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Jude Law, la redención del chico malo

El actor triunfa con la serie ‘The Young Pope’ de Sorrentino mientras prepara su boda con una psicóloga, alejado de las turbulencias de su pasado

Jude Law, en un estreno en Hollywood, el pasado diciembre.
Jude Law, en un estreno en Hollywood, el pasado diciembre.

Jude Law, el chico malo del cine, ha cambiado. A sus 46 años, el actor disfruta de una vida convencional alejada de otras épocas más convulsas de su polémica existencia. Law ha decidido dar el paso de contraer matrimonio en unas semanas con la psicóloga Phillipa Coan, de 32, con la que lleva casi cuatro años de relación. El escenario elegido es un castillo de Francia y el padrino, el mayor de los cinco hijos del intérprete, Rafferty, de 22 años. En sus últimas entrevistas, el actor ha dicho que con Phillipa ha encontrado "el amor y la paz" que no había conseguido antes en otras relaciones de pareja. "Soy feliz, la vida me trata bien. Me levanto de buen humor y me gusta mi trabajo. Estoy encantado con los proyectos que tengo entre manos y mi calendario no es excesivamente loco por lo que puedo disfrutar de mi tiempo libre. Vivo un buen momento”, resumió hace unos años el intérprete británico a EL PAÍS. Aseguró que se siente “más maduro” y tiene asumido que es una figura pública. “Todo el mundo se siente capacitado para tener una opinión sobre mí, pero yo debo centrarme en el otro yo y en el mundo en el que vivo con mi familia”, asegura.

Ahora triunfa en la pantalla interpretando a ese papa sexy creado por el director Paolo Sorrentino. The Young Pope es la serie con la que el realizador italiano se ha pasado a la pequeña pantalla para mostrar un Vaticano turbio, lleno de intrigas y de rumores que se convierten en calumnias. El actor Jude Law es Pío XIII, el centro de ese mundo, un papa joven pero radicalmente retrógrado, que duda de su fe pero quiere devolver al mundo el temor de Dios y volver la Iglesia al oscurantismo del pasado. No quiere mostrarse ante el público, no quiere viajar, no quiere fotos, no quiere merchandising papal. Dales misterio y les tendrás enganchados, es su teoría.

En cambio, la vida privada de Law ha estado siempre al aire. Estuvo casado con Sadie Frost, con la que tuvo tres hijos, Rafferty, Iris, de 15, y Rudy, de 13, e incluso se responsabilizó del cuidado del hijo mayor de Sadie, Finlay, de 24 años. Se comprometió con la actriz Sienna Miller con quien rompió tras tener un romance con la niñera, pero volvieron a intentarlo una segunda vez, sin éxito. Tras su ruptura tuvo una relación con la modelo Samantha Burke, con la que tiene una hija, Sophia, de nueve años. Tiempo después empezó su relación con la que ahora será su mujer, Phillipa Coan. Durante una pausa en su noviazgo, Jude tuvo otra hija con Catherine Harding.

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En su carrera profesional hay de todo. Fue candidato al Oscar en dos ocasiones (Cold Mountain y El talento de Mr. Ripley), pero el sueño frustrado de Law es no haber protagonizado a James Bond, algo que considera “casi una religión para cualquier británico”. Su nombre estuvo entre los que se rumorearon cuando Daniel Craig fue elegido. Pero Law asegura que nunca existió una audición. “En casos así simplemente te llaman”, advierte. Aficionado al fútbol sigue al Tottenham Hotspurs pero también le gustan la música y la pintura. “También me gustaría aprender a tocar un instrumento pero siempre digo lo mismo”, apostilla. Sobre sus hijos reflexiona: “No sé lo que serán de mayor pero una cosa te digo, no veo a los nuevos Laws de astrólogos, científicos o matemáticos. Nos atraen las artes”.

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