Familiares lloran durante el homenaje a los tres miembros de la policía estatal de Zacatecas, asesinados por el crimen organizado.TERESA DE MIGUELUno de los policías que sobrevivió al ataque en el que murieron tres miembros de la policía estatal de Zacatecas, llora sobre el féretro de uno de sus compañeros, el 26 de agosto.TERESA DE MIGUELElena Muñoz, Rosana Esqueda y Luz Elena de la Cruz, familiares de desaparecidos en Jalpa, hablan en la casa de Marta.TERESA DE MIGUELLa literalidad de la violencia criminal -los cuerpos en las cunetas, los huecos que dejan las personas desaparecidas- opaca muchas veces los motivos por los que actúa el crimen organizado.TERESA DE MIGUELMarta Silva, esposa de un policía de Jalpa desaparecido hace diez años, muestra su fotografía en su casa, el 26 de agosto.TERESA DE MIGUELPolicías municiaples y Guardia Nacional patrullan las calles de la ciudad, la noche del 25 de agosto.TERESA DE MIGUELImpactos de bala en la entrada de una de las habitaciones del motel Escala, a las afueras de la ciudad de Zacatecas, México, el 25 de agosto.TERESA DE MIGUELLa presencia de la Guardia Nacional y el Ejército parece ajena al quehacer de los criminales, que han convertido partes del Estado en verdaderos infiernos.TERESA DE MIGUELEl ciclo interminable de asesinatos, desapariciones y reacomodos criminales han ahogado al Estado ante el cambio de Gobierno e ilustran la dificultad de combatir al narco en México.TERESA DE MIGUEL