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Refugios y rituales alternativos contra la ablación

Refugios y rituales alternativos contra la ablación

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La activista keniana Nice Nailantei está a punto de inaugurar un centro de acogida para niñas amenazadas y ha inventado una ceremonia distinta para evitar que las corten

  • Retrato de Nice Nailantei Leng’ete de adulta. Cuando tenía ocho años, esta mujer inició una batalla contra la mutilación genital femenina en el condado de Kajiado, Kenia. Ahora, licenciada en gestión sanitaria, está a punto de inaugurar Nice Place, un centro de acogida para niñas masái amenazadas por esta práctica o por matrimonios forzados.
    1Retrato de Nice Nailantei Leng’ete de adulta. Cuando tenía ocho años, esta mujer inició una batalla contra la mutilación genital femenina en el condado de Kajiado, Kenia. Ahora, licenciada en gestión sanitaria, está a punto de inaugurar Nice Place, un centro de acogida para niñas masái amenazadas por esta práctica o por matrimonios forzados.
  • Un grupo de niñas durante la ceremonia del “rito de iniciación alternativo”. En el condado de Kajiado, Kenia. Esta invención de Nice Nailantei respeta las costumbres masáis limpiándolas de sangre: es como la tradicional, con bailes y sacrificios de cabras y vacas, pero no se cortan los genitales y los ancianos bendicen los libros, cuadernos y bolígrafos de las niñas para animarlas a estudiar.
    2Un grupo de niñas durante la ceremonia del “rito de iniciación alternativo”. En el condado de Kajiado, Kenia. Esta invención de Nice Nailantei respeta las costumbres masáis limpiándolas de sangre: es como la tradicional, con bailes y sacrificios de cabras y vacas, pero no se cortan los genitales y los ancianos bendicen los libros, cuadernos y bolígrafos de las niñas para animarlas a estudiar.
  • Nice Nailantei está muy cerca de erradicar la mutilación genital femenina de la sociedad masai en la zona de Loitokitok, la ciudad más cercana a su pueblo natal, salvando a unas 15.000 niñas del horror del 'emuatare' e involucrando en el cambio a grupos de mujeres, ancianos y sobre todo 'moran', los guerreros masai más tradicionalistas.
    3Nice Nailantei está muy cerca de erradicar la mutilación genital femenina de la sociedad masai en la zona de Loitokitok, la ciudad más cercana a su pueblo natal, salvando a unas 15.000 niñas del horror del 'emuatare' e involucrando en el cambio a grupos de mujeres, ancianos y sobre todo 'moran', los guerreros masai más tradicionalistas.
  • Antes de la fiesta, las niñas hacen un curso de educación sexual, higiene personal y derechos de la mujer para que aprendan que la educación es la nueva circuncisión, la única verdadera iniciación a la edad adulta.
    4Antes de la fiesta, las niñas hacen un curso de educación sexual, higiene personal y derechos de la mujer para que aprendan que la educación es la nueva circuncisión, la única verdadera iniciación a la edad adulta.
  • En Kenia, donde la mutilación genital femenina afecta al 21% de las mujeres en todo el país, el porcentaje se eleva al 98% en las comunidades somalíes y al 73% entre los masáis. Para estos pastores guerreros, el corte del clítoris y los labios menores es un viático de pureza para la mujer y una garantía indispensable de la monogamia.
    5En Kenia, donde la mutilación genital femenina afecta al 21% de las mujeres en todo el país, el porcentaje se eleva al 98% en las comunidades somalíes y al 73% entre los masáis. Para estos pastores guerreros, el corte del clítoris y los labios menores es un viático de pureza para la mujer y una garantía indispensable de la monogamia.
  • El Gobierno de Kenia ha hecho mucho contra la mutilación genital femenina: la declaró delito en 2001 y en 2011 extendió la condena a quienes la promueven, además de establecer una Comisión para controlar el fenómeno y erradicarlo. Pero dentro de los límites de la boma, los campamentos masái que miran al sur, a Nice Nailantei Leng’ete le ha costado acabar con la única ley reconocida, la sancionada por los ancianos en la estela de la tradición.
    6El Gobierno de Kenia ha hecho mucho contra la mutilación genital femenina: la declaró delito en 2001 y en 2011 extendió la condena a quienes la promueven, además de establecer una Comisión para controlar el fenómeno y erradicarlo. Pero dentro de los límites de la boma, los campamentos masái que miran al sur, a Nice Nailantei Leng’ete le ha costado acabar con la única ley reconocida, la sancionada por los ancianos en la estela de la tradición.
  • Nice Nailantei Leng’ete en una escuela durante un taller sobre los derechos de las niñas. El centro Nice Place funcionará a la vez como centro de acogida y academia de mujeres, donde las niñas recibirán formación en estrategias de vida, liderazgo y capacidades empresariales, adquiriendo fuerza y capacidad para llegar a ser autónomas.
    7Nice Nailantei Leng’ete en una escuela durante un taller sobre los derechos de las niñas. El centro Nice Place funcionará a la vez como centro de acogida y academia de mujeres, donde las niñas recibirán formación en estrategias de vida, liderazgo y capacidades empresariales, adquiriendo fuerza y capacidad para llegar a ser autónomas.
  • Con velas y bendición de libros, pero sin sangre. Así es la ceremonia de la luz, gesto simbólico organizado los días en que se celebran los ritos de iniciación alternativos a la ablación, y promovidos por Nice Nailantei.
    8Con velas y bendición de libros, pero sin sangre. Así es la ceremonia de la luz, gesto simbólico organizado los días en que se celebran los ritos de iniciación alternativos a la ablación, y promovidos por Nice Nailantei.
  • La ceremonia de la luz se lleva a cabo con las niñas, los ancianos de la aldea, los hombres masáis y, a veces, las instituciones locales, y todos cantan: “Apaguemos el fuego de la mutilación, encendamos la luz de la educación”.
    9La ceremonia de la luz se lleva a cabo con las niñas, los ancianos de la aldea, los hombres masáis y, a veces, las instituciones locales, y todos cantan: “Apaguemos el fuego de la mutilación, encendamos la luz de la educación”.
  • Nice Nailantei Leng’ete con un grupo de jóvenes en uniforme. La academia Nice Place acogerá a 50 estudiantes al año, pero el centro estará abierto a cualquier niña, joven o mujer que necesite protección.
    10Nice Nailantei Leng’ete con un grupo de jóvenes en uniforme. La academia Nice Place acogerá a 50 estudiantes al año, pero el centro estará abierto a cualquier niña, joven o mujer que necesite protección.
  • Nice y su abuelo celebran el inicio de las obras del Nice Place plantando un árbol.
    11Nice y su abuelo celebran el inicio de las obras del Nice Place plantando un árbol.
  • Nice posa junto a su abuelo. “No quería sufrir”, cuenta, “así que me enfrenté al jefe de la familia, mi abuelo, y le rogué que me dejara terminar la escuela. Estaba atónito por mi descaro, pero era un buen hombre y acabó cediendo a mi insistencia”. Fue él quien, cuando ella era una niña, accedió a que Nice no fuera mutilada y pudiera ir al colegio.
    12Nice posa junto a su abuelo. “No quería sufrir”, cuenta, “así que me enfrenté al jefe de la familia, mi abuelo, y le rogué que me dejara terminar la escuela. Estaba atónito por mi descaro, pero era un buen hombre y acabó cediendo a mi insistencia”. Fue él quien, cuando ella era una niña, accedió a que Nice no fuera mutilada y pudiera ir al colegio.
  • El solar del Nice Place visto desde arriba. Su situación céntrica, en la carretera que conduce al Parque Nacional Amboseli, ofrece una oportunidad única para instalar un puesto que atraerá clientes, tanto para tomar un café como para comprar objetos de artesanía.
    13El solar del Nice Place visto desde arriba. Su situación céntrica, en la carretera que conduce al Parque Nacional Amboseli, ofrece una oportunidad única para instalar un puesto que atraerá clientes, tanto para tomar un café como para comprar objetos de artesanía.