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La hija de Rocío Jurado frena el museo de su madre en Chipiona

El Ayuntamiento creará una sala expositiva alternativa para la cantante si se mantiene la oposición de su heredera que data de 2006

Rocio Jurado
Rocío Jurado, en una imagen de 1996. GTRES

Estaba llamado a convertirse en el gran espacio cultural de Chipiona. Más de mil metros cuadrados en los que se debería rendir homenaje a la artista más internacional de la localidad gaditana. Sin embargo, el Museo de Rocío Jurado no consigue zafarse de las trabas que cercenan cualquier intento de apertura, desde que se anunció su frustrada puesta en marcha en 2011. La hija y heredera universal de la artista, Rocío Carrasco, se niega a dar su permiso para la apertura por una posible irregularidad en la construcción del espacio. Ahora, el Ayuntamiento ha planteado una vía alternativa: habilitar una sala expositiva temporal en el que se expondrán recuerdos y regalos que conocida como la más grande realizó a amigos y conocidos de Chipiona.

“Si no nos da el sí quiero, habrá un plan b para mantener viva la memoria de Rocío”, anuncia Javier Díaz, concejal de Turismo de la localidad y coordinador de las gestiones para la apertura del museo. ¿Pero qué ha ocurrido en estos años para que el espacio no consiga ver la luz? Desde que pocos meses después de la muerte de la artista, en 2006, se anunciase la intención de crear un espacio expositivo en su pueblo natal; el proyecto ha estado salpicado de problemas, sospechas de irregularidad y medias verdades. El último sobresalto llegó este lunes cuando el periódico ABC anunció que la alcaldesa, Isabel Jurado, estaba dispuesta a abrir el museo en 2019 sin esperar la autorización de Carrasco.

 Sin embargo, ni 24 horas después el Ayuntamiento chipionero ha salido al paso de esta afirmación para desmentirla. “La alcaldesa no quiso decir que iba a abrirlo sin el permiso de Rocío Carrasco porque eso no es posible. Lo que se está planteando es habilitar una sala temporal con otros objetos y recuerdos de vecinos que han vivido cosas con ella”, explica Díaz. Será este el parche con el que el Consistorio pretende llenar el vacío de un espacio expositivo que ya está construido y terminado, pero que no goza con el visto bueno de la hija de la artista. A ella pertenece el 90% del material expositivo que llena el museo y que está conformado por más de 400 trajes, premios y diversos objetos personales como muebles o el piano en el que ensayaba.

Rocío Jurado con su hija Rocío Carrasco en 1999.
Rocío Jurado con su hija Rocío Carrasco en 1999. GTRESONLINE

Todas estas piezas fueron depositadas hace años en las instalaciones municipales, aunque nunca se llegó a rubricar un convenio entre la hija y el Ayuntamiento que permita su exposición. En noviembre de 2017, el Consistorio envió a Carrasco una propuesta del mismo en el que se recogía, entre otras cosas el pago de un canon anual de 30.000 euros por la cesión de las pertenencias de la artista. Como respuesta, la heredera contestó que antes “quería tener acceso al expediente de construcción del Museo”, rememora Díaz. Sus reticencias se centran en el proceso judicial por unas posibles irregularidades cometidas por el Ayuntamiento en la gestión de las subvenciones con las que se construyó el Palacio de Ferias y Exposiciones que acoge el museo.

 Sospechas de irregularidad

Entre 2008 y 2010, el Consistorio gobernado entonces por el PSOE recurrió al Plan de Reindustrialización estatal, conocido como Reindus, para la construcción del edificio. Cuando el PP accedió a la Alcaldía en 2011 realizó una auditoría, descubrió las irregularidades y se personó en una causa judicial aún pendiente de resolver. De entrada, el Ayuntamiento tiene que devolver dos millones de euros de esa subvención. Ante este panorama, Carrasco teme que todo este embrollo judicial acabe afectando al nombre de su madre. “Pero ese proceso judicial es independiente ya que el edificio cumple todos los requisitos”, detalla Díaz. De hecho, la apertura del museo sí cuenta con el apoyo de la familia Mohedano, distanciada de Rocío Carrasco.

Con todo, el Consistorio autorizó a la hija de la artista a acceder a los 7.000 folios que componen el expediente de construcción del Palacio de Ferias. “Está a su disposición aquí en el Ayuntamiento o solicitando una copia, pero no ha hecho ninguna de ambas”, añade el concejal de Turismo. De hecho, Díaz reconoce que hace “más de dos años” que perdió la comunicación directa con Carrasco. El contacto se reduce ya a cartas y algunas “han venido devueltas”. Mientras tanto, los bienes de la cantante, pese a ni existir un convenio que lo regule, siguen almacenados y custodiados por el Ayuntamiento. Por su parte, el museo está listo y a falta de los equipos informáticos. “Si Rocío Carrasco diese el sí, en tres meses podría estar abierto”, añade el edil chipionero.

Estas no son las únicas trabas que el espacio se ha encontrado en este tiempo. Pese a que, en 2011 se anunció su apertura inminente, el nuevo equipo de gobierno popular descubrió diversas carencias del edificio. Entre ellas, no poseía licencia de apertura como museo de la Junta de Andalucía y ni siquiera existía un inventario detallado de los bienes. Sin embargo, con el escollo presente el Ayuntamiento teme poder acabar en una vía muerta de difícil solución.

Todo ello frente al interés generalizado que existe en la localidad por contar con un espacio expositivo dedicado a su artista más universal. En la actualidad, quien quiera acercarse a la huella de la cantante en la ciudad tiene que conformarse con su mausoleo en el cementerio, el santuario de la Virgen de Regla o el exterior de la casa familiar en la que presenciaba siempre la procesión de la patrona. Además, justo en estos días y hasta el próximo 24 de agosto, la localidad acoge la celebración de la IX Semana Cultural Rocío Jurado que ha contado con la presencia de parte de la familia Mohedano; el viudo de la cantante, José Ortega Cano, y su hija, Gloria Camila Cano.

Sin embargo, la ausencia en el pueblo de un lugar visitable que permita conocer la importancia de la artista es evidente. La apertura de la sala temporal que ahora plantea el Ayuntamiento como ‘plan B’ sería un parche transitorio, mientras que se resuelve el embrollo del museo. Díaz cree que ese espacio, ubicado en una instalación municipal ya existente, se podría habilitar con relativa facilidad, dado que en el pueblo se conservan diversos recuerdos de la artista. “Ella [por Rocío Jurado] fue muy generosa con sus fans chipioneros y les regalaba fotos e incluso trajes”, remacha el concejal con orgullo.

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