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Granda, el genio agricultor

El peculiar gran maestro peruano da un recital de creatividad con sacrificio de dama incluido

Blancas: Td1, Tf1, Rg1, Dc2, Cc3, Ad3, Cf3; peones en a2, b2, d4, e3, f2, g2 y h2.

Negras: Ta8, Ac8, Tf8, Rg8, Cd7, De7, Cf6; peones en a7, b7, c5, e5, f7, g7 y h7.

"Mi verdadera pasión es vivir en el campo. Pero como eso no me da el suficiente dinero para mantener bien a mis cuatro hijos, he decidido instalarme en España y dedicarme al ajedrez, tanto a la competición como a la enseñanza”. Julio Granda (Camaná, 1967) dijo eso a los 39 años, tras mudarse a Salamanca a una edad en que los ajedrecistas profesionales piensan en retirarse. Pero él era la antítesis del perfil habitual: aprendió a jugar al ajedrez antes que a leer, pero prefirió siempre cuidar de sus gallinas y árboles en Camaná, lo que no le impidió brillar en casi todos los torneos de élite que jugó… para volver a la agricultura de inmediato. Granda entiende el ajedrez con la profundidad que solo muestran los genios, ve claro lo que para la gran mayoría es oscuro. La partida de este vídeo, frente a la argentina Claudia Amura en el torneo de Buenos Aires 1991, es una de las muchas obras de arte firmadas por el genio agricultor.

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