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Los príncipes herederos de Luxemburgo esperan su primer hijo

Guillermo y Estefanía, casados desde hace siete años, anuncian que el bebé nacerá en primavera. Será el segundo en la línea de sucesión al Gran Ducado

Guillermo y Estefanía de Luxemburgo, en la fotografía oficial que han elegido para comunicar su embarazo.
Guillermo y Estefanía de Luxemburgo, en la fotografía oficial que han elegido para comunicar su embarazo.

Después de siete años de matrimonio, el gran duque heredero de Luxemburgo, Guillermo, de 38 años, y su esposa, Stéphanie de Lannoy, de 35, han anunciado a través de un comunicado publicado este viernes que están esperando su primer hijo: "El gran duque y la gran duquesa anuncian con gran alegría que el gran duque y la gran duquesa herederos esperan su primer hijo para mayo".

El bebé, que nacerá en primavera, será el segundo en la línea de sucesión al trono, y se convertirá en el quinto nieto de los grandes duques, Enrique y María Teresa, que ya tienen a Gabriel y Noah, hijos de su hijo Luis y de Tessy Anthony; y a Amalia y Liam, nacidos del matrimonio de Félix y Claire. La noticia ha causado gran alegría entre los luxemburgueses que se preguntaban entre preocupados y curiosos porqué no llegaba el esperado heredero de Guillermo y Stéphanie. La joven, que se casó con 28 años, ya dijo en una entrevista hace unos años que no quería ser madre en ese momento y que prefería esperar al momento adecuado para formar su propia familia. 

La pareja vive desde hace año y medio en Londres, ciudad a la que se trasladaron sin especificar el motivo, pero mantienen sus responsabilidades y han seguido acudiendo a los actos oficiales que han requerido su presencia en Luxemburgo. Guillermo y Stéphanie fueron vistos en un acto público por última vez durante la visita de Estado que realizaron al gran ducado los reyes belgas, Felipe y Matilde, el pasado mes de octubre.

Su boda se celebró el 20 de octubre de 2012 con la presencia de representantes de todas las casas reales europeas, incluyendo a los entonces príncipes de Asturias, Felipe y Letizia. Los preparativos estuvieron envueltos en una atmósfera discreta y todas las apariciones de esta pareja se han caracterizado antes y después de su matrimonio por ese mismo tono y por un claro afán de evitar cualquier tipo de polémica.  

Guillermo es hijo de Enrique de Luxemburgo y Teresa Mestre, que contrajeron matrimonio el día de San Valentín de 1981 después de un breve noviazgo tras conocerse en la Universidad de Ginebra, donde ambos estudiaban Ciencias Políticas. Los grandes duques de Luxemburgo tienen otros cuatro hijos y ella nunca terminó de ser aceptada por la madre de su esposo, entre otros motivos por su origen cubano. El último revés en esta familia, de profundas costumbres católicas, ha sido el divorcio de su tercer hijo, Luis, que ha roto definitivamente este año su matrimonio con Tessy, una soldado a quien conoció en Kosovo. 

Esta familia real, que está entre las diez más ricas de Europa, también ha sido cuestionada en su país por algunas de las acciones que ha emprendido Enrique, el actual gran duque. Trató de vender joyas reales heredadas de su madre y tuvo que rectificar por el escándalo que generó entre los ciudadanos. Tampoco ha gustado su intervencionismo en la política interna. Por ejemplo en 2008, Enrique se negó a ratificar una ley sobre eutanasia aprobada por el Parlamento luxemburgués, lo que degeneró en una polémica que llevó al Gobierno a cambiar la Constitución para reducir su papel. “No estoy seguro de que sea muy consciente de los límites de su poder. Busca intervenir de un modo no siempre honesto. Aunque no está habilitado para hacerlo, utiliza su influencia, algo que no sucedía con su padre”, dijo el historiador Henri Wehenkel, autor de varios libros sobre la familia.

De fuerte impronta católica, la resistencia a los avances ha sido otro de los signos de la casa ducal. Enrique fue gran duque pese a tener una hermana mayor porque todavía regía la ley que otorgaba preferencia al primer hijo varón para ocupar ese puesto. 

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