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GENTE CON LUZ

Jesús Vázquez: “Estoy aprendiendo a decir no”

El presentador y yerno perfecto de España cumple 30 años en antena y más de una década como embajador de ACNUR

Sí, es tan alto y tan guapo y tan simpático como en la tele. Recuerda a la periodista de una entrevista de hace siglos, llama por su nombre a todo el mundo y gasta una complicidad cien pueblos más allá de lo exigible. Nos vemos en la sede de Telecinco, donde una legión se afana en montar el tinglado—de helicópteros para arriba— para recibir a los finalistas de Supervivientes. No parece impresionado. Él ya lo presentó en su día. Y Gran Hermano. Y Operación Triunfo. Y La Voz. Y Factor X. Salvo informativos, lo ha presentado todo en esa casa, como atestigua su marido, Roberto Cortés, que le acompaña en sus aventuras desde su boda en 2005.

Aquél fue un gran año. Presentaba 'OT'. Estaba en lo más alto.Vamos para arriba o para abajo?
Hombre, yo me veo mejor. Más tranquilo, más seguro. Con una carrera detrás que te da cierta confianza. Digamos que tengo más cogidas las riendas del oficio.


¿Tanto tardó en cogerlas?
Sí, estoy menos nervioso desde hace solo un par de años. Soy muy inseguro en general. Me entran miedos. Me dicen que por qué, si lo tengo todo resuelto. Ni siquiera sé por qué, pero los tengo.


Jesús 'ACNUR'

“Pon la palabra ' refugiado' en el título”, ruega Vázquez (La Coruña, 1965), aun contando con pocas posibilidades de éxito. El presentador más querido, con 30 años de tele a la chepa, acaba de volver de Etiopía como embajador de ACNUR. El rol que realmente le “da sentido” a su vida.

¿Qué le hizo hacer 'clic'?
He ido a terapia muchos años. Pero fue una decisión. Creerme lo que la gente me decía. Yo era un privilegiado. Lo tenía todo: salud, dinero y amor. Y no podía disfrutarlo. Estaba siempre un paso por delante. Decidí que no iba a vivir con ese estrés, esa angustia y esa ansiedad, y lo estoy logrando.


¿No sabe decir que no?
Exacto ¿Cómo lo sabes?


Porque a mí también me pasa.
Pues sí, mi vida cambió cuando empecé a aprender a decir que no a cosas que no me apetece hacer. Las haces por agradar, por no defraudar, y te producen una gran frustración. Es muy difícil decir no. Aún estoy aprendiendo.


¿Los 53 son una edad muy mala también para un señor?
Los 50 me costaron una pequeña crisis. El 'clic' que decías coincidió con eso. Te dicen de usted, te piden autógrafos para sus madres. Ves que tienes una edad. Y, sí, es complicado, pero lo asumo.


¿La crisis de los 50 es un problema del primer mundo para usted que ha visto los del tercero?
Totalmente, como los trastornos alimentarios, la ansiedad y todas las cosas que nos creamos en este mundo tan supuestamente perfecto pero en el que la gente sufre tanto. Todo eso allí, en los lugares que yo visito, les daría la risa. No existen. Lo cual no quiere decir que aquí no suframos.


¿Nuestro estrés es un 'estresito' comparado con el suyo?
El suyo es de vida o muerte. El nuestro nos lo hemos creado nosotros en esta sociedad en la que vamos tan rápido. Cuando tienes que luchar por sobrevivir, no tienes tiempo de pensar si tienes ansiedad como la entendemos aquí.


¿La ansiedad porque “el dato' de 'share' sea bueno, por ejemplo?
Por ejemplo. Durante años, el dato ha sido el protagonista de mi vida. He vivido por el dato, porque mi empresa quiere ser lider y tengo que contribuir a ello. Pero yo me levanto con el dato, y es una esclavitud. Ahora trabajo para que no sea lo más importante.


¿Cómo anda de ego, usted que tiene que lidiar con tantos?
Yo no tengo ego, puedes ponerlo así de claro. Pero, sí. Estoy rodeado de egos descomunales. y me parece horrible. No sé por qué la gente se cree algo por entretener a los demás en la televisión.


Habrá visto mucho juguete roto en sus 30 años en antena.
He visto muchas torres cayendo. Y muchas de esas torres cayeron por su ego. No voy a poner nombres pero la lista es enorme. Y es absurdo. Toda la gente importante que he conocido, la que realmente hace algo por los demás no tiene ego. No somos nadie.


¿Cómo es usted tan perfecto?
Pues mira, estoy yendo al psicólogo, o sea, que tan perfecto no soy. No duermo. La adrenalina es la droga natural más potente que existe. Y cuesta bajar la adrenalina que te da el directo en la tele.


Lleva 30 años enganchado.
Sí, soy el yonqui de la adrenalina: ya tienes titular, que te veo.


Ya veremos. Hasta la próxima.
Para entonces espero que hayas logrado aprender a decir no.