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Verne

De la mayonesa a la ducha: mitos que nos contaban desde niñas

Y la menstruación tampoco afecta a la capacidad intelectual de las mujeres

Ojalá se nos pasara el dolor abrazando una bolsa de agua caliente en braguitas de encaje
Ojalá se nos pasara el dolor abrazando una bolsa de agua caliente en braguitas de encaje

Los hay para todos los gustos, más o menos disparatados (casi siempre más), algunos surrealistas y la mayoría inverosímiles: los bulos sobre la regla llevan creciendo y mutando desde el principio de los tiempos. Lo sorprendente es que, todavía hoy, algunos perduran y otros nacen, a la par que los avances científicos y tecnológicos. Son mitos y leyendas que solo pueden encontrar camino cuando existe desinformación y cuanto más atrasada está la sociedad en cuanto a igualdad, empoderamiento de la mujer y formación en salud sexual.

Según la última encuesta sobre anticoncepción del Observatorio de Salud Sexual y Reproductiva de la Sociedad Española de Contracepción, el 73,8% de las mujeres en edad fértil (de entre 14 y 49 años) cree que la regla es una forma necesaria de "desintoxicarse". Si ni siquiera está claro qué es la menstruación, ¿cómo no van a existir creencias falaces?

Vamos a hacer un breve inciso, solo por si acaso quien lee todavía no tiene muy claro por qué la mitad de la población mundial sangra una vez al mes. La menstruación se produce en la última fase del ciclo, cuando el óvulo no ha sido fecundado; es entonces cuando el endometrio, el tejido que recubre internamente el útero y que se prepara cada mes para recibir y nutrir a ese óvulo fecundado, se desprende. Esa mezcla de sangre, tejido endometrial y otros fluidos es lo que conocemos como la regla. Apuntado el concepto, podemos comenzar un repaso por esas supersticiones e ideas confusas que sobreviven, todavía hoy, en España.

Una para todas

No es raro escuchar a cualquier mujer comentar que su compañera de trabajo, su amiga, su hermana o su madre tienen la regla los mismos días que ella. Es un tema del que se ha hablado mucho desde que, en 1971, la científica Martha McClintock publicó un artículo en la revista Nature defendiendo la sincronización menstrual entre mujeres cercanas. Pero, por muy apetecible que suene compartir las ofertas en compresas, tampones o ibuprofenos, todavía no existe una base científica que lo explique de forma consistente. Lo cuenta Alexandra Avergne, profesora de la Universidad de Oxford, en este artículo. Y también llegó a esa misma conclusión un estudio reciente realizado por la app de fertilidad Clue entre sus usuarias. Este estudio, incluso, llegó a demostrar que los ciclos, con el tiempo, son más propensos a separarse que a coincidir.

Despistes y análisis

Que rendimos menos, que estamos despistadas, que nos cuesta concentrarnos, que tenemos menos capacidad de análisis... Tampoco. Que la regla no tiene nada que ver con la capacidad intelectual de las mujeres fue la conclusión del estudio de la investigadora Brigitte Leeners, del Hospital Universitario de Zúrich: "Los cambios hormonales relacionados con el ciclo menstrual no muestran ninguna asociación con el desempeño cognitivo. Aunque puede haber excepciones individuales, el desempeño cognitivo de las mujeres en general no se altera por los cambios hormonales que ocurren con el ciclo menstrual".

Como un río

Cada mes, de promedio, las mujeres pierden de 30 a 50 mililitros de sangre, así que, aunque durante algunos ciclos pensemos que estamos sufriendo una hemorragia interminable, casi nunca es así. Podemos empezar a pensar en ir al ginecólogo si la regla dura más de ocho días o si notas que tienes que cambiar las compresas o tampones (o ambos) muchas más veces de lo habitual.

Ay, la píldora

Ni engorda, ni reduce la fertilidad, ni es necesario hacer descansos durante la toma, ni hincha las piernas, ni produce náuseas... No, la píldora no tiene una larga lista de efectos negativos para la salud. Según la última encuesta sobre anticoncepción del Observatorio de Salud Sexual y Reproductiva (que forma parte de la Sociedad Española de Contracepción) el ánimo del 62% se ve afectado los días previos a la regla, casi la mitad sufre molestias que obstaculizan su rutina, más de un tercio no duerme bien y a una cuarta parte le influye en sus relaciones sociales. Y a pesar de eso, el conocimiento sobre la píldora es bastante limitado: el 68,4% de las mujeres cree que al tomar anticonceptivos hay que hacer descansos, a la mitad les preocupa que puedan afectar a su salud, y el 57,2% están convencidas de que no menstruar (que es lo que ocurre cuando la tomamos) también puede hacerles daño. Tal vez, una buena solución sería hacer una lista de todas las dudas que puedan surgir y pedir cita con el ginecólogo. La mejor receta para todos esos males es la información.

¿Un par de caladitas?

El uso más antiguo de la marihuana es, según diversas pruebas documentales (desde el tratado médico Papiro Ebers hasta el hallazgo de momias egipcias con restos de THC en los pulmones), para calmar los dolores menstruales. Pero por mucho que Whoopi Goldberg lo diga y se vendan tampones, compresas, supositorios y toallitas con marihuana para aliviar el dolor, la verdad es que todavía no hay evidencia científica que confirme su eficacia en endometriosis y dismenorrea (cuando duele tanto que te retuerces en el suelo y vives al borde del llanto y la contorsión).

No somos gremlins

Desde la prohibición de bañarse en la piscina porque el cloro puede ser perjudicial, a la de nadar en el mar porque está frío y la regla puede "cortarse" o la de no ducharse con agua demasiado caliente porque sangramos más... Ninguna de ellas es cierta ni tienen base científica. El agua no solo está absolutamente permitida, en todas sus variantes y versiones, sino que es aconsejable aumentar su uso durante esos días para una mejor higiene.

El escudo invisible

Alguna mente lúcida, en algún momento, pensó que durante los días de la regla no podías quedarte embarazada. ¿Si está cayendo el endometrio, la bolsa encargada de albergar el óvulo fecundado, cómo va a ser posible? Pues lo es. La menstruación no supone un escudo contra los espermatozoides, que pueden vivir hasta cinco días dentro de la vagina, así que es poco probable, sí, pero no imposible.

¿Reposo? ¿Reposo para qué?

A no ser que el dolor menstrual sea intenso, lo de no hacer ejercicio los días de la regla no tiene sentido. Si en tu rutina habitual está correr, montar en bici, la calistenia, la zumba, el crossfit o la natación, ¿por qué dejar de practicar? Mover el cuerpo, sudar, hacer trabajar al corazón... El deporte libera endorfinas, que son un analgésico natural.

¿Ein? ¿Cómo? ¿Qué?

Hasta aquí las creencias que, de alguna u otra manera, podrían tener alguna verosimilitud. Pero hay más, esas ante las que no hay respuesta; esas ante las que no puedes hacer más que mirar con asombro y seguir tu camino. Y hay unas cuantas, algunas de ellas con años de solera y versiones según países. Estos son algunos de los despropósitos que aún operan en la península ibérica. Cuando tienes la regla (o está a punto de llegar):

  • No puedes hacer mayonesa, porque se corta.
  • No puedes hacer magdalenas, ni bizcochos, ni tortas, porque la masa no sube.
  • Es mejor que no montes en bici, porque la presión con el sillín puede modificar el flujo menstrual.
  • Todas las mujeres del mundo sufren el síndrome premenstrual y siempre se manifiesta con irritabilidad en niveles máximos.
  • Los animales (macho) lo notan y se despierta su instinto reproductivo.
  • Es mejor no lavarse ni cortarse el pelo, porque se pondrá más graso y no crecerá bien.
  • Es mejor no pintarse, ni cortarse, ni limarse las uñas, porque se debilitan.
  • Es mejor no depilarse, sobre todo con cera, porque el pelo crecerá más rápido.
  • Es mejor no regar las plantas, porque pueden marchitarse.
  • No se pueden tomar bebidas frías porque producen espasmos y calambres en el vientre.
  • No se pueden tener relaciones sexuales (esto ni siquiera tiene un porqué).

¿Conoces otros mitos falsos sobre la regla? Adelante, puedes contárnoslos en los comentarios o enviarlos a 28dias@verne.es.

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