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Los rescoldos de Lavapiés

Hubo demagogia y una mala gestión de la crisis en el Ayuntamiento tras la muerte de un mantero senegalés

Protesta en Lavapiés, el pasado sábado, por la muerte del mantero senegalés Mame Mbaye.
Protesta en Lavapiés, el pasado sábado, por la muerte del mantero senegalés Mame Mbaye. ©GTRESONLINE

Cuatro días después de la muerte del mantero senegalés Mame Mbaye en la zona madrileña de Lavapiés se pueden analizar con mayor precisión los errores que alentaron los graves disturbios de la semana pasada. La irresponsabilidad de varios cargos de Ahora Madrid en el Ayuntamiento y de dirigentes de Podemos ha quedado probada. Sin información sobre lo ocurrido, se lanzaron a culpar públicamente a la policía y a hablar de crimen racista por la muerte de una persona que, como enseguida se supo, no falleció como consecuencia de una persecución policial, sino de un ataque epiléptico. Aclaradas las circunstancias de esa muerte, Podemos insiste, sin embargo, en su demagógica estrategia y va a pedir que el Congreso despenalice la venta ambulante en una proposición que ha titulado “Sobrevivir no es delito”.

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El Partido Popular ha elevado el nivel de la tensión política acusando a esos cargos municipales de agitar las calles. Si no lo hicieron, al menos resulta evidente que con sus demagógicas declaraciones no ayudaron a enfriar los ánimos. Es exigible que esos políticos tan precipitados y alegres en sus juicios tuvieran al menos el gesto de pedir disculpas. No lo han hecho. Y este no es el único problema que tiene la alcaldesa Manuela Carmena respecto a este asunto.

El Ayuntamiento no hizo una buena gestión de la crisis. La policía, que intentó reanimar a Mbaye, supo enseguida la causa de su muerte. El Consistorio tardó, sin embargo, más de 20 horas en ofrecer la información; horas durante las cuales aumentó la protesta en el barrio, alimentada por las primeras versiones de lo ocurrido. Carmena remitió cualquier declaración suya al esclarecimiento de los hechos. Entonces se echó en falta que no apoyara a la policía frente a las acusaciones vertidas contra ella. Hoy resulta sorprendente que no haya visto en su equipo municipal ninguna actitud reprochable.

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