadores hemos sentido cómo nos quedábamos sin tiempo a medida que se acercaba la fecha límite”.

Con ese sentimiento de presenciar un acontecimiento histórico, en el Campo de Gibraltar han podido festejar la entrada del año 2021 relajados. Ante ellos, se abren esos seis meses que las partes se dan de plazo para cerrar la multitud de flecos del acuerdo. Cuando eso suceda, en la comarca ya estarán preparados para ver la Verja caer con una fluidez de paso en la frontera inédita desde 1704, cuando se produjo la toma de Gibraltar. Quizás, para ese entonces José Antonio Villanueva ya sí tenga argumentos tangibles para creer que esta vez sí es la definitiva.

Archivado En:

Más información

Te puede interesar

EmagisterFORMACIÓN CON DESCUENTO

Lo más visto en...

Top 50