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El colegio de Babel

El colegio de Babel

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Un instituto de Moguer, localidad andaluza con vecinos de 55 nacionalidades, difunde la multiculturalidad de sus alumnos

  • Manuel Custodio, profesor de Educación Plástica y Audiovisual: “Lo más importante del proyecto es generar un espacio de escucha para los alumnos, permitir que puedan decir quiénes son desde su experiencia personal y no ceñirla a un libro de texto. El silencio del profesor en clase es el punto de arranque”.
    1Manuel Custodio, profesor de Educación Plástica y Audiovisual: “Lo más importante del proyecto es generar un espacio de escucha para los alumnos, permitir que puedan decir quiénes son desde su experiencia personal y no ceñirla a un libro de texto. El silencio del profesor en clase es el punto de arranque”.
  • Jorge Gil, profesor de Historia: “Contaba un alumno que cuando llega uno europeo con beca [habitualmente daneses o alemanes] todo el mundo intenta un acercamiento. En cambio, cuando llega un chico de origen rumano o marroquí nadie los percibe, es etéreo (…) Son estereotipos a nivel local”.
    2Jorge Gil, profesor de Historia: “Contaba un alumno que cuando llega uno europeo con beca [habitualmente daneses o alemanes] todo el mundo intenta un acercamiento. En cambio, cuando llega un chico de origen rumano o marroquí nadie los percibe, es etéreo (…) Son estereotipos a nivel local”.
  • Amina Abdelmalek, profesora de Francés: “Algunos chicos querían salir en los vídeos y ahora están orgullosos, impresionados con sus relatos”.
    3Amina Abdelmalek, profesora de Francés: “Algunos chicos querían salir en los vídeos y ahora están orgullosos, impresionados con sus relatos”.
  • Mykola Zelinskyy, 14 años: “Llegué a España con cuatro años. Hace tiempo que Rusia atacó a Ucrania. Mi deseo es que Ucrania volviera a la normalidad. Cuando era pequeño no sabía cómo era Ucrania normal, sin pobreza o guerra”.
    4Mykola Zelinskyy, 14 años: “Llegué a España con cuatro años. Hace tiempo que Rusia atacó a Ucrania. Mi deseo es que Ucrania volviera a la normalidad. Cuando era pequeño no sabía cómo era Ucrania normal, sin pobreza o guerra”.
  • Diana Izabela Cozmiuc, 15 años: “Vengo de Rumanía a los 13 años, y en tres años manejo muy bien el castellano. Tardé tres meses en hablarlo y ahora hablo español, rumano, inglés y francés. Con este proyecto la gente puede ver que debe ayudar a incorporarse a los extranjeros”.
    5Diana Izabela Cozmiuc, 15 años: “Vengo de Rumanía a los 13 años, y en tres años manejo muy bien el castellano. Tardé tres meses en hablarlo y ahora hablo español, rumano, inglés y francés. Con este proyecto la gente puede ver que debe ayudar a incorporarse a los extranjeros”.
  • Oumayma El Maliki, 14 años: “La gente se queja por no tener un iPhone y ellos lo que quieren es comer pan (…) Comprendo a la gente que viene en patera. (…) Me gustaría estudiar Medicina (…) Gracias a mis padres tengo esta mentalidad de que tarde o temprano ayudaré a la gente que lo necesite”.
    6Oumayma El Maliki, 14 años: “La gente se queja por no tener un iPhone y ellos lo que quieren es comer pan (…) Comprendo a la gente que viene en patera. (…) Me gustaría estudiar Medicina (…) Gracias a mis padres tengo esta mentalidad de que tarde o temprano ayudaré a la gente que lo necesite”.
  • Marouani Elhaidaoui, 15 años: “He echado mucho de menos a mi padre, que está muerto. La familia es la única que te pone furiosa, deseo que venga toda mi familia aquí. Yo volvería mañana a Marruecos con los ojos cerrados”.
    7Marouani Elhaidaoui, 15 años: “He echado mucho de menos a mi padre, que está muerto. La familia es la única que te pone furiosa, deseo que venga toda mi familia aquí. Yo volvería mañana a Marruecos con los ojos cerrados”.
  • Catalin Motogna, 17 años: “Hay que pensar antes que hablar. Si piensas antes e intentas entender a la persona, entonces puedes opinar. El que siente rechazo es porque no conoce la otra cultura o no quiere conocerla”.
    8Catalin Motogna, 17 años: “Hay que pensar antes que hablar. Si piensas antes e intentas entender a la persona, entonces puedes opinar. El que siente rechazo es porque no conoce la otra cultura o no quiere conocerla”.