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La hija de Paul Walker llega a un acuerdo con Porsche por la muerte de su padre

Meadow ha aceptado abandonar sus acusaciones de "homicidio culposo" a la firma alemana a quien responsabiliza del fallecimiento del actor

Paul Walker
Paul Walker, en 2009. GTRES

Cuatro años después de la muerte de Paul Walker, la hija del actor ha llegado finalmente a un acuerdo con la marca Porsche a la que acusó de ser parcialmente responsable de la muerte de su padre. Paul Walker y su amigo Roger Rodas viajaban en un Porsche Carrera GT a entre 128 y 150 kilómetros por hora cuando chocaron y el coche explotó. Era 30 de noviembre de 2013 y estaban en Santa Clarita, California. El actor viajaba en el asiento de copiloto y Rodas conducía. Ambos murieron en el acto.

El portal The Blast revela que la hija de Paul Walker, Meadow de 18 años, firmó un acuerdo con Porsche el miércoles 18 de octubre.  Los términos del acuerdo son confidenciales por el momento, pero la publicación informa de que Meadow ha aceptado abandonar sus acusaciones de "homicidio culposo" en relación con el fabricante alemán.

Meadow presentó una demanda contra el fabricante alemán en 2015. Estaba convencida de que Porsche había desempeñado un papel decisivo en la muerte de su padre, que se golpeó contra un árbol a 160 kilómetros por hora en una carretera de Los Ángeles. Su vehículo luego se incendió. Ella afirmó que su padre podría haber sobrevivido a su accidente si su Porsche Carrera GT 2005 no se hubiera quemado. "El fuego fue causado por otro defecto de fabricación: los inyectores de goma no eran desmontables en caso de accidente para detener el flujo de combustible", informó Meadow desde el sitio web de TMZ. La joven agregó que el cinturón de seguridad de su padre era defectuoso.

La firma alemana siempre ha eludido cualquier responsabilidad: "Paul Walker fue el responsable de su propia muerte. Él asumió el peligro y los riesgos que entrañaba conducir ese vehículo".

Las autoridades que investigaron el accidente concluyeron en su momento que el factor determinante en la muerte del intérprete y su amigo fue la velocidad y no precisamente los problemas mecánicos, como alega Meadow Rain Walker. En el informe del caso se asegura que el vehículo iba a 151 km/h en el momento del choque, una velocidad que los abogados de los Walker aseguran que era de entre 101 y 114 km/h.