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El barrio amigo de la lactancia: 50 lugares donde poder dar de mamar

Russafa se convierte en el primer barrio valenciano con una ‘Red Amiga de la lactancia materna' para promover esta práctica, generando unos entornos más amables hacia las madres lactantes

GETTY
Carolina García

Normalizar la lactancia materna en el barrio. Esta es la última propuesta que ha llegado a las calles de Valencia: madres que pueden amamantar a sus hijos con tranquilidad en los locales y sin pagar nada. Las calles del barrio valenciano de Russafa, el primero de la ciudad, han conseguido que las mujeres puedan dar el pecho, si así lo desean, en hornos de pan, bares, floristerías y así hasta en medio centenar de locales. Con una pegatina distintiva, los establecimientos han habilitado sitios cómodos y acogedores en los que puede haber un silloncito en un rincón tranquilo y en los que madre y recién nacido pueden disfrutar de este momento fundamental en la crianza.

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De esta forma, este vecindario ha empezado a formar parte de la primera Red Amiga de la lactancia materna que se crea en la ciudad, gracias a la iniciativa Ciutat Cuidadora, impulsada por el centro de innovación Las Naves. Desde allí, José A. Fuentes, responsable del departamento de prensa explica: “Nosotros nos dedicamos a trabajar con organizaciones y gente en el terreno para mejorar la vida de los barrios”. Según argumenta Fuentes, ahora mismo su actuación de innovación está enfocada en diferentes actividades sociales. "Entre ellas, está fomentar que los niños vayan caminando al cole; la lucha contra la soledad de las personas mayores y la creación de esta red de amigos de lactancia en la que asociaciones como Amamanta colaboran con vecinos y comerciantes de Russafa", explica Fuentes. "El objetivo es visibilizar la lactancia materna en los espacios públicos y promover esta práctica, generando unos entornos más amables hacia las madres lactantes", prosigue.

Dar el pecho sin consumir

“Lo más interesante de la medida es que las mujeres que deseen amamantar a sus retoños no se verán obligadas a consumir en los locales afines a la campaña”, según han indicado desde Las Naves. “Russafa es un barrio que sufre la gentrificación, está muy próximo al centro de Valencia y los alquileres han subido mucho. La idea de estas medidas es recuperar la vida de barrio, que se está perdiendo”, termina Fuentes.

Para Inma Bauset, de la Plataforma per Russafa, que las familias puedan lactar con comodidad es una de las medidas fundamentales para “que nuestro barrio sea un barrio cuidador. Poner en el centro de las relaciones de cuidado y a las personas, en mitad de un proceso de turistificación que estamos sufriendo", expone Bauset en un comunicado. Por su parte Pilar Abad, portavoz de la asociación Amamanta, ha puesto el acento en que la iniciativa es "un paso para normalizar y hacer cotidiana la lactancia materna, no solo en establecimientos comerciales participantes sino también en los espacios públicos del barrio", informa en el mismo texto.

La lactancia materna en las vías públicas siempre genera debate entre los que ven este acto como algo natural y aquellos que sienten reparo cuando una mujer se saca la teta para dar de comer a su hijo. Fomentar que las madres amamanten a sus pequeños va a acorde con las recomendaciones lanzadas por distintas organizaciones mundiales como la Organización Mundial de la Salud que aconseja que los recién nacidos lacten de forma exclusiva hasta los seis meses como alimentación complementaria hasta, por lo menos, los dos años.

Acto por la lactancia materna en Russafa.
Acto por la lactancia materna en Russafa.

Más iniciativas para lactar en locales en España

Breastfeeding Welcome lleva años fomentando que las madres lacten libremente en la calle, “a salvo del ruido, la contaminación, el tiempo, el pudor o los juicios”, explican en su página web. “En otras palabras: que ver a una madre dando el pecho llegue a pasar tan inadvertido como ver a una pareja de ancianos pasear de la mano”. Una pegatina rosa que permite, por ejemplo, en Madrid, lactar en más de 1.000 locales adheridos. Cada establecimiento participante tiene sus normas, informa María Rufilanchas, de teta&teta, organización asociada a este movimiento.

"Medidas como la última de Valencia permiten desexualizar la teta y a la mujer. La lactancia materna es una forma de alimentación", añade Rufilanchas. "Me asusta el hecho de que no veo a mujeres dando el pecho en la calle y cómo, en los últimos años, el porno, la moda o la publicidad han hecho de un acto natural, una provocación. Y la teta no es un órgano sexual, es glandular". "Normalizar algo natural no debería ser una novedad. Pero sigue ocurriendo y sigue sorprendiéndonos y seguiremos en la lucha", termina Rufilanchas.

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Sobre la firma

Carolina García
La coordinadora y redactora de Mamas & Papas está especializada en temas de crianza, salud y psicología, y ha desarrollado la mayor parte de su carrera en EL PAÍS. Es autora de 'Más amor y menos química' (Aguilar) y 'Sesenta y tantos' (Ediciones CEAC). Es licenciada en Psicología, Máster en Psicooncología y Máster en Periodismo de EL PAÍS.

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