Detenido en Madrid un presunto miembro del ISIS con capacidad de llevar a cabo un ataque, según la Guardia Civil

Los investigadores le acusan de autoradicalización y difusión de los preceptos del grupo terrorista

Miembros de la Guardia Civil durante la detención este viernes en Madrid de un presunto miembro del ISiS.
Miembros de la Guardia Civil durante la detención este viernes en Madrid de un presunto miembro del ISiS.Oficina de prensa de la Guardia / EFE

Aunque aún hay dudas acerca de su verdadera identidad, los investigadores calculan que tiene unos 30 años, es de origen argelino y es un experto falsificador de documentos, lo que le ha permitido viajar con asiduidad por el mundo, además de reportarle algunos antecedentes policiales. Los agentes del Servicio de Información de la Guardia Civil, con el apoyo de varias unidades del cuerpo y Europol, le detuvieron el pasado miércoles 30 de septiembre en San Fermín (Madrid) por sus “presuntas actividades terroristas” vinculadas al Estado Islámico. Al pasar este viernes a disposición judicial, el juez del juzgado de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional ha decretado su ingreso en prisión provisional.

La investigación, iniciada por su intensa actividad en las redes sociales consumiendo y divulgando los preceptos del grupo terrorista yihadista, ha sido realizada de manera conjunta con Europol. “La cooperación internacional es un factor de total importancia en la lucha contra el terrorismo de ámbito yihadista donde la alta movilidad de los terroristas y la utilización de redes sociales y aplicaciones de Internet condicionan enormemente las investigaciones policiales”, señala la nota emitida por el Instituto Armado.

Las pesquisas a escala internacional, permitieron constatar que el arrestado, un políglota que apenas llevaba dos años en España y había trabajado tanto en la hostelería como en la construcción, consumía “enormes cantidades de propaganda yihadista de manera constante” y “contaba con manuales diseñados por el ISIS para la confección de artefactos y el uso de armas”. En la última etapa, su identificación con el grupo terrorista fue creciendo, así como el interés que mostraba por las armas y las técnicas de lucha, aseguran en la nota.

Se trata de un caso más de autoradicalización a través de Internet teledirigida por el potente aparato propagandístico del Estado Islámico, que sigue funcionando en la red pese a haber sido derrotado en tierra. La gran amenaza de estos hombres y mujeres radicalizados es que, guiados por las consignas del grupo terrorista, pueden llegar a llevar a cabo ataques en sus países de residencia, en este caso España.

El reto

“Esta tipología de terrorismo supone a día de hoy uno de los mayores retos al que se enfrentan las fuerzas de seguridad ante la gran dificultad de poder detectar de manera temprana procesos de radicalización que puedan derivar en un ataque terrorista en un corto espacio de tiempo”, aseguran en la nota.

Desde la elevación al nivel 4 de alerta antiterrorista el pasado 26 de junio de 2015, la Guardia Civil ha reforzado todos los dispositivos operativos y líneas de investigación relativas a la amenaza yihadista, especialmente aquellas sobre individuos inmersos en un proceso de radicalización que pueda desembocar en el desplazamiento a zona de conflicto o en la comisión de acciones terroristas en los países donde residen. La vigilancia, señalan, “se ha intensificado desde el comienzo de la pandemia ante la posibilidad de que el Estado Islámico u otra organización terrorista quisiera aprovechar el escenario sanitario como multiplicador de los efectos de un ataque”.

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