Incapaces de gobernar
Después del espectáculo que han dado todos y, suponiendo que en septiembre no se produzca ningún cambio y nos veamos de nuevo en la tesitura de votar, me pregunto: ¿se presentarán los mismos candidatos como cabezas de lista de sus respectivos partidos? ¿Con el mismo programa que en abril? Sea cual sea el resultado de esas hipotéticas elecciones de noviembre, los partidos tendrán que negociar, ¿no? ¿Y tendremos que creer que con los mismos personajes y el mismo argumento, el desenlace del drama será diferente? La historia se repite, primero como tragedia y luego como farsa.
Tomás Pérez Molina. Elche (Alicante)
La incapacidad para formar Gobierno envía dos mensajes negativos: en el frente exterior envía a los mercados un mensaje de inestabilidad y fragilidad institucional malo para los avances recientes en recuperación económica; y en el frente doméstico, afecta la percepción de cohesión política e institucional del Estado. La formación de Gobierno es un imperativo que todas las formaciones políticas deben asumir. No vale cualquier pacto y es clave que el nuevo Gobierno esté guiado por un equipo no solo capaz, sino sensible a la compleja coyuntura. Estabilidad, crecimiento y fortalecimiento del orden institucional son ahora fundamentales.
Víctor Gómez-Valenzuela. Santo Domingo (R. Dominicana)


























































