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Macron celebra su 40 cumpleaños en un castillo

El presidente pasa un fin de semana en familia en el Valle del Loira

El presidente francés, Emmanuel Macron, y su esposa Brigitte esta semana en el Elíseo
El presidente francés, Emmanuel Macron, y su esposa Brigitte esta semana en el Elíseo REUTERS

El presidente francés, Emmanuel Macron, ha decidido celebrar este fin de semana sus 40 años por adelantado —los cumple el 21 de diciembre— y con una escapada en la más estricta intimidad familiar. El lugar escogido para la celebración de la redonda fecha es Chambord, una localidad a 160 kilómetros al sur de París dotada de un fastuoso château donde el mandatario organiza su fiesta de aniversario este sábado.

La pareja presidencial llegó la noche del viernes y se aloja en la antigua casa del guardabosques, una casona a solo 200 metros del castillo reconvertida en alojamiento de cuatro estrellas —a 800 euros el fin de semana— y, sobre todo, resguardada de la vista del público. A los Macron les acompañan los nietos de la primera dama, Brigitte, de 64 años. Durante la campaña, Macron se dejó ver en varias ocasiones con algunos de los pequeños de la familia, los siete retoños de los tres hijos de Brigitte con su primer marido, André-Louis Auzière, del que se divorció cuando se enamoró del joven Emmanuel Macron, a quien daba clases de teatro en su instituto en Amiens. El presidente francés, que tiene la misma edad que la hija mediana de su mujer, Laurence, los denomina sus “nietos del corazón” y mantiene una estrecha relación con los pequeños.

En un intento de atajar polémicas en torno a un mandatario al que sus críticos denominan “el presidente de los ricos” por sus políticas económicas, el Elíseo ha insistido en que se trata de una visita privada y pagada del bolsillo del propio Macron, “no con dinero de la República”. Para la celebración del sábado en el castillo, el más grande de los espléndidos castillos del Loira, una vez acabado el horario de visitas de esta joya del Renacimiento, declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco, Macron ha alquilado un salón “como cualquier particular podría hacer”, cita la emisora France Info a miembros del entorno del mandatario. Sin embargo, señala la misma cadena, esto no ha impedido que ya hayan empezado a aflorar algunas críticas contra el presidente jupiteriano. Un diputado socialista criticó la elección del palacio en momentos en que “no se deja de pedir sacrificios a los franceses”, mientras que el líder de Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, manifestó su “exasperación” por el uso de símbolos monárquicos como este palacio, construido por orden de Francisco I en el Siglo XVI. “Emmanuel Macron lo paga todo de su bolsillo y hace lo que quiere”, replicó un asesor del presidente.

Durante el fin de semana de descanso, el primero en privado que Macron se toma desde su victoria en las presidenciales de mayo, está prevista también una visita al cercano zoo de Beauval para ver a Yuan Meng, el primer oso panda nacido en Francia y que fue bautizado oficialmente por la primera dama hace unos días, en lo que constituyó su primer acto público sola.

Con la victoria en Austria de Sebastian Kurz, de 31 años, Macron ha perdido recientemente el título de gobernante más joven que ostentó durante los primeros meses de su mandato.