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La comparación del torso de Brad Pitt hace 30 años y ahora levanta la locura

Su escena sin camiseta en 'Érase una vez en... Hollywood' recuerda a la que lo hizo famoso en 'Thelma y Louise'. Pero ¿cómo ha conseguido el actor mantener así su figura con 55 años?

Brad Pitt
A la izquierda Brad Pitt en 'Thelma y Louise', con 28 años. A la derecha, Pitt en 'Érase una vez en Hollywood', con 55.

Primero fue un ídolo juvenil, después el gran sex symbol de los noventa y posteriormente el actor de carácter más atractivo de la industria. Ahora, Brad Pitt (Shawnee, Oklahoma, 1963) es el último gran epítome de la belleza eterna. No solo por sus recientes apariciones en la alfombra roja de Venecia que atraen todavía más miradas que los grandes vestidos de alta costura de sus compañeras femeninas, sino por su papel en la exitosa Érase una vez en... Hollywood (dirigida por Quentin Tarantino). Concretamente en una escena cuya condición de clásico instantáneo ya ha sido confirmada con la prueba definitiva: el GIF del momento ya circula en Internet.

"Un factor importante es el ejercicio diario sin cargas excesivas y compensado, aunque me figuro que para películas como esta donde va a tener escenas sin camiseta hará un entrenamiento específico para ganar definición"

(Marco García, entrenador personal)

Se trata de esa secuencia en la que Pitt se sube al tejado de la casa de Leonardo DiCaprio para arreglar su antena y, como el sol calienta y el calor aprieta, se quita la camiseta. Es obvio que no es un gesto gratuito. En primer lugar, porque no es un torso cualquiera, sino el de Brad Pitt, uno de los más envidiados del cine contemporáneo. En segundo lugar, porque conociendo el amor de Tarantino por el subtexto cinéfilo y las referencias internas, no está de más recordar que Pitt se convirtió en una celebridad, precisamente, por quitarse la camiseta en Thelma y Louise (Ridley Scott, 1991) 28 años antes, en una escena ya clásica en la que hace el amor alocadamente con Thelma (interpretada por Geena Davis) y después le enseña a atracar un banco con un secador a modo de pistola.

Por supuesto, los usuarios de diferentes redes sociales no han esperado a comparar ambas estampas. Lo más llamativo no es que habiendo pasado casi 30 años entre ambas el torso de Brad Pitt no haya envejecido, sino que con 55 años parezca, si acaso, todavía más firme y musculoso. "En Brad Pitt influyen varios factores que ayudan a que tenga ese aspecto tan poco usual en un hombre de su edad", explica a ICON Marco García, entrenador personal del centro deportivo municipal San Antón (Madrid). "Lo primero es el factor genético. Lo segundo es que ha abandonado el alcohol con todos los beneficios que eso conlleva, tanto internos como externos, como el estado de la piel. Lo tercero es el ejercicio diario sin cargas excesivas y compensado, aunque me figuro que para películas como esta donde va a tener escenas sin camiseta hará un entrenamiento específico para ganar definición".

Es curioso que un actor que ha querido alejarse tanto de una imagen de sex symbol que parecía pesarle como una losa se preste sin problemas a que su envidiable físico sea el protagonista de muchas de sus películas. En El club de la lucha (David Fincher, 1999), su cuerpo fibrado se hizo tan célebre que se convirtió casi en un estándar para los gimnasios: “Quiero estar como Brad Pitt en El club de la lucha”. Nada sencillo: según supimos años después, Brad se quedó para ese papel con un cinco por ciento de grasa corporal. El cuerpo sano y musculoso suele tener, de media, un doce por ciento. Y en Troya (Wolfgang Petersen, 2004) sus fornidos brazos fueron casi actores secundarios por la expectación que levantaron tras su estreno.

Mucho antes de Chris Hemsworth y 'Thor', Brad Pitt ya sentó cátedra sobre lo que son unos brazos fornidos en 'Troya' (2004).
Mucho antes de Chris Hemsworth y 'Thor', Brad Pitt ya sentó cátedra sobre lo que son unos brazos fornidos en 'Troya' (2004).

No es el único actor que esta semana ha causado impresión por un desnudo parcial impactante a una edad en la que otros ya aceptan que la barriga y las lorzas son inevitables. Este fin de semana un tráiler de la serie de HBO The Young Pope mostraba a Jude Law, con 46 años, luciendo a la perfección un bañador Speedo blanco en la playa. "Es evidente que tener dinero da acceso a cuidados físicos y estéticos", remata García, "pero hay que recordar que hacer ejercicio diario es gratis para todos y al final lo que más cuesta es levantarse del sofá. Sea el caso que sea, tener 55 años y lucir así de bien tiene un enorme mérito".

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