Peligrosos compañeros de viaje
Tenían razón PP y Ciudadanos cuando, hace casi un año, recriminaban a Sánchez que se fuese a aposentar en Moncloa con los votos de los independentistas. Tenían razón cuando le advertían de que se estaba atando de pies y manos, de que iba a depender de tan nefastos compañeros de viaje para cada paso político que quisiera dar. Tenían razón cuando sentenciaban que así ni se podía ni se debía gobernar, y lo olvidaron de un plumazo cuando aceptaron entrar en San Telmo con los votos de Vox. Y lo siguen olvidando ahora, cuando se sorprenden de que la ultraderecha amenace con tumbarles los presupuestos andaluces si se siguen haciendo los sordos con sus aberrantes demandas. Se ataron de pies y manos, ellos también. Y lo verdaderamente incomprensible es que no hayan aprendido nada, ni unos ni otros. ¿De verdad es este el nivel?
Sergi Esteve Rico
Castalla (Alicante)


























































